Sociedad

ENTREVISTA | Óscar García (SATSE): "Un 63% de la enfermería ha pensado dejar la profesión durante la pandemia"

9 mayo, 2021 09:00

Óscar García Berrocal es el secretario provincial de SATSE Salamanca. Diplomado en Enfermería por la Universidad de Salamanca en 1996, ha trabajado en Atención Especializada en Madrid durante diez años y en Instituciones Penitenciarias durante dos. También ha desempeñado su labor profesional en Atención Primaria en Castilla y León desde 2007, ámbito donde tiene su plaza desde el año 2010, ejerciendo la profesión en el Centro de Salud de Fuentes de Oñoro. García Berrocal es delegado de SATSE desde marzo de 201. 

P.- ¿Cómo evalúa la realidad de la profesión de enfermería en Castilla y León, y en Salamanca en concreto?

R.- La realidad la llevamos evaluando no solamente ahora durante la pandemia, sino desde hace muchos años. La realidad es que tenemos serios problemas con las plantillas y con las bolsas de empleo. Éramos los últimos a la cola en retribuciones. Ahora hemos conseguido un acuerdo que ha mejorado esa situación, pero la realidad a día de hoy, y me gusta destacar, es el escaso reconocimiento y cuidado de los profesionales por parte de la administración. Es decir, la enfermería ha trabajado duro y el reconocimiento por parte de sus gestores ha sido escaso. Por tanto, tenemos dos partes, el cansancio físico y psicológico derivado de la pandemia, y el cansancio de que realmente a este personal no se le reconozca como se debiera.

P.- ¿Cuáles han sido las líneas de actuación del sindicato en estos últimos años?

R.- De cara a las plantillas, que es uno de los problemas más serios que tenemos, en principio, disponemos de una ley de seguridad del paciente, la ley de ratios, que está pendiente de aprobación en el Congreso. Es un tema muy importante. Otro asunto ha sido el proponer al Gobierno detener la fuga de profesionales que se está produciendo a otros países, siendo profesionales muy valorados. De hecho, se les ha propuesto una serie de medidas para que puedan regresar a nuestro país. 

Y también, luchar por las condiciones laborales de todos los profesionales, que son malas. Con la pandemia hemos visto que había problemas con los equipos de protección individual, y que dentro de los propios centros existen inconvenientes de adaptación de personas con problemas de salud en sus puestos de trabajo. El reconocimiento de los profesionales, a los que también se les obstaculiza y se expone a muchísimas dificultades. En los últimos años hemos trabajado en la recuperación de derechos perdidos y control de las plantillas.

Tenemos dos problemas, el cansancio físico y psicológico derivado de la pandemia,

y el cansancio de que realmente a este personal no se le reconozca como se debiera

P.- Llegó la pandemia y trastocó todo.

R.- Sí, eso solemos decir. Yo digo que llegó la pandemia y desnudó la verdad de la enfermería, que es la situación que ya teníamos desde hace muchísimos años. Como te digo, el problema de plantillas, el problema de reconocimiento, el problema de trato, de cuidado de los profesionales se venía dando ya. ¿Qué ha pasado con la pandemia? Que se agudizado, ha sido mayor y ha ido a más. Esto supone un problema económico para la administración. ¿Y cómo se compensa? Evidentemente perjudicando siempre a los profesionales, porque son los damnificados de toda esta situación.

P.- ¿Faltó previsión y diligencia en todo este tiempo, sobre todo en la primera ola?

R.- Sí, faltó. Y es más, me atrevo a decir que sigue faltando. Hemos ido saltando de ola en ola y cada ola ha tenido lo suyo. Podemos llegar incluso a entender que en la primera ola tuviéramos problemas de material, porque nadie esperaba esto. Pero evidentemente tienes que reaccionar de manera rápida y hacer que esos profesionales lo tengan. Durante todas las olas que hemos tenido se han seguido repitiendo errores. ¿Eso qué quiere decir? Que los gestores no aprenden. Les gustaba mucho utilizar el término desescalada cuando empezaban a bajar los casos, y no se preveía una posible nueva escalada. Ha faltado y falta previsión, mucha previsión.

P.- ¿Usted cree que ha sido responsabilidad directa de las autoridades?

R.- En algunos aspectos ha habido o tienen mucha parte de responsabilidad, sobre todo en el cuidado y en la protección de los profesionales. Estamos seguros de que ha sido una falta de responsabilidad. El virus ha venido y ha devastado prácticamente. Y efectivamente, hay factores que son incontrolables, pero sí que ha habido falta de responsabilidad en algunos aspectos, como ha sido la protección en el caso de los profesionales, incluso de los usuarios, como ha ocurrido en las residencias.

Los gestores no aprenden. Les gustaba mucho utilizar el término desescalada cuando empezaban a bajar los casos, y no se preveía una posible nueva escalada

P.- ¿Cómo va la vacunación en el sector?

R.- En el sector de enfermería, completa. El hospital está vacunado. Atención Primaria y Servicios Sociales también. La verdad es que se ha llevado a cabo dentro de la rapidez y la diligencia con la que habíamos pedido. Desearíamos que con los usuarios fuera mucho más rápida.

P.- ¿El colectivo de enfermería sale muy diezmado de esta crisis?

R.- Sí, porque hace poco hemos publicado desde SATSE estudios y encuestas que se han realizado entre los profesionales. Ha aumentado su grado de estrés y el síndrome del 'quemado' y, de hecho, esta semana hemos publicamos una encuesta, realizada a todas las enfermeras, enfermeros y fisioterapeutas, en la que un 63 por ciento ha pensado en dejar la profesión durante esta pandemia.

Hemos realizado desde SATSE una encuesta entre los enfermeros, enfermeras y fisioterapéutas en los que ha aumentado su grado de estrés y el síndrome del quemado

P.- ¿Cómo se encuentra el sistema sanitario tras cuatro brotes de coronavirus?

R.- El sistema está tocado. Evidentemente, el sistema lo integran tanto los profesionales como los pacientes. Y como sabemos, ha habido pérdidas tanto de profesionales como de muchísimos ciudadanos, y el sistema sale tocado. Y cuando esto pase, sería necesario hacer una reevaluación de todo lo que ha ocurrido y quizá sería el momento de sentarse a determinar o a tomar determinadas decisiones en cuanto a sanidad.

P.- Al final, la Junta retiró el famoso decreto.

R.- Al final retiró el decreto gracias a las presiones que se llevaron a cabo durante mucho tiempo. Lo podemos entender como uno de los pocos reconocimientos hacia los profesionales. Sabemos y queremos y normalmente pedimos que no se juegue de esa manera con los profesionales. Todos tienen vida y por lo tanto hay que respetarlos, y, sobre todo, después del trabajo que han hecho.

P.- ¿Falta personal en el colectivo de enfermería?

R.- Sí. Hay un dato que es importante, de los 750 profesionales que finalizaron el año pasado sus estudios en Castilla y León, solamente 120 se quedaron. ¿Qué significa? Que la gente se marcha a buscar mejores condiciones laborales y mejores retribuciones. Por lo tanto, como he dicho al principio, tenemos un problema de sustituciones, es un problema de coberturas y, por lo tanto, sería deseable que a nivel de ratios la ley entre en vigor en breve para poder adecuar esos ratios a las necesidades de los ciudadanos.

P.- ¿Alguna puntualización más?

R.- El importante logro que ha sido para nosotros el reconocimiento retributivo de nuestros profesionales, a pesar de que le haya sentado mal a otros sindicatos, hemos hecho nuestro trabajo, estamos orgullosos y satisfechos y creemos que es la línea a seguir con los profesionales de enfermería.