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Cenar bien rara vez es un problema de falta de voluntad, sino un problema de ideas. A las nueve de la noche, con el cansancio del día encima, la creatividad se esfuma y la nevera parece más vacía de lo que está.

Y el resultado es que muchas noches acabamos comiendo cualquier cosa o, peor todavía, repitiendo siempre la misma cena insípida solo porque "es saludable".

Por eso, recetas como esta tortipizza que propone la nutricionista Andrea Cañas valen oro, pues permiten preparar cenas apetecibles con los ingredientes de siempre y con la tranquilidad de que nos estamos alimentando bien.

Andrea Cañas, conocida en Instagram como @andreaconzain, donde comparte consejos de nutrición siempre desde la evidencia científica, parte de una pizza y una tortilla, para crear una receta que no es ninguna de las dos, pero tiene lo mejor de ambas.

¿Por qué la cena tiene que llevar proteína?

Como esta experta en nutrición ha explicado en alguna ocasión, la masa muscular es el principal órgano endocrino del cuerpo humano, tanto en mujeres como en hombres. Su función va mucho más allá de permitirnos el movimiento.

Por eso, es importante priorizar la conservación y el desarrollo de esta asegurando una ingesta adecuada de proteínas repartida a lo largo del día, cena incluida.

Atún de lata: el comodín de las cenas rápidas

La lata de atún es, probablemente, la conserva más presente en las despensas españolas. Aguanta años en la alacena, no necesita preparación y aporta una proteína completa por muy poco dinero.

Aun así, conviene saber que no todas las latas son iguales. El atún al natural es el más ligero y el que mejor funciona en esta receta, porque no aporta grasa extra a una receta que ya lleva queso.

El conservado en aceite de oliva virgen extra es más sabroso e interesante desde el punto de vista de la grasa, siempre que se escurra bien antes de usarlo. El de aceite de girasol es el que menos aporta.

Si no tienes atún en casa, la receta admite casi cualquier conserva de pescado como caballa, melva o bonito. Y si cuadra, también sirve el pollo asado que sobró del mediodía bien desmenuzado.

Ingredientes para hacer una 'pizza' saludable

Ingredientes

  • Huevo, 2 ud
  • Atún de lata escurrido, 80 g
  • Harina, 1 cucharadita
  • Sal, al gusto
  • Pimienta, al gusto
  • Orégano seco, al gusto
  • Ajo en polvo, al gusto
  • Mozzarella fresca, unos 20 g
  • Tomates cherri cortados por la mitad, 3 ud
  • Albahaca fresca, al gusto

Paso 1

En un bol, batimos los huevos. Agregamos el atún bien escurrido y desmenuzado y mezclamos hasta que se integre por completo.

Paso 2

Incorporamos la harina, la sal, el orégano, la pimienta y el ajo en polvo. Batimos de nuevo hasta obtener una mezcla homogénea, sin grumos de harina.

Paso 3

Calentamos una sartén antiadherente a fuego medio y vertemos la mezcla. Cocinamos hasta que la base esté bien cuajada y ligeramente dorada por debajo; sabremos que está lista cuando los bordes se despeguen solos.

Paso 4

Damos la vuelta a la tortipizza con cuidado y la dejamos brevemente por el otro lado. Esta cara no la cuajamos del todo, porque será la que reciba los toppings.

Paso 5

Pasamos la tortipizza a un trozo de papel de horno, dejando hacia arriba el lado menos hecho.

Paso 6

Distribuimos por encima la mozzarella, los tomates cherri troceados y la albahaca fresca.

Paso 7

Gratinamos en el horno hasta que el queso se funda. También se puede hacer en la freidora de aire o en el microondas con la función de grill.

El huevo: un aliado para dormir mejor

El ingrediente principal de la receta aporta proteínas de alto valor biológico y es, además, una fuente natural de triptófano, un aminoácido esencial precursor de la serotonina y la melatonina, las hormonas que regulan el estado de ánimo y el ciclo del sueño.

Y el atún es el complemento perfecto porque contiene vitamina B6, necesaria precisamente para la síntesis de melatonina. Dos razones más para que esta cena pase a convertirse en una opción fija de nuestro recetario.

Otras cenas exprés que se hacen en minutos

La tortilla de calabacín es un básico que solo necesita calabacín, huevo, aceite y sal. Se corta el calabacín en rodajas finas o en dados pequeños, se saltea unos minutos con una pizca de sal hasta que se haya evaporado el agua y se cuaja con huevo batido.

La frittata italiana permite estirar cualquier resto de nevera como espinacas, guisantes, pollo, jamón cocido y se prepara en el horno. Es perfecta para los que temen darle la vuelta a la tortilla.

La shakshuka cambia el orden de los factores; primero una salsa de tomate especiada con comino y pimentón y, sobre ella, los huevos escalfados directamente en la sartén.

Y para las noches sin ganas de nada, los huevos al plato siguen siendo una de las soluciones más rápidas con una base de tomate, un par de huevos por encima y unos minutos de horno.