Envejecer no consiste únicamente en sumar años, sino también en conservar la capacidad de moverse con seguridad. Para José Viña, fisiólogo experto en longevidad, el ejercicio debe abordar varias capacidades.
El especialista sostiene que hacer ejercicio es una de las mejores decisiones para cuidar la salud, junto con abandonar el tabaco. Sin embargo, considera importante escoger actividades diferentes de manera habitual.
Una de las piezas fundamentales es el ejercicio aeróbico, que tradicionalmente se ha relacionado con el cardio. Viña pone como ejemplo caminar, sin considerar necesario salir a correr para mantenerse activo.
Caminar a buen ritmo permite realizar actividad física sin necesidad de recurrir a ejercicios especialmente exigentes. Según Viña, la energía consumida depende de la distancia recorrida, además del peso corporal.
Junto al trabajo aeróbico aparece la resistencia, otra capacidad que el fisiólogo considera esencial. Los ejercicios de musculación ayudan a desarrollar y conservar los músculos, especialmente importantes al cumplir años.
Ejercicios variados
El mantenimiento de la masa muscular adquiere relevancia durante el envejecimiento, porque con el paso de los años se produce una pérdida de músculo. Por eso, la fuerza debe formar parte de la rutina.
El tercer elemento señalado por Viña es el equilibrio, una capacidad especialmente relacionada con la prevención de las caídas. El experto subraya que entrenarlo puede ayudar a minimizar ese riesgo.
No hace falta convertirse en equilibrista para trabajar esta capacidad. El fisiólogo propone practicar ejercicios de coordinación y estabilidad, con el objetivo de responder mejor cuando se produce un tropiezo.
Esta recomendación cobra especial importancia porque las caídas pueden tener consecuencias muy serias en las personas mayores. De ahí que Viña recoja la comparación de los geriatras entre una caída y un cáncer.
La propuesta del especialista reúne, por tanto, tres tipos de ejercicio: caminar o realizar actividad aeróbica, practicar resistencia para conservar la musculatura y entrenar el equilibrio para mantener estabilidad y coordinación.
Viña añade además una cuarta dimensión: realizar ejercicio en compañía. Reunirse con amigos o amigas para practicar actividad física permite incorporar un componente social a una rutina que también requiere encontrar tiempo.
En su publicación, el fisiólogo plantea priorizar ese tiempo dedicado al ejercicio y adelanta que explicará otro día cómo realizar el trabajo cardiovascular de larga duración, con media hora de actividad.
El mensaje de Viña apuesta así por una combinación de capacidades y no por un único ejercicio. El objetivo es llegar al envejecimiento manteniendo fuerza, movilidad, estabilidad y autonomía durante más tiempo.
