- Total: 1 h
- Comensales: 2
Si sigues pensando que las berenjenas solo pueden acabar fritas, a la plancha o rellenas en los días de fiesta, esta receta es para ti.
Siempre he pensado que lo que diferencia a un cocinero de alguien que solo prepara comidas siguiendo las recetas de otros es, entre otras cosas, la capacidad de convertir ingredientes básicos en platos capaces de sorprender.
Eso hacen los hermanos Torres en la receta de hoy, que convierten una humilde berenjena asada en el horno en un entrecot vegetal con el que puede servirse un plato elegante como el que podría servir cualquier buen restaurante.
Un entrecot... de berenjena
Sergio y Javier Torres, gemelos y cocineros, están al frente de Cocina Hermanos Torres, en Barcelona, un restaurante con tres estrellas Michelin, y llevan años haciendo divulgación en televisión y en redes sociales.
En su perfil de Instagram, @hermanostorrestv, publican sus famosas recetas grabadas a cuatro manos en las que proponen platos para lucirse sin necesidad de muchos conocimientos de cocina.
Una de las últimas es este entrecot de berenjena con patatas fritas que, según afirman, no tiene "nada que envidiar al mejor entrecot del mundo".
La técnica no puede ser más sencilla, una berenjena que puede asarse en el horno o en la freidora de aire y se termina en la sartén con un glaseado que le da ese toque umami típico de las carnes a la plancha.
Las patatas fritas son la guarnición por excelencia del entrecot de origen animal, pero a este vegetal un arroz blanco o un puré de patata también le iría de lujo.
Receta de entrecot de berenjena
Para las berenjenas con patatas
- Berenjenas, 2 ud
- Patatas para freír, 2 ud
- Aceite para freír, cantidad necesaria
- Ajo, 1 diente
- Laurel, 1 hoja
- Romero, 1 rama
- Aceite de oliva, 2 cucharadas
- Sal, al gusto
- Pimienta, al gusto
Para el glaseado
- Salsa de soja, 60 ml
- Vino blanco, 70 ml
- Miel, 3 cucharadas
- Mantequilla en dados, 60 g
- Vinagre de arroz o de manzana, 15 ml
- Zumo de limón, ½ limón
- Mostaza de Dijon, 1 cucharadita
- Ajo en polvo, 1 cucharadita
- Jengibre en polvo, 1 cucharadita
- Comino en polvo, 1 cucharadita
Paso 1
Precalentamos el horno a 180 ºC. Pinchamos las berenjenas por varios puntos con un tenedor y las horneamos enteras 45 minutos, hasta que estén blandas al tacto.
Paso 2
Cuando estén listas, las sacamos y las dejamos templar mientras preparamos el glaseado.
Paso 3
Ponemos en una sartén todos los ingredientes de la glasa salvo la mantequilla y dejamos reducir unos 5 minutos, hasta que la salsa empiece a espesar.
Paso 4
En otra sartén, calentamos aceite de oliva suave con el diente de ajo aplastado y la hoja de laurel.
Paso 5
Pelamos las berenjenas ya templadas, las pasamos a la sartén con la salsa y seguimos reduciendo esta.
Paso 6
Vamos dándoles la vuelta para que se empapen bien por todos los lados.
Paso 7
Cuando la salsa esté espesa, añadimos los dados de mantequilla fría y seguimos glaseando y moviendo hasta que quede integrada y brillante.
Paso 8
Pelamos y cortamos las patatas y las freímos en el aceite aromatizado hasta que estén bien cocidas por dentro y doradas por fuera.
Paso 9
Las retiramos a un colador grande y las salpimentamos.
Paso 10
Pasamos la berenjena a la tabla y la cortamos al bies, en lonchas gruesas, como si fuera un entrecot.
Paso 11
Emplatamos la berenjena con las patatas fritas al lado y parte de la salsa por encima.
Paso 12
Picamos finamente el romero, lo espolvoreamos por encima y servimos.
Otras recetas con berenjena para lucirse
Sin duda, la receta que proponen los hermanos Torres es una de las opciones más sofisticadas para comerse una berenjena en casa, pero no es la única manera de disfrutarlas a lo grande con más o menos el mismo esfuerzo.
En España es popular la escalivada , cuyo nombre viene del verbo catalán escalivar, asar en las brasas. Se prepara asando las berenjenas enteras con pimientos y cebollas hasta que la piel se quema y el interior está muy tierno.
Después se pelan con los dedos, se cortan en tiras y se aliñan con aceite y sal. Se comen frías, casi siempre sobre pan tostado y con anchoas encima.
En la cuenca mediterránea, las berenjenas asadas son también la base del baba ganoush , un puré con tahini, ajo y limón que se sirve como aperitivo.
Más lejos, en Japón, existe un plato que se parece bastante al que proponen los Torres. Se llama nasu dengaku y consiste en abrir la berenjena por la mitad, marcarla y pintarla con una pasta de miso, mirin y azúcar que se carameliza bajo el grill.
Y en Turquía está el imam bayildi , cuyo nombre se traduce como "el imán se desmayó", según la leyenda por la cantidad de aceite de oliva que llevaba.
Es un plato que pertenece a la familia de los zeytinyağlı, los platos turcos cocinados en aceite que se comen fríos o templados. Se prepara rellenando las berenjenas con cebolla, ajo y tomate y se cuecen despacio en aceite hasta que casi se deshacen.
