Sociedad

Un hogar temporal para que las familias luchen unidas contra la pesadilla del cáncer

El Español Noticias de Castilla y León charla con Paula Rojas Alonso, trabajadora social de la junta provincial de la Asociación Española Contra el Cáncer en Valladolid, que nos habla sobre el piso que la institución tiene en la ciudad del Pisuerga para dar cobijo a familiares y enfermos y evitar desplazamientos y gastos añadidos a la enfermedad

26 agosto, 2021 11:58

La pesadilla del cáncer golpea con fuerza al enfermo pero también a la familia que tiene que apoyar al mismo en los momentos en los que peor lo pase, en esos bajones normales y entendibles en la lucha contra la enfermedad. Aunque hay veces que el afectado tiene que hacerlo solo y realizar grandes desplazamientos hasta el centro hospitalario sin contar con una cama en la que dormir, aumentando el cansancio y también los gastos.

“El objetivo de este proyecto surge por la necesidad y demanda de personas oncológicas y familiares de estas que tenían que desplazarse de su ciudad de origen para recibir el tratamiento en otra ciudad. Pasaban periodos largos fuera de su casa, semanas o incluso meses, y no podían permitirse un hotel u otro tipo de alojamiento”, asegura Paula Rojas Alonso, trabajadora social de la junta provincial de la Asociación Española Contra el Cáncer en Valladolid, en declaraciones a El Español Noticias de Castilla y León.

Todo ello hablando del piso que la institución tiene, en pleno centro de Valladolid, que se ubica a 15 minutos andando de uno de los hospitales y cercano a paradas de autobús, para prestar ayuda a esas familias que necesitan un hogar temporal en la lucha contra el cáncer.

11 años operativo



El piso consta de cuatro habitaciones dobles, tiene una capacidad para alojar a ocho personas, dos por habitación que sería: paciente y acompañante, cocina completa con horno, microondas, lavavajillas, lavadora, cafetera, menaje y cocina, un amplio salón comedor, dos baños, un pequeño despacho y dos galerías.

Esta vivienda de acogida comienza a funcionar en agosto de 2010 y lleva ya 11 años operativa”, añade Paula, que nos explica que se trata de un proyecto que está subvencionado por la Consejería de Sanidad y la de Familia de la Junta de Castilla y León, además de con las juntas provinciales de Burgos y Salamanca.

Para poder solicitar este servicio, el que quiera, se debe poner en contacto con la trabajadora social de la asociación de la junta provincial donde reside o contactando por teléfono a través del 900 100 036 para que entre las juntas de la AECC se coordinen para certificar la gestión. 



Objetivo



“La finalidad que este proyecto persigue pasa por conseguir que las personas que tienen que desplazarse por motivos médicos-oncológicos puedan estar en un entorno agradable, cercano a su hospital o con buenas combinaciones de traslado para acudir a él y que no les suponga un coste añadido ni elevado que no puedan cubrir”, asegura la trabajadora social.

Todos los meses, en este piso, se alojan una o dos familias “llegando a estar completo” y “teniendo que buscar alojamientos alternativos para otros afectados”, como nos cuentan desde la institución. En el año anterior a la pandemia pasaron por el piso unas 50 personas y cada vez son más las que solicitan este servicio “aumentando notablemente la demanda”.

Llegan de todo el territorio español pero, principalmente, de León, Burgos, Soria y Segovia pero también de otras comunidades autónomas y de Madrid. Desde la asociación se presta apoyo psicológico y social aunque las familias ya están siendo atendidas por las compañeras de la junta de origen.

Cambios con la llegada del coronavirus



“El COVID-19 ha supuesto un cambio a la hora de gestionar el piso”, nos explica Paula que añade que durante los primeros meses de la pandemia “permaneció cerrado” y que “a las personas que lo solicitaban en ese momento se las alojó en otros lugares” como apartamentos y hoteles.

Ahora solo lo tienen abierto al 50%, es decir, que de las cuatro habitaciones que tiene el piso, solo tienen dos abiertas, con un máximo de cuatro personas, dos familias en total y si la vivienda se completa se las deriva “otros alojamientos alternativos lo más cercanos al hospital”.

Además, este hogar temporal cuenta con unas normas de convivencia que todos los que se alojan “suelen respetar”. “Nunca hemos tenido ninguna queja ni conflicto al respecto. Las familias son bastante respetuosas”, finaliza Paula Rojas Alonso. 

Un ahorro de entre 1.000 y 1.500 euros



Este servicio que puso en funcionamiento la Asociación Española Contra el Cáncer y que suma 11 años supone para la familia “un ahorro de entre 1.000 y 1.500 euros”, nos cuenta la trabajadora social de la AECC ya que “al salir de su vivienda habitual tiene que afrontar gastos de alojamiento, transporte y alimento” y el precio en un hotel, pensión u apartamento ronda los 30-50 euros noche.

“De momento no nos planteamos ampliar el piso de acogida ya que estamos estableciendo convenios con algunos alojamientos externos para albergar personas si el piso está lleno, de esta manera podemos cubrir los servicios sin problemas”, afirma.

Una iniciativa perfecta para ahorrar costes y que sirve de hogar temporal para que las familias luchen unidas contra la pesadilla del cáncer.