Incendio de Porto de Sanabria

Incendio de Porto de Sanabria JL. Leal Ical

Zamora

Fin a 69 días de pesadilla en Sanabria: extinguido el incendio de Porto tras más de 24.000 hectáreas arrasadas

Cabe recordar que el entorno natural de Sanabria sigue vivo y el fuego no ha afectado a las partes más visibles del entorno.

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El incendio forestal de Porto de Sanabria, uno de los más graves de los últimos años en Castilla y León, se ha dado oficialmente por extinguido el 21 de octubre, 69 días después de su inicio.

Así lo ha confirmado la Junta de Castilla y León en un mensaje en la red social X (antes Twitter), donde ha destacado "el riguroso trabajo" de los efectivos del Plan de Protección Civil ante Emergencias por Incendios Forestales en Castilla y León "en cada rincón" y la complejidad del operativo en "zonas abruptas".

El fuego comenzó el 14 de agosto, originado por un rayo en un paraje montañoso del municipio sanabrés. Durante los primeros días, la cabeza del incendio avanzó de forma descontrolada debido al viento y la sequía, propagándose hacia el Parque Natural del Lago de Sanabria, las sierras de Segundera y de Porto y áreas limítrofes de León y Ourense.

El balance provisional supera las 20.000 hectáreas calcinadas, según las primeras estimaciones. Algunas fuentes elevan la cifra hasta las 24.000, con daños en zonas de alto valor ecológico como el propio parque natural, el Teixedal de Casaio y la laguna de La Baña (León).

Las llamas obligaron a desalojar una docena de localidades. Entre ellas, San Martín de Castañeda, Vigo de Sanabria, San Ciprián, Doney de la Requejada, Coso, Rábano, Murias, Cerdillo, Barrio de Rábano, San Justo, Ribadelago Nuevo y Ribadelago Viejo.

El incendio alcanzó el nivel 2 de gravedad en la escala autonómica durante varias semanas. En su punto álgido, se desplegaron 237 medios de extinción: 38 aéreos, 36 cuadrillas terrestres, 18 autobombas y 11 equipos externos. Los efectivos realizaron contrafuegos en zonas de difícil acceso y utilizaron maquinaria pesada para frenar el avance de las llamas.

Las condiciones meteorológicas fueron el mayor enemigo de los equipos de extinción. Y es que las rachas de viento superaron los 60 kilómetros por hora, la humedad cayó por debajo del 30% y las temperaturas rebasaron los 30 grados. Estos factores provocaron continuas reactivaciones del fuego, que en varios momentos llegó a menos de un centenar de metros de las viviendas de San Ciprián y La Baña.

A partir del 30 de agosto, la situación comenzó a estabilizarse. El frente más activo se mantenía en la sierra de San Ciprián, donde las autoridades admitieron que la cabeza del fuego mostraba "una intensidad notable". Las labores nocturnas, favorecidas por una mayor humedad ambiental, resultaron decisivas para mantener bajo control los puntos más críticos.

El 5 de septiembre, tras 22 días de actividad ininterrumpida, el incendio fue declarado controlado, aunque no extinguido. Durante semanas, brigadistas y técnicos de la Junta continuaron trabajando en la eliminación de puntos calientes y en la vigilancia del perímetro, hasta llegar al día de hoy, donde se ha declarado extinguido.

Sanabria sigue viva

Pese a lo aterrador de las imágenes y crónicas que se compartieron durante estas semanas, cabe recordar que el entorno natural de Sanabria sigue vivo y el fuego no ha afectado a las partes más visibles del entorno. Viajar a la comarca es seguro y permitirá descubrir un territorio mágico y lleno de belleza.

Así lo quieren transmitir instituciones como la Diputación de Zamora, quien ha lanzado una campaña para recordar a los viajeros que Sanabria "sigue viva en nuestros bosques, en nuestros ríos, en nuestras montañas, esperando al viajero con el mejor de los recibimientos, con su producto gastronómico, su patrimonio cultural y su patrimonio natural en pleno apogeo", como apunta el diputado de Educación, Cultura, Turismo, Emigración y Patrimonio Artístico, Víctor López de la Parte.