Una voluntaria española recibe una dosis de la vacuna de CureVac.

Una voluntaria española recibe una dosis de la vacuna de CureVac. Luis Tejido EFE

Salud

Así es CVnCoV, la vacuna que se prueba en España y se parece a las de Pfizer y Moderna

Madrid y el País Vasco ensayan la vacuna basada en el RNA mensajero en 3.000 voluntarios, mientras Europa la revisa para su aprobación. 

13 febrero, 2021 01:23

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Aunque expertos como Margarita del Val advierte de lo absurdo de querer vacunarse frente a la Covid-19 con la vacuna de Pfizer en lugar de con la de AstraZeneca, sí es cierto que persiste la idea de que la primera inmunización es mejor que la segunda, lo que se puede achacar a la difusión de unos teóricos mejores resultados de eficacia y a que las vacunas de Pfizer, como la de Moderna, están desarrolladas con un tecnología más novedosa que la de AstraZeneca, el RNA mensajero. 

Pero estas dos vacunas no van a ser las únicas que apuesten por este innovador método para hacer a nuestro cuerpo reaccionar frente a la infección por el coronavirus SARS CoV-2. Este mismo viernes la Agencia Europea del Medicamento (EMA) iniciaba el proceso de rolling review (revisión continúa, la antesala para la aprobación de cualquier vacuna frente a la Covid-19) de la vacuna de Curevac, una pequeña biotecnológica alemana que también apuesta por el RNA mensajero en su vacuna. 

Su producto se llama CVnCoV y, aunque todavía no ha sido aprobada en Europa -puede que ni siquiera sea la siguiente en serlo-, todo apunto a que lo será. De hecho, Bruselas ha firmado ya un contrato con CureVac en el que se prevé la compra inicial de 225 millones de dosis, además de la opción de solicitar hasta 180 millones de dosis adicionales, que se suministrarán una vez que la vacuna haya demostrado ser segura y eficaz contra el coronavirus. A España le corresponderían alrededor del 10% del total, es decir, hasta 40 millones de dosis.

Sin embargo, algunos españoles ya se han inmunizado frente a la Covid-19 con CVnCoV. Han sido los elegidos para participar en un ensayo clínico en fase 2b/ 3, en el que participa nuestro país; en concreto, dos centros del País Vasco -Biodonostia y Biocruces Bizkaia- y uno de Madrid -el Hospital Universitario Clínico San Carlos- administrarán la vacuna o un placebo a alrededor de 3.000 voluntarios, en un proceso todavía abierto

Antonio Portolés, el investigador principal del Clínico de Madrid, precisó cuando se inició el estudio que "se busca comprobar la inmunogenicidad de la vacuna, es decir, la generación de anticuerpos neutralizantes" frente a la covid-19, para conocer "si es posible neutralizar completamente el virus y que los vacunados no transmitan la enfermedad cuando ya están inmunizados".

El Clínico vacunó con la primera dosis a 45 personas en la primera semana de reclutamiento de voluntarios -la primera de febrero- y el ritmo de solicitudes crece considerablemente, ha detallado el hospital madrileño.

Eunate Arana, coordinadora científica en Biocruces Bizkaia, explicó a Efe que iniciaban los ensayos "con muchísima ilusión" y el cupo de voluntarios lleno, tanto en Cruces como en Donostia, aunque van a mantener abierto el formulario para apuntarse porque puede haber bajas.

Los pacientes tienen una primera visita en la cual se verifica que puedan participar en el ensayo. Una vez recibida la primera dosis, la segunda se les aplicará a los 29 días y luego tendrán que acudir a siete visitas al centro sanitario para hacer seguimiento.

Una de sus ventajas, ha explicado Arana, es que la vacuna "se prepara una vez al día y se puede conservar durante 16 horas, lo que nos permite tener los viales en neveras y administrarla a los pacientes durante un largo periodo de tiempo".

Arana ha subrayado que hasta ahora los resultados de esta vacuna "son muy satisfactorios. Es segura, si no, la Agencia Europa del Medicamento no permitiría que siguiera el estudio. Si la cosa sale bien esperamos que antes del año pueda estar comercializada. Europa ya ha firmado con la empresa la compra de un lote importante".