Unas pechugas de pollo descongelándose a temperatura ambiente.

Unas pechugas de pollo descongelándose a temperatura ambiente. Pixabay

Nutrición

Éste es el peligro desconocido de descongelar la carne a temperatura ambiente

Numerosas bacterias proliferan en los alimentos cuando pasan un breve periodo de tiempo fuera de la nevera, pudiendo provocar problemas graves de salud.

Seamos sinceros: en casa, la seguridad alimentaria nos la pasamos a menudo por el arco del triunfo. Dejamos la tortilla de patatas fuera de la nevera durante horas, utilizamos la misma bayeta de cocina una y otra vez, o reutilizamos el aceite en el que hicimos la última tanda de patatas fritas para hacer lo mismo unas croquetas que una filete empanado. Mientras tanto, bacterias como la Escherichia coli o la Salmonella proliferan sin que nos demos cuenta en estos ecosistemas creados de forma involuntaria, suponiendo un riesgo para nuestra salud.

Algunos de los errores más habituales que se cometen en las cocinas de nuestros hogares llegan a la hora de descongelar los alimentos. La secuencia es la siguiente: tras comprar en el supermercado unos filetes de merluza o unas pechugas de pollo frescas, decides congelarlos para alargar su vida útil. Llegado el día D, acudes al congelador, coges las pechugas y las colocas en un plato en el poyo de la cocina para que pase toda la noche descongelándose a temperatura ambiente. ¿Resultado? Un jugosísimo cóctel de microorganismos dispuesto a provocarnos algún problema grave de salud a modo de intoxicación alimentaria.

Lo advertía hace sólo unos días la farmacéutica y especialista en seguridad alimentaria Gemma del Caño en su cuenta de Twitter. "No se descongela a temperatura ambiente. La mejor opción es el microondas. Parad cada poco para ir cambiando de posición de dentro a fuera y que no se cueza. Si no os gusta, vale con agua fría, sin sacar del envase y sin agua estancada. ¡Pero se gasta mucha agua innecesariamente!", escribía la experta, que adjuntaba una fotografía de unos filetes bajo un chorro de agua a modo de demostración.

La Agencia Española de Consumo, Seguridad Alimentaria y Nutrición (Aecosan) elaboró hace algún tiempo un documento que, bajo el título Cocinar de forma segura, abordaba aspectos de higiene en la cocina, limpieza de alimentos como frutas o verduras, o de conservación y calentado de productos ya cocinados previamente. En uno de los apartados se habla de la descongelación.

La Aecosan señala varios métodos para descongelar los alimentos de forma segura y (oh, sorpresa) entre ellos no contempla hacerlo a temperatura ambiente. Lo más recomendable, tal y como señalaba Del Caño en otro tuit, es planificar la comida del día siguiente con 24 horas de antelación y descongelar el pescado o la carne dentro de la nevera. Es un método más lento pero más seguro. "Si para el cocinado partimos de un producto congelado, podemos usar varios métodos seguros para su descongelación: 1)En el estante inferior del frigorífico durante 24 horas. 2)En el microondas utilizando la opción defrost o descongelar", explica la agencia.

La Aecosan apunta que colocar los alimentos en la superficie de la cocina o en el fregadero a temperatura ambiente puede provocar "el desarrollo rápido de bacterias". Así, utilizar agua caliente tampoco es la mejor idea: "Productos cárnicos, aves de corral o huevos crudos o cocidos, como cualquier alimento perecedero, deben mantenerse a una temperatura adecuada durante la descongelación. Estos alimentos son seguros indefinidamente mientras están congelados. Sin embargo, tan pronto como comienzan a descongelarse y a estar a una temperatura mucho mayor, las bacterias que pudieran haber estado presentes antes de la congelación, pueden comenzar a multiplicarse", señalan desde Grupo Avance.

Como decíamos, la nevera es la mejor alternativa para descongelar los alimentos. Pero, ojo, siempre y cuando lo hayamos planificado con antelación. Las piezas más grandes pueden tardar hasta 24 horas. Así, se recomienda alejar los alimentos de las zonas más frías como son las paredes y conocer la temperatura a la que está nuestra nevera. "Los alimentos tardarán más tiempo en electrodomésticos a 18ºC que a 22ºC", advierten desde Avance.

Descongelar los alimentos con agua fría tampoco implica ningún riesgo. Según la Aecosan, lo ideal es un chorro de agua fría cayendo durante algún tiempo sobre la comida, que deberá estar aislada en un envase de plástico, de tal forma que los microorganismos no puedan introducirse en ella.

Por último, el microondas también puede ser una buena alternativa si no hemos previsto la descongelación a tiempo. El pero a este método es que la pechuga de pollo en cuestión o la merluza pueden acabar cocinándose si nos pasamos de tiempo. La Aecosan advierte de que, una vez descongelados, los alimentos deben cocinarse rápidamente. "Nunca se debe congelar de nuevo un alimento que se ha descongelado, a no ser que sufra un cocinado adecuado antes de volver a congelarlo", finaliza.

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