Margarita Seisedos junto a su hija Yurena.
La última promesa de Yurena (Tamara) a su madre y que nunca cumplió: tiene como protagonista un pueblo de Salamanca
Margarita Seisdedos falleció en 2019 y la intérprete de 'No cambié' ha desvelado en un documental de Netflix la última voluntad de su incansable escudera.
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La imagen de Margarita Seisdedos está grabada a fuego en la retina de quienes en los años 2000 tenían ya la edad suficiente como para sentarse frente a los rocambolescos y casposos programas de televisión.
Una mujer menuda, con rostro serio y siempre acompañando a su hija, la cantante anteriormente conocida como Tamara. Eterna serán las escenas en las que esta sufrida madre la emprendía a golpes con su bolso contra todo aquel que osara ofender a su pequeña. Que no eran pocos en aquella época, dicho sea de paso.
Mari Mar (que así se llama Tamara) y Margarita, siempre juntas, siempre unidas. Tanto es así que la peculiar diva de los 2000 no ha podido cumplir la última voluntad de su abnegada madre, que falleció el 22 de octubre de 2019, a los 91 años, tras una larga enfermedad.
Así lo ha desvelado en el documental, producido por Javier Calvo y Javier Ambrossi, 'Sigo siendo la misma', donde Yurena explica que Margarita dejó bien claro que tras su muerte, deseaba que sus restos descansaran junto a los de su padre en su pueblo natal: Villarino de los Aires.
Y es que, aunque residentes en Baracaldo, donde Yurena sí nació, los padres de la intérprete de 'No cambié' eran de Castilla y León.
Como otros tantos vecinos de la Comunidad, Floreal Cuenca y Margarita Seisdedos emigraron al País Vasco para buscar un mejor porvenir, pero sus orígenes se encuentran en Palencia, los de él y en la localidad salmantina, los de ella.
La propia Yurena relataba a Jesús Quintero en una entrevista, allá por 2002, que su sangre "no es vasca", que simplemente había nacido en Baracaldo y había sido criada en Santurce, porque sus padres habían abandonado su tierra para trabajar.
La artista guarda muy grato recuerdo del pueblo de su madre y de ello dejaba constancia en sus redes sociales en 2020, en plena pandemia. Por aquel tiempo, Yurena compartía una fotografía de ella misma subida en un columpio y tomada en Villarino de los Aires.
Allí, la pequeña Mari Mar iba de vacaciones cada verano y explica que "mi mamá jugaba conmigo y me ayudaba a columpiarme, al principio me daba miedo, pero después le pedía que me empujara más fuerte para subir más alto".
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La cantante recordaba con mucho cariño "aquellos maravillosos años donde todo era perfecto, donde todo era para mi felicidad junto a ella". Unos recuerdos del pueblo natal de Margarita que, Tamara aseguraba que "permanecen vivos en mi mente como si todo hubiera sucedido ayer mismo".
Una tarea imposible
Pese a estos buenos momentos, el último regreso de Yurena a Villarino de los Aires fue mucho más amargo. En el documental de Netflix, la cantante regresa a tierras salmantinas con la intención de cumplir el último deseo de su madre, pero se encuentra con un problema insolventable.
Ni el Ayuntamiento ni el párroco del municipio tienen registros de cuál es la tumba en la que permanecen los restos de su abuelo y padre de Margarita. Su madre siempre le dijo a Tamara que estos se encontraban "en un panteón negro", y cuando la artista acude al cementerio uno de las mismas características tiene el apellido Seisdedos, pero no el nombre de su abuelo.
La verdadera historia de Tamara (ahora Yurena). Netflix
Así que las autoridades no le pueden abrir la tumba sin un documento que acredite que su familiar está ahí. Y aunque el cura del pueblo le plantea la posibilidad de enterrar a su madre en un nicho cercano, Yurena se niega en rotundo "porque no es lo que mamá quería".
Así que, finalmente, la artista decide quedarse con las cenizas de su madre y mantenerlas en su casa, como había hecho desde hace seis años. "Si mamá no podía estar junto a su padre, sé que donde querría estar es conmigo", aseguraba en el documental.
El resurgir de la mano de Los Javis
Imagen del reparto de Superestar
Yurena está de máxima actualidad en los últimos meses gracias a este documental y a la serie de la misma plataforma que han producido Javier Calvo y Javier Ambrossi (Los Javis), con Nacho Vigalondo como director.
Con Ingrid García-Jonsson como Tamara, la serie 'Superestar' ha devuelto a las pantallas a aquellos rocambolescos personajes que irrumpieron en la televisión española de los 2000. La producción narra la historia de la joven cantante, cuyo inesperado éxito trajo consigo también a una serie de 'frikis' como Paco Porras, Leonardo Dantés, Tony Genial, Loli Álvarez y Arlequín.
Personajes que dedicaron horas y horas de televisión a verter mentiras, historietas y performances en programas como 'Crónicas Marcianas' unos contra otros, mientras hacían números de récord en la cuota de pantalla.
Yurena, en una de sus participaciones en Telecinco.
Yurena siempre ha defendido que estos personajes le hicieron mucho daño y se aprovecharon de ella. Tanto es así, que Arlequín llegó a filtrar un vídeo pornográfico de la entonces Tamara.
Actos como estos y un linchamiento constante en las televisiones provocaron que la cantante intentara quitarse la vida en dos ocasiones, según ha confesado en este nuevo documental.