J. Rodríguez
Publicada
Las claves

España afrontará el fin de semana con un escenario meteorológico diferente al de los últimos días. La inestabilidad irá perdiendo fuerza en general conforme una nueva dorsal avance desde el Atlántico.

Las lluvias intensas que afectaron a distintas zonas durante esta semana continúan hasta el viernes, cuando todavía se espera que produzcan chubascos y tormentas localmente fuertes en varios puntos del este peninsular, según Eltiempo.es.

Durante la mañana del viernes, Baleares registrará algunos episodios de precipitación intensa, mientras que por la tarde el riesgo se concentrará especialmente en el este de Cataluña, Comunidad Valenciana y Murcia.

También se esperan chubascos y tormentas en el este de Castilla-La Mancha y Andalucía. Sin embargo, la situación está llamada a cambiar conforme la vaguada responsable del episodio comience a retirarse hacia el este.

A últimas horas del viernes, esa vaguada se alejará de España y la inestabilidad comenzará a remitir tanto en el este peninsular como en el archipiélago balear, abriendo paso a un tiempo más estable.

La dorsal que trae estabilidad

El cambio estaría relacionado con la llegada de una nueva dorsal desde el Atlántico. Estas estructuras atmosféricas, situadas en capas altas, están asociadas habitualmente con condiciones más estables y temperaturas superiores.

El avance de la dorsal marcaría especialmente el tiempo del sábado y el domingo. Para entonces, la mayor parte del país presentaría cielos prácticamente despejados y las precipitaciones quedarían mucho más restringidas.

El sábado todavía podrían aparecer algunos chubascos y tormentas en áreas del sureste peninsular debido a la cercanía de la vaguada. Serían, eso sí, fenómenos mucho más dispersos y débiles.

El domingo, con la dorsal ya plenamente establecida sobre España, se esperaba una jornada estable, con cielos despejados y sin lluvias. La estabilidad atmosférica también favorecería una recuperación progresiva de las temperaturas.

El viernes apenas habría grandes cambios térmicos y el ambiente sería bastante suave, aunque algunas zonas del suroeste peninsular superarían los 30 ºC. El ascenso sería más evidente durante el fin de semana.

El sábado las temperaturas subirían en buena parte del país, con aumentos especialmente destacados en Galicia, el Cantábrico y el alto Ebro, donde podrían incrementarse entre seis y ocho grados.

El domingo los termómetros volverían a subir en la mitad norte peninsular, con ascensos importantes en País Vasco, Navarra, La Rioja y el norte de Aragón. El calor volvería a ganar terreno.

Las máximas alcanzarían de nuevo 35 ºC o más en puntos del interior sur de Galicia y en los valles del suroeste, especialmente a su paso por Extremadura y Andalucía.

Además, el domingo podrían superarse los 32 ºC o 34 ºC en el valle del Ebro y la meseta sur. El escenario previsto apuntaba incluso a nuevas subidas con el inicio de la próxima semana.