La meteorología parece decidida a agotar la capacidad de asombro de muchos españoles. El siglo XXI lleva sistemáticamente encadenando los años más cálidos desde que se tiene registro. A la destructiva 'Gota Fría' en Murcia le siguió una borrasca fría para el recuerdo, Filomena, en 2012. Ahora un nuevo evento inédito viene a sumarse al registro histórico.

Se trata de una extensa calima -el nombre que recibe la nube de partículas sólidas en suspensión- que deja un escenario de cielos opacos y calles cubiertas de polvo, propios de paisajes marcianos o escenarios apocalípticos como los de la última película de Blade Runner

Más allá de la incomodidad que habrán experimentado muchos al ir a coger el coche, la acumulación de partículas microscópicas que respiramos supone un problema de salud pública a considerar. El episodio de calima ha llevado al índice de The World Air Quality Project, que monitoriza a los países en vivo por sus datos de calidad ambiental, a colocar a España como la nación con peor índice de contaminación del aire.

¿Por qué ha ocurrido?

"La borrasca Celia es la responsable de la potente entrada de calima que se está produciendo sobre España", confirma a EL ESPAÑOL Mar Gómez, Doctora en Físicas y meteoróloga de eltiempo.es. Al adentrarse hacia el interior de África, se ha producido una interacción con los vientos del desierto que ya levantaban arena. "La posición del sistema al suroeste de la Península, y su circulación ciclónica asociada han provocado el ascenso de una considerable masa de polvo sahariano".

Este es uno de los factores diferenciales del episodio, explicaba el portavoz de la Agencia Estatal de Meteorología, Rubén del Campo. Al contrario que en las calimas en las que el aire polvoriento permanece a gran altura, "la mayor parte del polvo se ha situado en capas bajas de la troposfera, por debajo de los cuatro kilómetros, y en una concentración muy alta". Al llegar a la Península han caído por gravedad en un fenómeno denominado 'deposición seca'", diferente de la 'lluvia de barrio' y responsable de la arenisca que ha cubierto calles y coches.

¿Es la mayor de la historia? 

Dada su proximidad, este tipo de intrusión de polvo sahariano es más habitual en el archipiélago canario, aunque no es infrecuente que alcance a la España continental, especialmente al sureste. "Este episodio en la Península nos recuerda a las peores situaciones de calima vividas en las Islas Canarias", confirma Gómez. En febrero de 2020, las tormentas de arena provocaron importantes problemas en los aeropuertos de Tenerife y Gran Canaria, cuando miles de turistas trataban de regresar a casa en los primeros compases de la pandemia de Covid-19.

Sin embargo, aclara la meteoróloga, "en la Península es muy excepcional alcanzar las concentraciones que se están dando en esta ocasión". Es demasiado pronto para saber si es la mayor calima de la que se tiene registro, pero en cualquier caso se trata de "un evento extremo en el que podríamos tener registros de concentraciones sin precedentes". Del Campo añade que, entre 2003 y 2017, los episodios de lluvia de barro han tenido espesores ópticos de aerosoles -responsables de los cielos rojizos- de 1,9 unidades, cuando ahora se alcanzan las 3 unidades

¿Cuánto durará el episodio?

Como revelaron las redes sociales, el episodio empezó a ser notable en la tarde del lunes en lugares como Almería, Murcia y Alicante. "En las próximas horas podrá ir a más", confirman desde Eltiempo.es. La cantidad de polvo en suspensión mantendrá los valores en superficie excepcionales de hasta más de 400 μg/m3 -microgramos por metro cúbico de aire- en muchas zonas del país hasta el miércoles, aunque "a partir del mediodía podría reducirse ligeramente".

Las precipitaciones de polvo, ya sea seco o en forma de lluvia, "serán probables sobre todo en el sur, en Andalucía y el miércoles por la tarde en el sureste peninsular". A partir del jueves 17, no obstante, "las concentraciones de polvo se podrán reducir considerablemente" según el portal meteorológico. "Sin embargo todavía podrá quedar presente cierta cantidad de polvo suspendido en la atmósfera de forma residual durante los días siguientes".

¿Es seguro respirar la calima?

>Aunque las grandes ciudades no han activado protocolos para restringir las emisiones como sí ocurre con el dióxido de nitrógeno (NO2) de los tubos de escape, "el hecho de que sea un fenómeno natural no implica que no deban tomarse medidas para impedir que afecte negativamente a nuestra salud", valora Gómez. "Habría que establecer avisos y alertas a la población e informar sobre el índice de calidad del aire de forma continuada ya que es algo que nos afecta a todos".

Es cierto que se han establecido recomendaciones para limitar la exposición de personas vulnerables y desaconsejar el ejercicio al aire libre, perosomoso escasamente conscientes del nivel de contaminación alcanzado. "Algunas estaciones de control de calidad del aire han alcanzado concentraciones de partículas PM10 de más de 700μg/m3, como ha sido el caso en Guadalajara, Madrid o Toledo. En Murcia incluso se han alcanzado los 1000μg/m3", advierte la experta.

"Los valores límite a partir de los cuales se consideran las PM10 y PM2.5 perjudiciales para la salud son 50 y 25, respectivamente", prosigue la meteoróloga. Se refiere a las partículas de material, de las más grandes -de 10 micrómetros (µm) de diámetro- que se acumulan en nariz, laringe y faringe, a las más pequeñas, de 2,5 µm y que son capaces de acumularse en el pulmón. Los datos registrados indican que "se supera por más de 15 veces este valor en el caso de PM10 en muchas zonas".

 ¿Es culpa del cambio climático?

"La calima que ocupa nuestros cielos podría mostrarnos un anticipo de nuestro futuro", reflexiona Mar Gómez. "Aún si poder relacionar el episodio que estamos teniendo directamente con el calentamiento global sin un estudio de atribución, se prevé que estas intrusiones de polvo puedan ser más frecuentes e intensas en el futuro".

Según explica, un estudio publicado por la Universidad Complutense de Madrid en 2021 indicaba que la llegada a la Península Ibérica de flujos de polvo sahariano se ha incrementado un 400% en los últimos 5.000 años. "El polvo exportado por el Sahara desempeña un papel fundamental en la regulación del clima global y, por tanto, en el cambio climático actual y su desarrollo futuro".

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