La col, junto al brócoli, la coliflor y la col rizada, forman el género de plantas Bassica. Todos ellos son vegetales crucíferos, y se pueden cocinar de múltiples formas. Consumir su jugo o zumo no suele ser la opción más popular. Sin embargo, con la nueva moda de los smoothies, su consumo se está empezando a popularizar.

Noticias relacionadas

El zumo de col en particular puede aportar diversos beneficios a la dieta, dada su elevada carga nutricional. Se trata de un alimento rico en vitaminas C y K, además de en antioxidantes. Su consumo se ha relacionado con diversos beneficios: desde ayudar a la pérdida de peso, hasta mejorar la salud intestinal, mantener el equilibrio hormonal y reducir la inflamación en general. Sin embargo, todos estos beneficios también pueden obtenerse sin necesidad de extraer el jugo de esta crucífera, comiendo este vegetal en su forma natural.

Se sabe que los vegetales en general aportan diversos beneficios para la salud, no solo por su escasa densidad calórica y su potencial antiinflamatorio, sino por su potencial saciante. Sin embargo, los beneficios de los diversos zumos de estos alimentos no se han estudiado tan a fondo, dado que al exprimirlos se acaba con uno de sus grandes potenciales: el poder saciante.

Aún así, algunos trabajos al respecto aseguran que el zumo de las verduras crucíferas en general, y de la col en particular, aportarían beneficios a tener en cuenta. Si bien es cierto que la mayoría de dichos estudios se han realizado en animales, sus resultados apoyarían la necesidad de intentar reproducirlos en humanos.

Alto contenido en antioxidantes en la col

Como hemos comentado, los zumos de crucíferas aportarían una gran densidad de antioxidantes. Además, la col en particular es rica en vitamina C, siendo uno de los 10 alimentos más ricos en este micronutriente, al nivel del kiwi, y con mayor cantidad que las típicas naranjas. La vitamina C tiene diversas funciones a nivel del organismo, pero algunas de ellas están implicadas en el buen funcionamiento del sistema inmune.

Por otro lado, se sabe que la col roja contiene una cantidad significativa de antocianinas, sustancias que dotan de coloración a esta variedad de verdura crucífera, y que a su vez también tienen potencial antioxidante. Se sabe, de hecho, que las dietas ricas en antocianinas reducen el riesgo cardiovascular, por lo que incluir col en la dieta puede colaborar a evitar tales enfermedades.

Finalmente, algunos estudios han sugerido que determinados antioxidantes que se encuentran en la col y en su zumo pueden tener propiedades anticancerígenas. En un estudio en laboratorio, el zumo de col consiguió producir la muerte celular de células cancerosas de cáncer de mama humano; se sospecha que dicho efecto se debía a los antioxidantes presentes en esta crucífera, aunque lograr el consumo de dichas concentraciones tan solo con la toma de zumos sería algo complicado.

Propiedades antiinflamatorias de la col

Actualmente se sabe que la inflamación a corto plazo es beneficiosa para el organismo humano, dado que se trata de una forma de defensa natural del mismo ante cualquier forma de estrés agudo. Sin embargo, una inflamación a largo plazo sí puede ser peligrosa para el mismo, y en ocasiones es preciso limitarla.

En dichos casos, la col y otras crucíferas pueden colaborar en reducir el ambiente inflamatorio orgánico, dado que poseen sustancias antiinflamatorias naturales como el sulforafano y el kaempferol, ambos antioxidantes con propiedades antiinflamatorias.

De nuevo, en un estudio de laboratorio, el zumo de col roja demostró propiedades antiinflamatorias al usarlo sobre células del bazo. Así mismo, otro trabajo analizó dichas propiedades sobre la piel de ratones con dermatitis de contacto; al usar una pomada con extracto de col se logró reducir la inflamación.

Pero, una vez más, cabe recordar que lograr este potencial solo con el consumo de col entera o su zumo sería complicado durante el día a día, dado que en estos trabajos suelen usarse extractos de elevada concentración, algo complicado de conseguir con un zumo natural común.

La col y la salud intestinal

Por su parte, otros trabajos han sugerido que el zumo de col podría tener cierto beneficio a nivel estomacal, en cuanto a la prevención de úlceras se refiere. De hecho, se sabe que dicho zumo ha sido usado como remedio tradicional en este ámbito, siendo objeto de estudio por algunos grupos de investigadores.

Una vez más, los estudios son limitados al respecto, y tan solo destacan algunos trabajos en anivales. Por ejemplo, un estudio realizado en ratas sugirió que realmente este zumo de col podría curar úlceras estomacales.

Por desgracia, la investigación sobre los efectos del zumo de col en humanos es limitada, y no se podría afirmar tal potencial en nuestra especie.

Efectos adversos del zumo de col

A pesar del origen natural del zumo de col, este no carece de potenciales efectos adversos, como cualquier sustancia conocida. Por tanto, si se consume, debe tenerse en cuenta que no es para todo el mundo, y que tampoco se debe abusar del mismo.

La dosis es importante, tanto en los fármacos como en ciertos alimentos. En el caso de la col, tanto su forma entera como su zumo en grandes cantidades podrían alterar el buen funcionamiento de la glándula tiroides.

Esta verdura posee unas sustancias llamadas goitrógenos, los cuales pueden llegar a dificultad el transporte de yodo a la glándula tiroides, empeorando su funcionamiento.

Además, dichos goitrógenos pueden encontrarse en más cantidad en la col cruda, por lo que se aconseja que aquellos individuos que ya sufren alguna alteración tiroidea (como el conocido hipotiroidismo) no consuman zumo de col.

La col y las interacciones medicamentosas

Como también sucede con otras verduras de hoja verde, la col contiene una cantidad significativa de vitamina K, un micronutriente con beneficios, pero también con riesgos. Una elevada cantidad de vitamina K puede interaccionar con fármacos anticoagulantes como la warfarina o el acenocumarol, cuyo objetivo es precisamente anticoagular; y la vitamina K es un procoagulante, por lo que sus efectos son totalmente contrarios. Si se está tomando alguno de estos fármacos o similares, no es recomendable consumir zumo de col, ni abusar de las verduras de hoja verde en exceso.

El zumo de col no tiene fibra

Como sucede con los zumos de frutas y verduras en general, al consumirse de forma exprimida, se pierde gran parte de la fibra presente de forma natural en la verdura entera. Así mismo, la forma exprimida acaba con el factor de plenitud y saciedad comúnmente asociado a frutas y verduras, sin olvidar la colaboración que suele aportar la fibra en este aspecto.

Malestar estomacal en determinadas personas

Finalmente, se sabe que algunos individuos han comentado sufrir malestar estomacal asociado al consumo de zumo de col, dado que se trata de una verdura que suele producir gases a nivel intestinal. Así mismo, contiene fructanos, los cuales pueden provocar molestas en individuos con síndrome de colon irritable.