Sociedad Un grupo de trabajadores del Hospital Monte San Isidro, perteneciente al Complejo Hospitalario de León, denuncian que el Sacyl quiere "obligarnos a dejar de prestar nuestros cuidados a los enfermos terminales, que se enfrentan a tener que morir en unas condiciones poco deseables y humanas", en referencia a los enfermos subsidiarios de Cuidados Paliativos.En una desgarradora carta, remitida a El Español-Noticiascyl, estos trabajadores relatan que "desde que empezó la pandemia nuestro servicio ha sido vapuleado de varias maneras".

Las desgarradoras acusaciones desde Hospital Monte San Isidro en León: "Obligados a morir en unas condiciones poco deseables y humanas"

17 julio, 2021 17:47

Un grupo de trabajadores del Hospital Monte San Isidro, perteneciente al Complejo Hospitalario de León, denuncian que el Sacyl quiere "obligarnos a dejar de prestar nuestros cuidados a los enfermos terminales, que se enfrentan a tener que morir en unas condiciones poco deseables y humanas", en referencia a los enfermos subsidiarios de Cuidados Paliativos.

En una desgarradora carta, remitida a El Español-Noticiascyl, estos trabajadores relatan que "desde que empezó la pandemia nuestro servicio ha sido vapuleado de varias maneras". Este centro está compuesto por 20 camas divididas en dos controles, en los que trabajan un equipo de 14 TCEs, 12 enfermeras y 2 médicos, además de Trabajadora social, Psicóloga, Equipos de limpieza y asistencia religiosa cuando se precisan. Y, los trabajadores aseguran que su servicio está "muy valorado" tanto por pacientes y familiares como por la Asociación de lucha contra el cáncer y otros organismos.

Pero cuando el primer estado de alarma entró en vigor, "en un tiempo récord de 48 horas", se desalojaba los dos controles mandando a los pacientes "a mal morir" a otros servicios y centros concertados, mientras que "los que más suerte tuvieron fueron enviados a sus casas". "Todo esto sin protestar, asumiendo el cuidado de los pacientes COVID porque así lo requería la situación", detalla la misiva. Y tras este primer golpe de la pandemia, en verano, se retomaba su trabajo con los enfermos terminales, hasta octubre cuando volvieron a asumir la atención de los pacientes COVID. Y aquí comenzaron los problemas serios. Estos trabajadores relatan que, cuando acabó esta segunda ola y la situación se tranquilizó, "nos costó bastante trabajo y protestas que devolvieran a estos enfermos a nuestro servicio". Los trabajadores del Monte San Isidro aseguran que el Sacyl pretendía "aprovechar el momento para extinguirnos". 

De hecho, ahora que la 'quinta ola' del Covid ya no precisa de estos refuerzos hospitalarios masivos, los trabajadores aseguran no entender "los intereses que impulsan a los altos cargos a querer volver a hacer desaparecer nuestro servicio aprovechando la ocasión y derivando nuevamente a nuestros pacientes a otros centros concertados donde no cuentan ni con el personal adecuado, ni con el entorno y las condiciones necesarias para procurar a estos pacientes tan vulnerables lo único que necesitan, una muerte digna".

Por todo esto, los trabajadores de dicho centro quieren "luchar" por su pacientes, porque "podemos ser cualquiera de nosotros o de nuestros familiares y porque los vemos en una circunstancia de tal vulnerabilidad que nos hacen mas fuertes a nosotros".