A día de hoy siguen existiendo múltiples incógnitas alrededor del ''brexit''. El miedo se ha instalado hasta tal punto que una empresa de Reino Unido está comercializando un kit de supervivencia para este acontecimiento histórico. Por 300 libras, unos 340 euros, la 'brexit' Box contiene productos para salir airoso de la ruptura entre la Unión Europea y los británicos, que se vaticina cada día más caótica.

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Esta caja de supervivencia contiene artículos como comida deshidratada -para sobrevivir al supuesto desabastecimiento de los supermercados-, medicamentos, objetos de aseo personal y hasta tintes para el pelo o tabaco. Pero lo que no ha tenido en cuenta la empresa, que ya ha vendido 600 unidades, son otros alimentos cuyo desabastecimiento, o aumento de precio, podría causar miles de muertes. Y es que el 'brexit' podría provocar un aumento considerable de las muertes asociadas a enfermedades cardíacas y accidentes cerebrovasculares, según un estudio publicado en la revista especializada en medicina BMJ Open Journal

El motivo fundamental de este riesgo, que podría afectar a miles de personas según los términos en los que se lleve a cabo la ruptura, es que las frutas y verduras que se consumen en Reino Unido son importadas en su mayoría. En concreto, en el año 2017 el 84% de la fruta que consumieron los británicos provenía de fuera de sus fronteras, mientras que las verduras extranjeras fueron el 48%. 

Cabe destacar que España es el principal proveedor de frutas y verduras del Reino Unido. Los datos de comercio agroalimentario muestran una dependencia por parte de los británicos de estos suministros españoles, según el Informe bilateral de comercio exterior agroalimentario y pesquero: Reino Unido.

Al cambiar las condiciones con las que estos productos llegarían a la isla, se reduciría el número de productos disponibles en las fruterías y aumentaría su precio, según el estudio. Estos factores producirían -en el peor de los casos- que en la próxima década aumentasen en 12.400 las muertes asociadas a patologías cardíacas y cerebrovasculares, según la publicación médica.

Para llegar a estas conclusiones, los investigadores utilizaron el modelo de política alimentaria IMPACT (un sistema que combina datos de la ingesta que realiza la población, parámetros económicos y de salud) para estimar los posibles impactos de cuatro tipos de 'brexit'.

Los cuatro escenarios son: acuerdo de libre comercio con la UE y la mitad de los países de fuera de Europa que tienen acuerdos comerciales con la UE; acuerdo de libre comercio solamente con la UE; 'brexit' sin acuerdo ni acuerdos preferenciales con ningún país y la necesidad de recurrir a las reglas de la Organización Mundial del Comercio (OMC); y un régimen comercial liberalizado según el cual el Reino Unido cotiza según las normas de la OMC, pero no tiene aranceles impuestos a las importaciones de frutas y verduras.

En la mayoría de estos escenarios se produciría un aumento de las muertes, pero la peor situación se produciría en el 'brexit' sin acuerdo, ya que conlleva la mayor subida de precios. Por ejemplo, los plátanos aumentarían su coste un 17%, los cítricos un 14% y los tomates costarían un 15% más.

Si la ingesta de frutas y verduras de la mitad de la población de Reino Unido actualmente está por debajo de los niveles recomendados, su consumo caería todavía más en todos los escenarios. Pero en el 'brexit' sin acuerdo se produciría el peor de ellos: una disminución del consumo de alrededor del 11,4% para las frutas y un poco más del 9% para las verduras.

Así, en el caso del 'brexit' sin acuerdo, los datos serían más dañinos con un total de 12.400 muertes adicionales entre 2021 y 2030, lo que equivale a un aumento de casi 2%, según las estimaciones.

El estudio también señala que aunque la producción de frutas y verduras en Reino Unido aumente un 2%, el aumento de los precios de estos productos provenientes del exterior se mantendría. 

Asimismo, el estudio alerta de que la calidad y seguridad de los alimentos también podrían verse afectadas si se relajan las regulaciones de la Unión Europea para impulsar la competitividad comercial cuando se produzca el divorcio, señalan los autores del estudio.

La investigación concluye que "el Gobierno del Reino Unido debe considerar cuidadosamente las implicaciones para la salud de la población del 'brexit' durante las próximas negociaciones y la planificación posterior al 'brexit', particularmente los cambios adversos en los sistemas alimentarios".