Víctor de la Llana, radiofísico en el CAULE, lleva 17 meses esperando la nota de un examen para conseguir plaza fija en Valladolid.

Víctor de la Llana, radiofísico en el CAULE, lleva 17 meses esperando la nota de un examen para conseguir plaza fija en Valladolid.

Sociedad

Víctor lleva 17 meses esperando la nota de una oposición de Sacyl: "Salgo a las 6:30 para ir a trabajar y hago 290 km al día"

El radiofísico es personal eventual en León mientras aspira a conseguir una plaza fija en Valladolid, su ciudad natal y donde trabaja su esposa: "Tengo dos hijas y no puedo llevarlas al cole o al médico".

Más noticias: La Junta convocará casi 2.000 plazas para personal de Sacyl en 2026: 798 para médicos y 864 para enfermería

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Atrapado en el 16 de noviembre de 2024. Es esta la fecha en la que la vida de Víctor de la Llana se ha visto encajonada por un atasco administrativo constante. Desde que realizase el examen de tipo test del concurso-oposición del proceso de estabilización extraordinario de Sacyl, nada más ha vuelto a saber al respecto.

Mientras tanto, continúa abocado a seguir trabajando como eventual en el Complejo Asistencial Universitario de León (CAULE) a la espera de conseguir una plaza fija en Valladolid, su ciudad natal y donde tiene el puesto su esposa como funcionaria del Estado y vive junto a su familia. Es, además, padre de dos niñas, de tres y un año, llevándole esta situación a no poder ayudar a su familia en temas de conciliación.

"Todos los días me levanto a las 06:00, cojo el coche a las 06:30 y vuelvo a casa las 17:00. Me hago 290 kilómetros al día, con lo que ello supone de gasolina al mes. Estoy un poco desesperado", reconoce en declaraciones a EL ESPAÑOL de Castilla y León.

Todo parte del proceso excepcional de estabilización que convocó Sacyl a finales de 2022, a instancia de la Ley 20/2021, de 28 de diciembre, para reducir la temporalidad en el empleo público. La legislación establecía que el proceso debía resolverse antes del 31 de diciembre de 2024 y la parte de oposición se convocó para noviembre de ese mismo año, apurando los plazos al máximo.

Víctor accedió a las plazas de radiofísico hospitalario, su especialidad, para las que Sacyl había estipulado siete mediante el concurso de méritos y otras cuatro por el combinado con oposición. Fue por este segundo proceso por el que se decantó el vallisoletano, consciente entonces de que en aquel momento contaba con menos experiencia y otros baremos puntuables que el resto de candidatos.

Sin embargo, varios recursos contenciosos-administrativos han provocado que Sacyl se haya visto obligado a aumentar las plazas por méritos a ocho y las de concurso-oposición reducirlas a tres. Es la ejecución de estas sentencias en las que la Consejería de Sanidad se apoya, a consulta de este periódico, para explicar esta paralización.

"Nos vemos obligados a paralizar el proceso de concurso-oposición hasta la completa ejecución de dichas sentencias, debiendo previamente para ello ofertar una plaza más (hasta 8) mediante concurso de méritos", resaltan.

Es más, llegan a precisar que la tramitación ya ha comenzado mediante el Acuerdo 36/2025, de 28 de agosto, de la Junta de Castilla y León. "Se dispone la ejecución de las citadas sentencias, siendo el siguiente paso la ampliación del listado de aprobados (del concurso de méritos) y de plazas de 7 a 8", alegan.

Sin embargo, desde entonces, han pasado otros ocho meses y Víctor y los aspirantes que accedieron a la fase de concurso-oposición continúan esperando.

La respuesta de Sacyl a este periódico se limita a justificar la situación a raíz de la decisión judicial, pero ignora cuestiones como si prevé una solución temprana para los afectados, el número total de estos que se han visto implicados o incluso confunde la fecha de realización del examen a la hora de contextualizar el caso, situándola en diciembre de 2024 cuando realmente fue un mes antes, en noviembre.

Año y medio de silencio administrativo

Víctor y su esposa regresaron a Valladolid tras cuatro años en Navarra, una vez que ella consiguió plaza fija como funcionaria del Estado en la ciudad del Pisuerga. Mientras afrontaba el proceso de estabilización, el radiofísico encontró plaza como eventual en el CAULE, en un puesto que estaba dispuesto a asumir durante el periodo en el que optaba "a lo que siempre he querido, que es volver al sitio donde me formé".

"Nunca he tenido la oportunidad de trabajar en Valladolid", reconoce, aunque fue aquí, en su ciudad, donde desempeñó su formación como residente. Víctor sabe que su posición en el concurso-oposición es alta, pues las plantillas con las respuestas, que no las notas, ya fue publicada y "he fallado solo dos".

"Puedo estar ahí en los primeros, pero sin tener notas, no puedes aportar los méritos. El mundo de la radiofísica es pequeño y nos conocemos todos, sabes quién tiene más tiempo trabajado y quién ha salido más tarde de la residencia, entonces nos conocemos más o menos todos los méritos", explica.

Sobre las tres plazas destinadas a la fase de concurso-oposición que continúan sin cubrirse o están ocupadas por personal eventual, Víctor admite que no sabe si habrá en Valladolid, pero sí es conocedor de que aquí hay una vacante que puede salir en el proceso de adjudicación.

"Hay una cosa que se llaman plantillas orgánicas que están publicadas en la página web de Sacyl que dicen el número de plazas fijas que hay en cada servicio de radiofísica y en Valladolid supuestamente hay una vacante", insiste.

Su casuística personal, teniendo que ir cada día a trabajar a León, le está provocando una serie de hándicaps que afectan directamente a su vida. "En muchas cosas no puedo ayudar a mi familia en el tema de conciliación", incide.

Por ejemplo, tener que llevar al médico a alguna de sus hijas o simplemente poder acudir a las reuniones escolares para conocer cómo está siendo el proceso de aprendizaje de las niñas. "Algo que sería pedir salir antes si estoy en Valladolid, estando en León es todo el día y no procede", lamenta.

Además, las consecuencias económicas también afectan. El primer año en León aprovechó el bono de Renfe, pidiendo una reducción en su jornada para poder entrar a las 09:00 en vez de a las 08:00, pero los cambios horarios de las frecuencias han hecho que no llegase al hospital hasta las 10:00, no pudiendo asumirlo en este caso.

"Decidí en ese momento, no sé si por ingenuo o qué, pensando que no se iba a alargar mucho el proceso, empezar a venir en coche el segundo año", explica.

Todo esto también le está provocando una "pérdida de motivación laboral". "Se lo comento a mis compañeros, que me gustaría comprometerme más, pero no saber en un proyecto a largo plazo si voy a estar o no, muchas veces hace que me dé cosa meterme por si lo voy a dejar a medias o voy a enmarronar al resto con cosas que les voy a tener que pasar", apunta.

La vida de Víctor se ha convertido en una "incertidumbre" constante a nivel laboral y en una "desesperación" en cuanto a la conciliación familiar, ya que está "bastante lejos de casa y no puedo ayudar".

Hace algunas semanas decidió dar el paso de sacar su caso a la opinión pública, a través de los medios de comunicación, después de mandar una carta el pasado mes de marzo a la gerente de Sacyl y a la directora de personal y no recibir respuesta.

"Estoy desesperado y en parte desmotivado. Sería mejor trabajador si supiera qué va a ser de mí en los próximos meses", zanja Víctor de la Llana, un radiofísico atrapado en el atasco administrativo de Sacyl que lleva 17 meses esperando las notas de un examen tipo test.