Preparar mejillones en casa no exige grandes utensilios ni pasar demasiado tiempo entre fogones. Nazareth, una pescadera de Málaga, ha compartido un truco para cocinar este marisco en el microondas de forma sencilla y conseguir un resultado que ha conquistado a su familia.
La profesional explica el procedimiento en un vídeo publicado en la cuenta de TikTok de su hermana, Noelia, conocida en la red social como Noelapeskaera. Cansada de responder a la misma pregunta en la pescadería, ha decidido enseñar cómo preparar este molusco con apenas unos minutos de cocción.
"Esto no tiene nada", asegura Nazareth al explicar una receta que comienza con un recipiente y un poco de agua. Aunque recomienda utilizar una fuente de cristal, también muestra que puede recurrirse a un recipiente de plástico adecuado para este uso.
El primer paso consiste en poner agua hasta alcanzar aproximadamente dos dedos de altura, una cantidad que dependerá del número de mejillones que se quieran preparar. Después, introduce algunos ejemplares y los deja reposar entre 15 y 20 minutos.
Según explica la pescadera, este tiempo permite que los mejillones vivos beban agua y se hidraten. Una vez transcurrido ese intervalo, hay que retirar el líquido del recipiente y reservar los moluscos que se vayan a cocinar.
Fuente de proteínas
A continuación, se colocan en el recipiente elegido y se cierra la tapa sin apretarla. Nazareth recomienda entonces introducirlos en el microondas durante aproximadamente dos minutos y medio, el tiempo que utiliza en su demostración para completar la preparación.
El resultado despierta su entusiasmo cuando abre el recipiente y comprueba cómo han quedado. "Es un espectáculo", exclama al probarlos, antes de despedirse con la esperanza de que su explicación sirva para resolver las dudas habituales de sus clientes.
Más allá de su facilidad de preparación, los mejillones destacan por su perfil nutricional. Según la información del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA), este molusco se produce principalmente mediante acuicultura en Galicia y en zonas del Mediterráneo.
Su composición los convierte en una alternativa interesante para quienes buscan alimentos poco calóricos. Por cada 100 gramos aportan alrededor de 60 kilocalorías y contienen aproximadamente un 87,3% de agua, mientras que las proteínas representan cerca del 11% de su composición.
También contienen poca grasa, alrededor del 2%, y buena parte es insaturada. Además, aportan ácidos grasos omega-3, relacionados con la reducción de los triglicéridos y con un menor riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares.
Entre sus micronutrientes sobresalen el selenio, el hierro, el fósforo y el yodo. Asimismo, son una fuente de vitaminas del grupo B, especialmente de vitamina B12, necesaria para el funcionamiento del sistema nervioso y la formación de glóbulos rojos.
Por eso, los mejillones pueden formar parte de una alimentación variada y servir para sustituir algunas raciones de carne roja. Se pueden consumir recién cocinados, con limón, o incorporarse a ensaladas, arroces y platos de pasta. Para prepararlos en casa, conviene elegir ejemplares frescos de la pescadería y seguir las recomendaciones de conservación y cocción segura.
