Sociedad

Etiquetas ‘prêt-à-porter’

28 marzo, 2021 12:13

D. Álvarez / ICAL

El cada vez más competitivo mercado internacional del vino se mueve empujado por multitud de factores, entre los que destaca por encima de los demás la calidad del producto contenido en el cristal de la botella. Pero a la hora de competir en los lineales de tiendas y supermercados, las bodegas también necesitan que sus vinos sean atractivos a la vista. “Si un producto bueno está bien vestido la diferencia de la atención por el público es bestial. Un buen diseño ayuda muchísimo, pero ojo, el vino también tiene que ser bueno”, resume Juan Luis Mastache, “orgulloso berciano residente en Madrid” que ha hecho del diseño gráfico su profesión. De la mano del estudio que dirige en la capital de España, castillosdearena, Mastache lanza étiquettes, la primera tienda ‘online’ de España especializada en el diseño de etiquetas para botellas de vino.

Con un sencillo proceso, los bodegueros pueden elegir en la plataforma la etiqueta que mejor se adapte a la personalidad de su vino. A la hora de efectuar su compra, el usuario debe completar un formulario con los datos que figurarán en el envase, como el nombre del vino, el código de barras, la graduación alcohólica o el sello de la Denominación de Origen (DO) a la que pertenece. “Esta etiqueta desaparecerá de la tienda, ya que una vez pagada, es exclusiva para quien la ha comprado”, explica Mastache, que asegura que en siete días hábiles desde la recepción del formulario la empresa sirve al cliente el arte final listo para la imprenta.

Al respecto, las ventajas de esta manera de hacer se traducen en “ahorro de tiempo, trabajo y dinero” para las dos partes, cliente y diseñador. “Muchas veces el cliente no tiene claro qué es lo que quiere y espera a ver los diseños para darse cuenta de lo que necesita”, explica Mastache. “Buscamos la forma de simplificar y digitalizar todo el proceso, ya que el cliente ve los diseños disponibles desde el primer momento y puede elegir los que mejor se adapten a su idea”, añade. Lo que el cliente no puede hacer, subraya el berciano, es alterar los diseños generales. “Si lo hiciera, todo este proceso de ahorro de tiempo no tendría razón de ser, para eso ya existe el diseño personalizado que se hace desde el estudio”, argumenta.

Aunque inicialmente étiquettes nació para dar servicio a clientes nacionales, Mastache recalca que “el mundo digital tiene pocas fronteras” y recuerda que en el estudio castillosdearena disponen de una amplia experiencia a la hora de atender a clientes internacionales. “Ya estamos teniendo gente de fuera interesada, así que es cuestión de tiempo. En breve sacaremos la tienda en varios idiomas y la adaptaremos a todo tipo de bebidas, como destilados y refrescos, y a otros tipos de productos de alimentación”, avanza.

En esa línea, el berciano insiste en que “el diseño es lo primero que hace que elijamos un producto, es lo primero que llama la atención del consumidor”. En esos “segundos preciosos” en los que una persona decide entre un vino u otro, un exterior y unos detalles cuidados transmiten que el producto del interior “tiene que ser bueno sí o sí”. “Por eso es importante que el producto lo sea; si es malo, el diseño puede ayudar al principio, pero no para siempre porque una parte no se sostiene”, recalca Mastache, que considera que la “ecuación” formada por la suma de los “grandes vinos” y los “increíbles profesionales del diseño” presentes en España “debería ser ganadora a nivel global”.

Entrando en el futuro



Aunque parte con ventaja respecto a otros sectores en los que la actividad presencial resulta imprescindible, el diseño gráfico no es ajeno a las tendencias que afectan al entorno laboral debido al impacto de la pandemia de COVID-19. Mastache señala que esta nueva realidad ha acelerado la digitalización de muchos procesos, de la mano de un importante aumento del comercio electrónico y del uso de nuevas aplicaciones para el trabajo y el día a día. “Está claro que estamos entrando poco a poco en el futuro, nosotros buscamos la forma de digitalizar nuestro trabajo y se nos ocurrió étiquettes”, explica el berciano.

En ese sentido, los profesionales de castillosdearena atesoran experiencia en el mundo del diseño y el marketing relacionado con la alimentación y las bebidas. “Conocemos muy bien el sector, no sólo a nivel creativo, somos grandes conocedores del mercado ya que nuestro trabajo lo realizamos basándonos en estudios del mercado, muy necesarios para saber dónde encaminar un producto”, asegura.

De hecho, Mastache es uno de los socios responsables del lanzamiento de dos productos estrechamente vinculados a la comarca berciana como la ginebra 987 o el vermouth Forzudo. “Con ambos proyectos aprendimos cómo funcionaban las cosas del otro lado al nuestro, del lado del cliente, era la parte que nos faltaba”, valora el diseñador, que considera que “cualquier proyecto es un máster de cómo ejecutar y llevar las ideas al mercado”.