El dolor de espalda es el problema de salud crónico más frecuente en nuestra sociedad. La Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (Semergen) asegura que un 80% de las personas ha sufrido, sufre o sufrirá dolores de espalda en algún momento de su vida. Los especialistas lo tienen claro: para que duela menos la espalda, las personas deben de hacer deporte con asiduidad y mantener una buena forma física.

Noticias relacionadas

Los grupos musculares que convergen en la espalda son como las cuerdas que sujetan el mástil de un barco. A cada paso que da el cuerpo humano, los músculos ajustan la tensión para que evitar caerse. Todos los grupos musculares se coordinan entre ellos para evitar hacer sobrecargas innecesarias. Sin embargo, si el tono muscular de los distintos grupos musculares está desequilibrado, o es insuficiente, funcionan mal, se contracturan y aparecen dolores de espalda.

"Se han realizado estudios que concluyen que en el 95% de las personas que acuden a atención primaria por un dolor de espalda, la causa está en mal funcionamiento de la musculatura y otros tejidos blandos", explica Francisco Kovacs, traumatólogo de la Unidad de la Espalda del Hospital Universitario HLA-Moncloa y director de la Red Española de Investigadores en Dolencias de Espalda (REIDE). "Tan sólo el 4% sufre una irritación o compresión de una raíz nerviosa debida a un problema estructural en la columna vertebral, como algunas hernias discales y estenosis espinales. En el 1% restante el dolor se debe a que una enfermedad sistémica, como cáncer o infección, se manifiesta en la espalda".

La lumbalgia, el dolor más común

Semergen también ha advertido que el 90% de los casos de dolores de espalda tienen un buen pronóstico. Casi siempre están producidos por sobrecargas, contracturas, déficit muscular o una hernia discal. Además, estos dolores se suelen hacer patentes, en la mayoría de casos, mientras el músculo se encuentra en acción.

El dolor de espalda más común es aquel que se produce en la zona lumbar y que también es conocido como lumbalgia. Según Kovacs, se asume que el motivo es que la base de la columna vertebral soporta más peso que el resto. Las lumbalgias suponen el 60%, aproximadamente, del total de dolores de espalda.

Tras ellas, se encuentran los dolores de cervicales, que representan un 30%. Esta parte de la espalda suele doler porque, al igual que la lumbar, se trata de una zona más móvil que la dorsal. La dorsalgia es el dolor que se produce en la zona intermedia de la espalda y, en total, sólo supone un 10% de los casos de estos dolores.

Todavía no han podido cuantificarse el número de casos de dolores de espalda que son evitables si se realizara deporte, pero Kovacs supone que es alto. "Los estudios científicos demuestran que cuando una persona realiza ejercicio de manera habitual, disminuye el riesgo de sufrir dolores de espalda. Y si aparece un episodio doloroso, aunque no será menos intenso, sí durará menos y habrá menos probabilidades de que se repita".

Dolores que se cronifican

Esto no pasa en los pacientes sedentarios. En torno al 80% de los dolores de espalda se superan en menos de 14 días. Pero si se supera esa duración, aumentan las probabilidades de que el episodio de dolor se extienda hasta los 90 días y se convierta en crónico. Por esta razón, el paciente debería comenzar a ejercitarse una vez superado el primer episodio de dolor. Si se mantiene sedentario, es mayor el riesgo de que los episodios se repitan y se vayan alargando, hasta que, aunque con una intensidad fluctuante, el dolor sea prácticamente constante.

"Cuando una persona sufre un episodio de dolor de espalda debe evitar el reposo en la cama, especialmente si dura 48 horas o más, pues eso le hace perder tono muscular y alarga la duración del dolor. Es muy importante mantener tanta actividad como permita el dolor; si algo desencadena que el dolor aparezca o empeore, está bien parar y descansar, pero conviene hacer todo lo que se pueda hasta ese límite, e intentar estar tan activo como sea posible, incluso durante el episodio doloroso".

El especialista advierte de que, a partir de los 30 años, comienzan a desgastarse los discos de la columna. Estos componentes están hechos de un tejido que amortigua la carga entre una vértebra y la siguiente. Por ello, cuando se desgastan, aumenta el trabajo que tienen que realizar la musculatura para mantener la espalda erguida. Por eso, según pasan los años es más importante ejercitar los distintos grupos musculares que dan apoyo a la espalda, a fin de que estén preparados para poder hacer ese trabajo adicional sin doler ni sobrecargarse.

El mejor deporte es el que más te guste

"El gimnasio, el Pilates o la natación hacen especialmente fácil desarrollar simétricamente los grupos musculares más importantes para la espalda. Sin embargo, lo más importante es mantener el deporte, el ejercicio o la actividad física de manera continua, y las preferencias personales influyen mucho en eso. Es decir, si en su caso no es práctico nadar, no le gusta el gimnasio ni el Pilates, pero sí bailar o hacer yoga, debe hacerlo. No existe ninguna excusa para no hacer actividad física".

Las personas mayores tampoco deben mantenerse sedentarias. Kovacs señala que antes se pensaba que, a partir de cierta edad, las personas no podían generar tejido muscular nuevo. "Esto es falso. Se ha demostrado que, con el entrenamiento adecuado, pacientes de entre 70 y 92 años son capaces de adquirir un 11% de tejido muscular nuevo en cuatro meses". La edad no es un impedimento. De hecho, el experto asegura que, a partir de cumplir los 60, cada año es más importante realizar actividad física.

En definitiva, la práctica deportiva es el mejor tratamiento que se puede realizar para prevenir los dolores de espalda. "En los últimos años, la investigación ha supuesto mejoras radicales en este campo; actualmente, casi cualquier tipo de dolor de espalda tiene tratamiento eficaz, y la cirugía es necesaria en menos del 1% de los pacientes. Pero ninguna medida es tan eficaz para prevenirlo como mantenerse físicamente activo".

[Más información: Guía básica para empezar a ir al gimnasio si no has ido nunca]