Imprescindibles de la gastronomía española, los churros son el dulce favorito de desayunos y meriendas tanto para los niños como para los adultos. Y es que, ¿a quién no le han apetecido alguna vez unos sabrosos churros con un tazón de chocolate caliente? Pues presta atención, porque te invitamos a conocer cómo hacer churros caseros y crujientes que podrás comer solos, con azúcar o rellenos.

Además, gracias a su sabor casi neutro, combina con una gran variedad de sabores: chocolate, dulce de leche, Nutella, siropes, crema de queso, crema pastelera, etc. A partir de ahora, podrás prepararlos en casa, aunque no tengas churrera. Toma nota de esta receta de churros y descubre unos cuantos trucos que marcarán la diferencia. ¡Comenzamos!

Cómo hacer churros caseros sin churrera

Duración: 30 minutos

Dificultad: baja

Ingredientes para 4 comensales:

  • 500 ml de agua
  • 10 g de aceite de sabor neutro
  • 15 g de sal
  • 450 g de harina
  • Azúcar blanca o azúcar glass para decorar

Elaboración:

  1. En primer lugar, pon a hervir el agua en un cazo. Cuando esté casi a punto de hervir, añade el aceite y la sal. Hazlo justo en ese momento, ya que si el agua se cuece demasiado se evaporará y cambiarán las proporciones de la receta de churros.



  2. A continuación, incorpora la harina justo en el mismo instante en que comience a hervir el agua. Añádela de golpe y remueve con un palo de madera mientras cocinas a temperatura media.



  3. No dejes de remover hasta que la masa de los churros caseros se despegue. Debe acabar desprendiéndose de las paredes y juntándose en el centro hasta formar una bola lisa y sin grumos. Este proceso te llevará entre 1 y 2 minutos, así que, pasado ese tiempo, retira el cazo del fuego y sigue removiendo hasta conseguir la bola si todavía no la tienes.



  4. Deja que la masa se enfríe un poco para facilitar su posterior manipulación, pero no dejes que se enfríe por completo o se pondrá demasiado dura. Si piensas trabajar la masa de los churros caseros con máquina no será necesario este reposo.



  5. Después, trabaja la masa hasta que quede lisa. Si lo haces a mano, podrás descansar a intervalos para no quemarte.



  6. Cuando esté lista, incorpora la masa a una manga pastelera con una boquilla de estrella de tamaño mediano. Para ello, coloca la manga abierta en un vaso y ve agregando la masa con una cuchara o paleta. Cierra la manga dándole un giro y procura que toda la masa quede lo más compacta posible. Evita los lugares irregulares o vacíos para que no quede aire en la masa, la cual debe seguir caliente.



  7. Sobre un mantel o una tela similar, forma churros muy largos y córtalos después según el tamaño que desees. Una vez cortados, puedes dejar esa forma o unir ambos extremos hasta crear churros caseros de lazo. Esto facilitará su manipulación al freírlos.



  8. Prepara una sartén con abundante aceite o una freidora, y ten siempre cerca una tapa.



  9. Cuando el aceite esté caliente, pero sin que llegue a humear, comprueba que esté en su punto con un trozo pequeño de masa. Si está en su punto, empezará a burbujear mucho nada más entre en contacto con el aceite. Y recuerda, con el aceite frío los churros no se dorarán bien, y si está demasiado caliente explotarán aquellos que contengan aire.



  10. Ve depositando los churros en la sartén y fríelos durante 1 o 2 minutos o hasta que luzcan dorados.



  11. Retira los churros caseros con una pinza o con una espumadera y ponlos sobre un plato cubierto con papel absorbente para eliminar el aceite sobrante.



  12. Mientras continúan calientes, puedes pasarlos por azúcar después de ponerlos sobre el papel absorbente. Así, el azúcar quedará mejor adherido. También puedes reemplazar el azúcar blanco por azúcar glass, en cuyo caso tendrás que esperar a que se enfríen. También puedes combinar el azúcar con canela.



  13. Por último, sírvelos con chocolate caliente o algún sirope. ¡Qué los disfrutes!

Consejos para elaborar esta receta de churros

Ahora que sabes cómo hacer churros caseros, te mostramos algunos consejos para obtener un óptimo resultado y evitar que exploten durante la cocción. ¡Toma nota!

  • El principal secreto para evitar que los churros caseros exploten es eliminar el aire al amasarlos. Esto debes hacerlo mientras trabajas la masa y también al formar el churro con la manga pastelera.



  • Trabaja muy bien la masa sobre la encimera hasta lograr una textura homogénea, suave y lisa.



  • Ejerce bastante presión cuando incorpores la masa al utensilio que vaya a dar forma al churro. Así, conseguirás sacar todo el aire después del amasado.



  • Debes saber que la manga pastelera no es la mejor opción para sacar el aire. Por lo tanto, siempre existirá el riesgo de que tus churros caseros exploten. En cualquier caso, puedes preparar tus churros al horno y evitar estos riesgos.



  • Evita ponerte enfrente de la sartén, mejor trabaja de lado para tener tiempo de reaccionar y retirarte si salta el aceite. Por eso te dijimos que tengas una tapa siempre a mano.



  • No des la forma a los churros con tus manos, es la peor opción y también la más peligrosa pues, en la mayoría de los casos, quedará aire.



  • ¿Cómo hacer churros sin churrera y sin riesgos? El horno es la opción más segura, además el resultado estará delicioso y mucho más ligero. Sin embargo, para ello necesitarás una receta de churros específica para horno.



  • Al colocar los churros sobre una tela conseguirás que no suden y no explotarán al freírlos.



  • Los churros clásicos utilizan agua, pero si quieres más cremosidad, sustitúyela por leche.



  • Puedes rellenar los churros con una manga pastelera después de freírlos.



  • Por último, para evitar riesgos, mantén a los niños alejados mientras preparas tus churros caseros. Y ahora que sabes cómo hacer churros, ¿a qué esperas para ponerte manos a la masa?

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