Sociedad Las medidas de confinamiento de la población como respuesta a la pandemia del coronavirus, iniciadas en la segunda mitad de marzo, han derivado en una caída generalizada de la siniestralidad laboral en nuestro país, no así en Castilla y León, en la que se registraron 65,9 accidentes por cada 10.000 ocupados.

La siniestralidad laboral creció un 3,5% en Castilla y León pese al Decreto de Estado de Alarma

24 septiembre, 2020 10:03

Las medidas de confinamiento de la población como respuesta a la pandemia del coronavirus, iniciadas en la segunda mitad de marzo, han derivado en una caída generalizada de la siniestralidad laboral en nuestro país, no así en Castilla y León, en la que se registraron 65,9 accidentes por cada 10.000 ocupados.

Ello supone un incremento interanual de un 3,5 por ciento, en la línea de lo que viene ocurriendo en una Comunidad donde la siniestralidad laboral presenta ya seis años y medio consecutivos de incrementos interanuales, según un informe de Adecco Group Institute recogido por Europa Press.

Los 65,9 accidentes castellanoleoneses quedan por encima del dato nacional, con 58,7 accidentes que causaron baja por cada 10.000 ocupados (-13,3% interanual).

Estas medidas también han afectado a la creación de empresas en nuestra región. La cantidad de empresas (28,3 compañías por cada millar de personas, el dato más bajo desde 2016) ha disminuido en el segundo trimestre en Castilla y León un 1,8 por ciento, caída que es menos profunda que la experimentada en todo el país, donde hay ahora 28,8 empresas por cada mil habitantes, cifra que conlleva un retroceso de un 2,5% interanual.

Además, ahora se cuentan en la comunidad castellanoleonesa 29.900 parados de larga duración. Sin embargo, aunque es una cifra grande, es el dato más bajo para la región desde 2010.

El colectivo de parados de larga duración en Castilla y León equivale al 27,6 por ciento del total de personas sin empleo, lo que conlleva un recorte interanual de 4,2 puntos porcentuales.

En el conjunto de España, un 75% de los parados está cobrando una prestación por desempleo, lo que supone un incremento interanual de 10,2 puntos porcentuales. Es la mayor proporción de parados cubiertos en once años.

En Castilla y León la subida ha sido un poco más moderada, de 8,5 puntos porcentuales. De esa forma, un 74,1% de los parados de la comunidad percibe una prestación por desempleo. Es la proporción más alta desde 2008.

Como consecuencia también de la pandemia, ha caído el número de huelgas en nuestra autonomía, hasta las 9,2 huelgas por cada 100.000 compañías, equivalente a una caída interanual de un 44,8%, frente a la caída de un 21% nacional.

Estamos así ante la menor proporción de huelgas para Castilla y León desde marzo de 2018. En el caso de los participantes en huelgas, el descenso interanual ha sido aún mayor en la región, de un 73,2%, lo que le ha permitido reducir la cantidad de huelguistas a solo 3,7 por cada 10.000 ocupados (-56,6% en toda España, con 17,4 huelguistas por cada 10.000 ocupados). Es el menor dato para la autonomía en tres años.