Zamora

Varios vecinos de El Campillo asaltan la vivienda de Bernardo Montoya

3 enero, 2019 17:27

Un grupo de vecinos de El Campillo asaltaba el primer día del año la vivienda donde residía el asesino confeso de la joven Laura Luelmo, según ha informado El Diario de Huelva.

La Guardia Civil era alertada por otros habitantes de la localidad, de que en el interior de la vivienda de la calle Córdoba se escuchaban ruidos y golpes. Cuando llegaron al lugar, descubrieron que un grupo de personas había invadido la casa del detenido por el asesinato de la zamorana.

Tras desalojar el lugar, los agentes colocaron un candado, cadenas y un precinto policial en la casa asaltada, para evitar futuros ataques a la vivienda. Según El Diario de Huelva, en las últimas semanas la casa está en el punto de mira de numerosos vecinos de El Campillo, pues temen que el citado inmueble se convierta en el futuro en el lugar de residencia del hermano gemelo de Bernardo Montoya, que lleva 18 años en prisión por asesinar a una mujer de 35 años en Cortegana.

Los habitantes de la localidad conocen que dicha vivienda es propiedad del padre del asesino de Laura Luelmo, Manuel Montoya, por lo que temen que su otro hijo condenado por asesinato, Luciano Montoya, que actualmente está cumpliendo su condena en la cárcel de Ocaña II en Toledo, decida residir en la casa de su padre de El Campillo cuando salga libre dentro de nueve años que aún le restan de condena.

El periódico onubense recoge en sus líneas que, de no haberse producido la detención de Bernardo y el posterior precinto policial de la casa, es posible que Luciano Montoya se hubiera mudado temporalmente a la vivienda, ya que salió de la cárcel el lunes 17, el mismo día de la detención de su hermano, para disfrutar de un permiso penitenciario de tres días, el primero al que tiene derecho desde que ingresó en prisión.

Ante ello, tal y como ya informó este periódico, numerosos vecinos de El Campillo están planteando medidas para que el hermano del asesino confeso de la profesora zamorana no pueda instalarse alguna vez en la localidad. Muchos de los habitantes han llegado incluso a proponer que se eche abajo la casa del padre de los hermanos Montoya.