Los plásticos han tomado la Tierra y el mar se ha convertido en su principal vertedero. Así arrancaba el pasado 1 de mayo la serie de 21 reportajes que EL ESPAÑOL ha publicado durante todo este mes con el firme objetivo de denunciar la situación límite que vive nuestro planeta fruto del desecho irresponsable de miles de millones de objetos de plástico de uso cotidiano, que acaban contaminando nuestros ecosistemas marinos y dañando el hábitat de miles de especies.

Desde botellas de plástico, pasando por las pajitas que utilizamos en la bebida, cubiertos desechables, envases de fruta y verdura, bolsas de la compra, bolígrafos, cápsulas de café y hasta los palos de los chupachups. La Tierra se está convirtiendo en un lugar hostil fruto de las más de ocho millones de toneladas de plásticos y microplásticos que cada año terminan en el mar y que provocan la muerte de 1,5 millones de animales marinos.

La revista Science alertó el año pasado sobre el drama que esto supone a través de un estudio publicado por científicos de la Universidad de Georgia. Según este trabajo, desde 1950 los seres humanos hemos generado más de 8.300 millones de toneladas de plástico. De éstas, sólo el 9% han sido recicladas, el 12% han sido incineradas y el 79% se encuentra acumulándose en vertederos o en el medio ambiente.

Por suerte, los distintos organismos y agentes implicados en la lucha contra la contaminación van siendo conscientes de que no hay tiempo que perder. El pasado 7 de diciembre, 193 países de todo el mundo -entre ellos España- suscribieron la declaración de la ONU contra la contaminación de plástico en los océanos para prevenir y reducir significativamente la contaminación en los océanos en 2025.

No ha sido ésta la única medida relevante que se ha tomado en las últimas fechas. El Consejo de Ministros aprobó hace poco más de una semana un real decreto por el que prohíbe que los comercios regalen bolsas de plástico a sus clientes desde el 1 de julio. A partir de 2021, no sólo no se regalarán, sino que también se prohibirán aquellas que no sean compostables (que se degraden en contacto con el resto de residuos orgánicos y se conviertan en compost o abono). Lidl ha sido la primera gran cadena en unirse a esta iniciativa y no suministra ya bolsas de plástico en Baleares y dejará de hacerlo antes de fin de año.

La cosa no queda aquí. La Comisión Europea también ha decidido tomar el toro por los cuernos y se ha marcado como prioridad poner freno a "los 10 productos de un solo uso y de las artes de pesca que juntos representan el 70% de la basura marina en Europa". Entre estos se encuentran muchos de los que ha destacado este periódico en sus reportajes: cubiertos de plástico, pajitas, platos de plástico, bastoncillos de algodón, bolsas y envases y envoltorios.

Pero si ha habido una imagen que ha dado la vuelta al mundo durante este mes, ésa ha sido la que publicó la revista National Geographic en su último número bajo el titular 'Planet or plastic' (planeta o plástico, en castellano). La imagen, creada por ilustrador mexicano Jorge Gamboa, asocia visualmente el plástico con un enorme iceberg flotante cuya punta es sólo una mínima parte de un problema mucho mayor. "Ocho millones de toneladas de plástico acaban cada año en el mar", se puede leer en el subtítulo.

Algunas organizaciones ecologistas como Greenpeace o Ecologistas en Acción han aplaudido la iniciativa llevada a cabo por la Comisión Europea para acabar con los utensilios de plástico de un solo uso. Sin embargo, también han criticado la falta de objetivos a corto plazo y que no se hayan tenido en cuenta algunos residuos plásticos que se abandonan en el medio natural como los encendedores, las cápsulas de café o las maquinillas de afeitar, tal y como ha denunciado EL ESPAÑOL. Por el momento, la batalla contra el plástico se intuye larga. El futuro del planeta depende de todos.

'El plástico nos está matando' en 21 reportajes

(I) 15 razones para dejar de utilizar el plástico: EL ESPAÑOL contra el enemigo ambiental número uno

(II) Botellas: las usamos una vez, las tiramos y hacen falta 600 años para que desaparezcan

(III) Bastoncillos: los 'asesinos' del mar que también son un peligro para nuestros oídos

(IV) 'Tuppers' de plástico: de salvación para los estudiantes a gran enemigo del mar

(V) Condones: barrera perfecta contra el embarazos y enfermedades, problema medioambiental

(VI) Cubiertos desechables: una hora de merendola y 400 años en el mar

(VII) Pajitas: el accesorio inútil que provoca terribles heridas a las tortugas marinas

(VIII) Envases de fruta y verdura: el peligro de la fiebre por plastificarlo todo

(XIX) Bolsas de la compra: ¿sabes cuántas gastas al año y el daño que provocan?

(X) Cápsulas de café: la cara glamurosa de la adicción a la cafeína que envenena al planeta

(XI) Maquinillas desechables: la peor opción del afeitado y depilado para el bolsillo y el planeta

(XII) Cartuchos de impresora: recargables y con tinta de soja, la alternativa verde y barata

(XIII) Microesferas: el peligro invisible de los geles exfoliantes y las cremas

(XIV) El palo del chupachups: el plástico que más gusta a los niños debería ser de madera

(XV) Las bolsas de patatas fritas: cuando lo malo no está sólo en el interior

(XVI) El aplicador del tampón: la cara más dañina de los productos de higiene femenina

(XVII) Bolígrafos de plástico: el terrible error de tirarlos a la basura

(XVIII) Globos de plástico: basta dejar escapar uno para que un animal marino muera

(XIX) Cepillos de dientes: el lado oscuro de la saludable recomendación del dentista

(XX) CDs y DVDs: el peligro para la salud de desechar los discos que ya nadie quiere

(XXI) Anillos de plástico: la derrota del verdugo de los mares que demuestra que se puede ganar la guerra