Sociedad La sección sindical de la Agrupación de los Cuerpos de la Administración de Instituciones Penitenciarias en el Centro Penitenciario de León pidió hoy al subdelegado del Gobierno, Faustino Sánchez, que inste a la Consejería de Sanidad para que se planifique “de forma inmediata” el proceso de vacunación de los trabajadores e internos de Villahierro.El sindicato lamentó que el personal penitenciario de León, “que trabaja directamente con la población reclusa y en contacto estrecho”, no haya sido tenido en cuenta para la administración de la primera dosis, “al no ser definidos como personal de primera línea y considerar que su grado de exposición y transmisión es menor en las cárceles españolas”.Frente a ello, recordaron que la prisión es “un lugar cerrado donde la transmisión del virus puede ser mucho mayor y en el que se encuentra “población reclusa, muchos de ellos con estado de salud complicado, y trabajadores de una edad muy avanzada, con una media cercana a los 55 años”.De igual forma, Acaip aprovechó el escrito para insistir en la necesidad de que se lleve a cabo la suspensión de permisos, las comunicaciones por locutorios y de toda entrada al Centro de personal ajeno a la institución que no sea esencial para “evitar de nuevo un brote como el producido en el mes de noviembre”.

Piden la planificación "inmediata" de la vacunación de trabajadores e internos de Villahierro

1 febrero, 2021 20:11

La sección sindical de la Agrupación de los Cuerpos de la Administración de Instituciones Penitenciarias en el Centro Penitenciario de León pidió hoy al subdelegado del Gobierno, Faustino Sánchez, que inste a la Consejería de Sanidad para que se planifique “de forma inmediata” el proceso de vacunación de los trabajadores e internos de Villahierro.

El sindicato lamentó que el personal penitenciario de León, “que trabaja directamente con la población reclusa y en contacto estrecho”, no haya sido tenido en cuenta para la administración de la primera dosis, “al no ser definidos como personal de primera línea y considerar que su grado de exposición y transmisión es menor en las cárceles españolas”.

Frente a ello, recordaron que la prisión es “un lugar cerrado donde la transmisión del virus puede ser mucho mayor y en el que se encuentra “población reclusa, muchos de ellos con estado de salud complicado, y trabajadores de una edad muy avanzada, con una media cercana a los 55 años”.

De igual forma, Acaip aprovechó el escrito para insistir en la necesidad de que se lleve a cabo la suspensión de permisos, las comunicaciones por locutorios y de toda entrada al Centro de personal ajeno a la institución que no sea esencial para “evitar de nuevo un brote como el producido en el mes de noviembre”.