J. Rodríguez
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Las meriendas también pueden alejarse del clásico bocadillo. La nutricionista Sandra Moñino ha compartido una alternativa elaborada con solo dos ingredientes, pensada para preparar rápidamente y variar la merienda en casa.

Su propuesta parte de una masa sencilla que combina yogur griego y almendra molida, sin utilizar gluten, huevo ni harinas. El resultado es un pan diferente para acompañar otros alimentos.

Según explica Moñino en su perfil de Instagram, la receta necesita únicamente 125 gramos de yogur griego y 110 gramos de almendra molida o harina de almendra, sin añadir otros ingredientes.

La preparación tampoco requiere demasiado tiempo. La nutricionista señala que este pan puede estar listo en aproximadamente 25 minutos, siempre que se hornee a una temperatura de 190 grados, sin complicaciones.

Para convertirlo en una merienda más completa, Moñino propone añadir una fuente adicional de proteína. En su caso, utiliza pechuga de pollo, queso de cabra, tomate cortado en rodajas y aguacate.

Un bocadillo saludable

La combinación permite sustituir el acompañamiento habitual del pan blanco por una elaboración basada en almendra y yogur. Precisamente, el consumo de pan blanco ha sido objeto de debate nutricional durante años.

El pan ha formado tradicionalmente parte de la alimentación cotidiana en numerosos países y durante mucho tiempo se ha considerado un alimento fundamental. Sin embargo, esa consideración no implica que todas sus variedades sean iguales.

En particular, distintos trabajos han relacionado el consumo de pan blanco con un mayor aumento de peso y grasa abdominal. Uno, publicado en BMC Public Health, ahí siguió durante cinco años a más de 9.000 personas.

Según sus conclusiones, consumir dos o más porciones diarias de pan blanco mostró una asociación significativa con el riesgo de sobrepeso y obesidad. El efecto se ha relacionado con su composición.

El pan blanco se elabora con harina refinada y tiene como componente principal el almidón. Según el epidemiólogo Miguel Ángel Martínez-González, este carbohidrato se transforma rápidamente en azúcar y puede generar un pico de insulina.

Esa característica también se relaciona con una menor capacidad saciante, según la explicación recogida en el texto. Por ello, algunos expertos consideran que el pan blanco no debería ocupar un lugar prioritario.

Frente a las harinas refinadas, el pan integral conserva el germen y el salvado del grano, además de aportar más fibra. El texto destaca su relación con beneficios para la salud intestinal.

Con todo, la propuesta de Moñino no consiste en preparar otro pan tradicional, sino una alternativa con almendra y yogur que puede servir como base para una merienda diferente y sencilla.