Sociedad

Los hosteleros de Castilla y León quieren que los "platos rotos" se conviertan en ayudas directas para rescatar sus negocios

16 febrero, 2021 13:30

Las asociaciones provinciales del sector de hostelería en Castilla y León han convocado este martes el segundo de los actos semanales y simbólicos de protesta, en el que y de nuevo, han roto platos, como protesta ante la situación que atraviesa el sector como consecuencia de las restricciones sanitarias por la pandemia del COVID-19.

Los hosteleros reclaman desde hace meses inyecciones económicas en forma de ayudas directas que compensen las pérdidas que están sufriendo desde el inicio de la pandemia, y que las medidas restrictivas impuestas por las Administraciones están sumiendo en un auténtico caos a la hostelería, y de manera principal al sector del “Ocio Nocturno” que lleva sin poder tener una actividad normal desde el pasado mes de marzo, fecha en la que se decretó por parte del Gobierno de la Nación en Estado de Alarma.

La situación, reclamaron, se hace ya insostenible y todos ellos se preguntan dónde están los 200.000 millones de euros, que prometió en forma de ayudas Pedro Sánchez, y que se ha demostrado, con el paso del tiempo, que fue un brindis al sol por parte del Presidente del Gobierno. Las ayudas directas no llegan y son más que necesarias para mantener una actividad empresarial que parece estar dando sus últimos coletazos, con lo que supondría para el tejido empresarial nacional, regional y local.

Sin ir más lejos, ya se puede afirmar que los negocios que han tenido que echar definitivamente la persiana en este año 2020, ronda el 20%, con posibilidades de verse incrementado en un 30% más, según datos recogidos por Hostelería de España, sino llegan ayudas directas al empresariado hostelero.

El sector, además, espera con impaciencia la resolución que parece tomará hoy el Tribunal Supremo sobre el recurso presentado por Gobierno Central en torno a la invalidez del toque de queda decretado por la Junta de Castilla y León el pasado día 16 de enero, en el que establecía el horario límite a las 20.00 horas. En caso de que el Alto Tribunal decidiera no dar la razón al Ejecutivo Autonómico, podría provocar un aluvión de reclamaciones por parte de los empresarios de hostelería al no habérseles permitido trabajar esas dos horas (de 20,00 a 22,00 horas) desde el pasado 16 de enero. Justamente hoy hace un mes

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(Fotografías: ICAL)