Hay microorganismos que no desaparecen simplemente porque guardemos los alimentos en frío. La doctora en Microbiología conocida como Microcuriosa pone el foco en una bacteria especialmente adaptada a las temperaturas de refrigeración en casa.
La listeriosis es una enfermedad provocada por la bacteria Listeria monocytogenes, un microorganismo ubicuo que puede encontrarse en distintos entornos, como el agua, el suelo y también diferentes alimentos cotidianos de consumo.
Según explica Microcuriosa en un vídeo publicado en TikTok, una de sus características más relevantes es precisamente su capacidad para crecer incluso cuando las condiciones parecen poco favorables para otros microorganismos en los alimentos.
En concreto, la bacteria puede proliferar a temperaturas habituales de refrigeración, entre 2 y 4 grados. Por eso, guardar alimentos en la nevera no impide necesariamente que aumente su presencia con el paso del tiempo.
La experta resume esta particularidad con una frase: "Esta bacteria es capaz de crecer a temperaturas de refrigeración entre 2 y 4 grados". La congelación, en cambio, impide su proliferación.
Prevención
La transmisión de la listeriosis se produce principalmente mediante alimentos contaminados. Entre los productos mencionados aparecen las carnes procesadas y listas para consumir, como la carne mechada, además de algunos quesos blandos habituales.
También pueden estar implicados otros alimentos, como la leche no pasteurizada y las verduras crudas que no hayan sido correctamente lavadas. La prevención pasa, por tanto, por extremar determinadas precauciones durante su consumo.
En personas sanas, la infección puede manifestarse con síntomas como fiebre, dolor muscular y diarrea. Microcuriosa señala que normalmente puede presentarse de una manera similar a una gastroenteritis leve y pasajera.
La situación cambia cuando la bacteria infecta a una mujer embarazada. En estos casos, la listeriosis puede suponer un riesgo grave para el feto y llegar a provocar abortos o partos prematuros.
El tratamiento de esta enfermedad se realiza habitualmente con antibióticos, mientras que existen medidas para reducir el riesgo de infección. Entre ellas, la experta menciona varias relacionadas con la preparación y manipulación de los alimentos.
Una de las recomendaciones consiste en cocinar bien las carnes y limpiar correctamente las verduras. También señala la congelación del pescado y el consumo de leche y derivados pasteurizados como medidas preventivas.
En España, la listeriosis adquirió especial notoriedad en 2019, cuando se produjo un brote principalmente en Andalucía asociado al consumo de carne mechada contaminada. Se detectaron más de 200 casos, además de fallecimientos y abortos.
