J. Rodríguez
Publicada
Las claves

La llegada de la primera borrasca del otoño cambiará el tiempo en España durante los últimos días de septiembre, después de una etapa marcada por temperaturas especialmente elevadas en buena parte del país.

Mar Gómez, meteoróloga, explica que el cambio estará relacionado con la llegada de aire más frío en altura y la aproximación de frentes atlánticos, en un contexto atmosférico que favorecerá una mayor inestabilidad.

Según detalla la meteoróloga en su canal de TikTok, el chorro polar podría comenzar a ondularse durante los próximos días, permitiendo que los frentes atlánticos se acerquen a la Península.

Esta modificación en la circulación atmosférica hará desaparecer, en palabras de Gómez, "el escudo de estabilidad" que ha predominado hasta ahora. La próxima semana estará marcada por lluvias, chubascos y tormentas.

El lunes comenzará a notarse la inestabilidad especialmente en el norte y el oeste peninsular, aunque también podrían producirse algunos chubascos en el área mediterránea, según la previsión de Gómez.

El martes, el frente asociado a la borrasca, situada cerca de las Islas Británicas, se aproximará a la Península. Las lluvias entrarán por Galicia y avanzarán posteriormente hacia el oeste y norte.

Durante esa jornada también se esperan chubascos fuertes en el nordeste. La situación continuará evolucionando el miércoles, cuando el frente avanzará y dejará precipitaciones en un número mayor de zonas del país.

Llega el otoño

El jueves, además, las lluvias podrían intensificarse de forma notable en el nordeste, coincidiendo con el comienzo de octubre. La evolución prevista prolongará así el episodio de inestabilidad durante varios días.

El origen de este cambio se encuentra, según Gómez, "en el contraste". España llega a este episodio después de registrar una situación cálida durante los últimos días.

El suelo y el Mediterráneo todavía conservan una cantidad importante de calor. Si aparece aire más frío en altura o llega un frente, el contraste puede favorecer la formación de nubes de evolución.

En esas condiciones, la atmósfera puede generar chubascos y tormentas, precisamente el tipo de tiempo que podría acompañar a la llegada de la borrasca durante la última semana de septiembre.

Las temperaturas también descenderán con la llegada de este cambio. Sin embargo, Gómez advierte de que, pese a la bajada, los valores seguirán situándose por encima de la media para estas fechas.

Por tanto, el comienzo de octubre traerá un ambiente diferente al de estos días, con menos calor y una atmósfera más inestable, aunque las temperaturas continuarán siendo relativamente elevadas para la época.