Soria El ejemplar de mapache que ha hibernado en la zona de Retortillo, en la comarca de Tiermes al sur de la provincia de Soria, parece que ha desaparecido, según atestiguan las cámaras de fototrampeo colocadas por el Servicio Territorial de Medio Ambiente de la Junta, y la nula presencia de huellas de este animal invasor en el último mes y medio.El jefe del Servicio Territorial de Medio Ambiente de la Junta, José Antonio Lucas, aseguró a Ical que el animal fue visto en abril y se comprobó que había salido de la hibernación pero, de momento, no deja huella y tampoco ha caído en las trampas ni hay señales que corroboren su presencia en la zona.“No sabemos si se ha marchado a otro sitio o ha desaparecido, pero no tenemos vestigios de este animal invasor que amenaza a las especies locales más sensibles que están protegidas como la garduña, los conejos, liebres, el tejón o la comadreja, entre otras, que no son depredadores de por sí”, explicó el técnico, quien aseguró que el mapache es más potente, consume más y está totalmente fuera de lugar en el ciclo biológico del medio natural soriano.El mapache está presente en diversas provincias de la geografía, entre ellas Madrid y Guadalajara, y de forma puntual se han detectado en el Ebro en Navarra y en Zaragoza, según apostilló.El técnico corroboró que la situación respecto a esta especie invasora en Soria está "controlada", ya que en el caso de que habitara es imposible su reproducción al haber tan solo un ejemplar.El hábitat del mapache en la Península está ligado al agua, a ríos y a bosques de ribera que utiliza como corredores de dispersión.

Desaparece el ejemplar de mapache localizado en Tiermes

11 julio, 2021 20:14

El ejemplar de mapache que ha hibernado en la zona de Retortillo, en la comarca de Tiermes al sur de la provincia de Soria, parece que ha desaparecido, según atestiguan las cámaras de fototrampeo colocadas por el Servicio Territorial de Medio Ambiente de la Junta, y la nula presencia de huellas de este animal invasor en el último mes y medio.

El jefe del Servicio Territorial de Medio Ambiente de la Junta, José Antonio Lucas, aseguró a Ical que el animal fue visto en abril y se comprobó que había salido de la hibernación pero, de momento, no deja huella y tampoco ha caído en las trampas ni hay señales que corroboren su presencia en la zona.

“No sabemos si se ha marchado a otro sitio o ha desaparecido, pero no tenemos vestigios de este animal invasor que amenaza a las especies locales más sensibles que están protegidas como la garduña, los conejos, liebres, el tejón o la comadreja, entre otras, que no son depredadores de por sí”, explicó el técnico, quien aseguró que el mapache es más potente, consume más y está totalmente fuera de lugar en el ciclo biológico del medio natural soriano.

El mapache está presente en diversas provincias de la geografía, entre ellas Madrid y Guadalajara, y de forma puntual se han detectado en el Ebro en Navarra y en Zaragoza, según apostilló.

El técnico corroboró que la situación respecto a esta especie invasora en Soria está "controlada", ya que en el caso de que habitara es imposible su reproducción al haber tan solo un ejemplar.

El hábitat del mapache en la Península está ligado al agua, a ríos y a bosques de ribera que utiliza como corredores de dispersión. Suele ser frecuente su presencia cerca de asentamientos humanos, donde se aprovecha de las basuras.

A pesar de ser una especie invasora, propia de América y Canadá, el mapache se comercializó en España hasta 2007 y estaba permitido tenerlo como mascota hasta ese año. En estos momentos su comercialización está prohibida y su tenencia está regulada.

Su aspecto es semejante al de un tejón, pero con cola de gato. Es un animal carnívoro de apariencia rechoncha y que mide entre 62 centímetros y un metro. Llama la atención su cara por tener un antifaz negro en los ojos. Tiene hábitos nocturnos y sus huellas son fácilmente identificables ya que se parecen a una mano humano. Se reproduce con facilidad.

Avispa asiática

No es la única especie invasora que preocupa al Servicio de Medio Ambiente de la Junta. La avispa asiática también amenaza con expandirse por la provincia. El pasado año, en verano, se destruyó un nido en pleno casco urbano de Villarijo que entró por el valle colindante que comparte con La Rioja. Por ello, el Servicio Territorial de Medio Ambiente realiza un control exhaustivo en dos épocas: en primavera, cuando pone los nidos primarios (la reina se instala y hace un nido pequeño), y en verano, cuando pone los secundarios (de mayor tamaño).

“Es un tema preocupante porque si entra de forma masiva es difícil destruir todos los nidos. De momento está controlado” reseñó, para señalar, además, que también se detectaron dos ejemplares sueltos de avispa asiática, que aparecieron en colmenas de Abejar y Quintana Redonda. "Los colmeneros mueven los panales de sitio y han venido, por tanto, de otros lugares de España", apostilló.

“No tenemos población avispa asiática pero sí casos aislados. Sin embargo en Burgos y La Rioja, nuestros territorios colindantes, ya tienen población, por ello, tenemos a los agentes por las zonas de riesgo provistos de EPIS especiales. Además, los bomberos de Soria también trabajan para su destrucción en la zona urbana y los agentes medio ambientales en el medio natural”, especificó.

El técnico manifestó que se espera que la altitud y el frío impidan que el avispón asiático habite en Soria, aunque, avisó, será “difícil” evitar su propagación.

Asimismo, Lucas avanzó que el Servicio también realiza capturas masivas de siluros, sobre todo, en el embalse de Los Rábanos y aguas abajo, y corroboró que en el embalse de la cuerda del Pozo está especie depredadora no habita. Las capturas de siluros, lucio percas y alburnos se realizan en colaboración con la Asociación de Pesca de Soria.

Respecto al visón americano, en Soria también se realizan de forma periódica, por parte de la guardería forestal, campañas de trampeo y sacrificio con el fin de preservar el visón europeo, una especie amenazada que habita en la provincia.

Para Lucas será difícil controlar la llegada, invasión y colonización de las especies invasoras en la flora y la fauna por el fenómeno de la globalización que trae riesgo de trasmisión. “Es luchar con algo que ha existido a lo largo de la historia. Nuestra misión es intentar que no afecten a especies autóctonas de valor”, concluyó.