J. Rodríguez
Publicada
Las claves

El anisakis es uno de los principales riesgos asociados al consumo de determinados pescados marinos, especialmente cuando se comen crudos o sin una cocción suficiente, según explica el tecnólogo de los alimentos Santiago González.

En un vídeo publicado en TikTok, el experto detalla que la presencia de este parásito depende en buena medida del origen del pescado y de la forma en la que posteriormente se prepara.

En el caso de los pescados procedentes del mar, Santiago señala que cualquiera puede contener anisakis, aunque menciona especialmente especies como la merluza, el bacalao y el jurel.

La situación cambia cuando se trata de determinados pescados criados en piscifactoría. El experto pone como ejemplo la lubina y explica que su alimentación está controlada, por lo que no presenta anisakis.

También diferencia estos productos de los pescados de agua dulce, como la trucha. Según Santiago, este parásito no está presente en ellos, por lo que no existe el mismo riesgo asociado al anisakis.

Riesgo de infección

Pero ¿qué puede ocurrir si una persona consume pescado que contiene el parásito? El tecnólogo plantea tres posibilidades diferentes, desde que no suceda nada hasta complicaciones digestivas o una reacción alérgica.

La primera posibilidad, que Santiago considera la más probable, es que la ingesta del anisakis no provoque ninguna consecuencia. Sin embargo, también puede producirse una afectación de la pared intestinal.

Cuando el parásito penetra en la pared intestinal, pueden aparecer síntomas como náuseas, vómitos y dolor abdominal. Estas molestias constituyen una de las posibles consecuencias de consumir pescado contaminado.

La situación más grave, aunque también la menos frecuente, se produce cuando las proteínas liberadas por el anisakis desencadenan una reacción alérgica en personas previamente hipersensibilizadas.

Santiago advierte de que esta reacción puede ser muy grave y señala que, en quienes desarrollan esta hipersensibilidad, puede resultar necesario evitar el consumo de pescado crudo durante toda su vida.

Entre los alimentos relacionados con más casos de anisakiasis en España, el experto destaca los boquerones en vinagre, un producto que se consume sin someter el pescado a una cocción convencional.

Para reducir el riesgo al consumir pescado marino crudo, Santiago recomienda congelarlo previamente durante al menos 48 horas. Esta medida busca evitar problemas derivados de la presencia del parásito.

Si, por el contrario, se opta por comer pescado marino fresco, el tecnólogo aconseja cocinarlo correctamente. Además, recomienda prestar especial atención a la zona de la ventresca.

La manipulación también resulta importante. Santiago aconseja adquirir el pescado correctamente eviscerado, ya que esta preparación puede contribuir a reducir la exposición al parásito presente en determinadas piezas.