Valladolid

Triunfo de Miguelito y tarde de percances en la primera novillada de Pedrajas

1 septiembre, 2019 15:57

La cogida de Carlos Olsina ocurrió durante el inicio de la faena de muleta. Citaba el galo con la derecha y el novillo se le vino encima arrollándolo y volteándolo con estrépito. En uno de los derrotes lo caló pasando a la enfermería. El parte de la médica cirujana Marta Pérez reza así: El novillero Carlos Olsina ha sido operado en la enfermería de la plaza de toros de una “cornada en la ingle derecha de unos veinte centímetros de profundidad que diseca la femoral, aunque no la llega afectar. Pronóstico: Grave”. Fue trasladado al Hospital Río Hortega de Valladolid

El novillo lo estoqueó su paisano Máxime Solera como director de lidia, que aprovechó el recorrido del utrero para sacarle algunos lances. Saludó una ovación acompañado de la cuadrilla de Olsina.

Un auténtico corridón de toros lo que ha salido esta tarde por chiqueros en la primera del “Piñón de España”. Fuertes, musculosos, algunos bastos, otros con mejores hechuras, mansurrones y ásperos casi todos y con peligro evidente. Y todos con sus pitones bien armados. El pelaje delataba la procedencia Juan Pedro Domecq.

Pero de juego regular, salvándose los lidiados en quinto y sexto lugar que se dejaron más, aunque el que cerraba plaza estuvo por encima de su matador, Miguelito, quién le cortó las dos orejas en una faena bulliciosa, pero llena de arrojo yéndose a la puerta de chiqueros. Eso sí, la espada -rinconera siempre- fue muy efectiva y, en el último, fulminante.

Antes cortó un apéndice al tercero y al quinto al quedar en un mano a mano la lidia. Mejor estuvo con el tercero. Más reposado, más en la línea habitual de este novillero valenciano, que venía precedido de corte elegante. Pero que cambió, al parecer, cuando vio que con el toreo bullicioso y ramplón conseguía más olés del graderío. Al final fue el triunfador saliendo a hombros del coso pedrajero. Tuvo el detalle de brindar uno de los novillos a la cuadrilla de Olsina, algo que le honra..

Máxime Solera posee oficio, denota estar muy toreado y además se le ve con clase en el manejo de los avíos. Pero la espada y la cruceta, zurdo nato, -pero mucho menos eficaz que nuestro Jorge Manrique- le jugaron una mala pasada. Recibió clamorosas ovaciones del público y un aviso. Cuando lanceaba de capote sufrió una aparatosa cogida sin consecuencias.

En el capítulo de incidencias comentar la citada lesión del que fuera matador de toros, José María Lázaro, ahora en tareas de subalterno a las órdenes de Moguelito. Fue tras parear al utrero que cerraba plaza cuando se produjo la fractura del tobillo. Saltó la barrera como pudo y allí quedó tendido hasta que fue auxiliado por las asistencias y trasladado a la enfermería.

El lado bueno fue para otro subalterno, Carlos Donaire, de la cuadrilla de Miguelito, quién tras parear como su apellido fue obligado a saludar montera en mano. Y fuerte ovación también para el piquero Pepe Aguado, de la cuadrilla de Solera. Ya tienen quehacer los miembros del jurado de la asociación local que preside Javi Lorenzo.

En el palco presidió el aficionado pedrajero Javier Fernández Cisneros, quién estuvo juicioso en su cometido. Media entrada en tarde muy calurosa. Destacar a la banda de música (Asociación Musical “Perindola”) que en ese recinto suena de maravilla.

Y mañana la segunda del ciclo con los del Raso de Portillo, y el cambio en el cartel que ya indicamos en NCYL en la tarde de ayer. El albaceteño Alberto Pozo sustituirá al lesionado Juan Angel Corbacho.

Les ofrecemos una amplia galería de fotos de Natalia Calvo.