Sociedad

Aumenta la preocupación por la escasez de enfermeras para afrontar la vacunación en Atención Primaria

24 enero, 2021 09:54

Ante la urgencia de controlar y reducir la pandemia, resulta evidente que el ritmo de vacunación es excesivamente lento por diversos factores, apunta CSIF, como la reducción de dosis suministradas en la Comunidad. Pero una vez que se consiga un ritmo de suministro adecuado, “la falta de enfermeras seguirá frenando el ritmo necesario, para un proceso de vacunación ágil en los centros de Atención Primaria”.

Cuando se haya finalizado la administración de la primera dosis al personal sanitario de primera línea y grandes dependientes (primera fase), y se comience a vacunar al primer grupo de la segunda fase, es decir, a los mayores de 80 años no residenciales, van a verse las dificultades de afrontar la campaña de vacunación con un sistema sanitario de Atención Primaria escaso de personal, asegura CSIF.

En el periodo comprendido entre los años 2010 y 2015, el sistema sanitario público contaba en Valladolid con unas 510 enfermeras en Atención Primaria, mientras que 2020 comenzó el año con tan solo 437 enfermeras, para los 41 centros de salud repartidos por la capital y los municipios vallisoletanos. Es decir, los centros de salud de la provincia han sufrido la reducción del 14,3% el número de enfermeras en los últimos 5 años.

Las gerencias de Atención Primaria de las áreas este y oeste de Valladolid reconocen que, en este momento, la bolsa de trabajo de enfermeras está agotada; y CSIF considera que, sumando las enfermeras que se incorporen de la bolsa de trabajo y las habituales de los equipos de Atención Primaria, “el número de enfermeras seguirá siendo escaso para el largo y complejo proceso de una vacunación, que nada tiene que ver con la campaña de la gripe estacional”.

En Valladolid, de las 521.100 tarjetas sanitarias que hay en la provincia, el 25% de ellas (117.800) corresponden a mayores de 65 años. De estas últimas, 36.900 corresponden a personas de 80 años o más. Esto supone 235.600 dosis para inyectar la vacuna de la Covid-19 a los mayores de 65 años.

 “Ellos se merecen la mejor calidad asistencial que les podamos ofrecer, especialmente en la Atención Primaria, la más cercana”, remarca CSIF, que se pregunta “¿cómo se puede entender que mientras en la Comunidad aumenta el envejecimiento de la población, Sacyl reduce sibilinamente el número de profesionales sanitarios?”.

El incremento de la carga de trabajo, aumentado por las circunstancias de la emergencia sanitaria de la pandemia, con la realización de test, PCR o los cribados masivos, debe hacer reflexionar a la Junta de Castilla y León, para incrementar las plantillas profesionales de enfermería, y llevar a cabo eficientemente la tarea de vacunación, que continuará aún muchos meses, concluye CSIF.