Sociedad Además, advierten de que el perfil del adicto es el de una persona cada vez más joven, incluso menor de edad.En la actualidad, según se resalta en un comunicado de Ajupareva recogido por Ical, este tipo de conductas adictivas sin sustancia, al igual que la ludopatía, son agrupadas en el concepto de trastornos por déficit de control de los impulsos y no se contemplan en el Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales ni en la Clasificación Internacional de Enfermedades de la OMS.La psicóloga de Ajupareva, Sandra Cuevas, precisa que las personas con personalidad adictiva sacrifican sus intereses personales como dormir, comer, relacionarse en beneficio del interés de cualquier adicción, a la vez que advierte de que las consecuencias de las adicciones tecnológicas son evidentes cuando el nivel de dependencia es máximo.

La Asociación de Jugadores Rehabilitados de Valladolid comienza a prestar terapias contra las adicciones a videojuegos e internet

7 diciembre, 2020 18:08

La Asociación de Jugadores Patológicos Rehabilitados de Valladolid (Ajupareva) ha empezado a prestar nuevo servicios relacionadas con las adicciones tecnológicas -internet, videojuegos, móviles y redes sociales-, debido a la creciente demanda que la asociación está padeciendo en los últimos meses en este sentido. Además, advierten de que el perfil del adicto es el de una persona cada vez más joven, incluso menor de edad.

En la actualidad, según se resalta en un comunicado de Ajupareva recogido por Ical, este tipo de conductas adictivas sin sustancia, al igual que la ludopatía, son agrupadas en el concepto de trastornos por déficit de control de los impulsos y no se contemplan en el Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales ni en la Clasificación Internacional de Enfermedades de la OMS.

La psicóloga de Ajupareva, Sandra Cuevas, precisa que las personas con personalidad adictiva sacrifican sus intereses personales como dormir, comer, relacionarse en beneficio del interés de cualquier adicción, a la vez que advierte de que las consecuencias de las adicciones tecnológicas son evidentes cuando el nivel de dependencia es máximo. “Además de un empobrecimiento económico, se producen alteraciones de su humor y carácter, volviéndose taciturnos, irritables, desconsiderados, mentirosos y cínicos. Físicamente también se dan cambios como inapetencia, insomnio, exclusión de las comidas, falta de aseo y cefaleas”, aseveró.

Por último, desde la asociación vallisoletana se reclama a las administraciones implantar políticas de prevención que fomenten la conciencia social sobre el riesgo de adicción que conllevan las tecnologías de consumo.