Sociedad

Carlos I, de ‘milenial’ a emperador

16 febrero, 2018 18:18

En febrero de 1518, Carlos I asistió en Valladolid a las Cortes para ser reconocido como rey, tras recabar previamente el apoyo de su madre, la reina Juana, y de su hermano Fernando con quien se encontró en Mojados. Aquél 9 de febrero de 1518 llegó al Colegio de San Gregorio sin dominar la lengua castellana, “joven, imberbe, como un ‘milenial’ del siglo XVI”, tal y como ha recordado la directora del Museo de Escultura, María Bolaños, que ha destacado la importancia de este momento, “que fue el punto de arranque para el mayor imperio conocido hasta ese momento”.

Cinco siglos después de aquél acontecimiento, las Cortes de Castilla y León han celebrado en el Colegio de San Gregorio las reuniones de la Mesa y la Junta de Portavoces, dentro del programa de actividades conmemorativas puesto en marcha junto con el Ayuntamiento y el Museo Nacional de Escultura.

Bolaños ha incidido en la importancia de realizar estos actos en el Museo, “porque aquí fue donde se celebraron aquellas reuniones de las Cortes hace 500 años y fueron de gran trascendencia por la tensión existente entre la corona y el poder local”.

La presidenta de las Cortes, Silvia Clemente, ha incidido en que la jornada “ha sido intensa, con los acuerdos alcanzados en las reuniones, donde también hemos fijado el orden del día del pleno de las Cortes de la próxima semana, y donde hemos mantenido un encuentro con diferentes colectivos sociales e institucionales de Valladolid para que sean partícipes de la actividad del Parlamento autonómico”.

En esa misma línea se ha pronunciado el alcalde de Valladolid, Óscar Puente, que ha agradecido a las Cortes la colaboración con la ciudad en este tipo de propuestas, “con celebraciones como la de hoy que tiene un valor simbólico además del práctico por el trabajo que ha hecho la institución”. Puente ha destacado que Valladolid “tiene una historia muy rica y tenemos que presumir de ella”.

Por su parte, el presidente de la Diputación, Jesús Julio Carnero, ha destacado que “entre el Palacio de Pimentel y este Colegio de San Gregorio se recuerdan gran parte de los acontecimientos más importantes de aquella época”.