María Dolores Rodríguez Frías

María Dolores Rodríguez Frías Ricardo Muñoz Martín. ICAL

Salamanca

“Tenemos la joya de la corona y debemos adornarla de pedrería alrededor”

María Dolores Rodríguez Frías comenzará en el próximo mes de octubre su etapa al frente del CLPU en la que pretende consolidar y expandir el centro, además de atraer empresas al parque tecnológico para concienciar y difundir las aplicaciones de la tecnología láser

20 agosto, 2022 11:29
Alba Familiar / ICAL

Tras más de una década al mando del Centro de Láseres Pulsados Ultracortos Ultraintensos (CLPU), Luis Roso cede su puesto a la nueva directora al frente, María Dolores Rodríguez Frías. La doctora en Ciencias Físicas por la Universidad Complutense de Madrid y Catedrática de la Universidad de Alcalá en el área de Física Atómica, Molecular y Nuclear, se incorporará al puesto el próximo mes de octubre, coincidiendo con la entrada en vigor de un nuevo consorcio, vigente hasta 2028. 

Consciente de que ella no tiene que ser la noticia, sino que la importancia recae en el centro de excelencia e infraestructura científico técnica singular (ICTS) del país, comienza una nueva etapa al frente en la que prioriza su consolidación y expansión para que la sociedad sea consciente de las aplicaciones de los láseres. Antes de su llegada tiene claros sus objetivos: que la transición sea suave y que las empresas se instalen en el parque tecnológico para trabajar junto al CLPU y poder concienciar y difundir las aplicaciones de la tecnología láser a la sociedad.

En primer lugar, enhorabuena por el puesto. ¿Qué supone a nivel personal este cargo en su carrera?

A nivel personal es un cambio en tu vida. Soy Catedrática en la Universidad de Alcalá, donde ya he cumplido una etapa. Yo sentía que había llegado a lo más alto en el ámbito universitario, y este nuevo puesto está encaminado a servir a un centro de excelencia como es el CLPU. Es un honor y espero dar continuidad en el centro y llevarlo a las cuotas más altas de excelencia tanto a nivel nacional como internacional. Cuento con un valor añadido, que es el gran equipo humano del centro, para de forma coordinada y en equipo llevar a cabo un trabajo en el que la dedicación es del 200 por ciento. Voy a poner mi corazón en el centro. 

Además de por este reto profesional, ¿hay algún otro motivo que le llevase a dedicar su labor profesional al CLPU?

Yo ahora mismo formo parte del Comité Asesor de Infraestructuras Singulares (CAIS) del Ministerio de Ciencia e Innovación. Estas infraestructuras son las joyas de la corona a nivel tecnológico y científico, donde se hace ciencia y desarrollos tecnológicos punteros. Son muy poquitas de ellas en España, y una de ellas está en Salamanca. Su evaluación y seguimiento se hace desde el Ministerio de Ciencia e Innovación. Yo formo parte del comité, y es ahí donde he tenido la oportunidad de conocer al CLPU más de cerca. Es un paso adelante, un reto y un hito, ya que no se trata de cualquier centro de investigación.

¿Cómo describiría al CLPU?

El CLPU es un centro de excelencia en innovación tecnológica y científica. Es una ICTS y como tal las ICTS son singulares porque son únicas en España. El láser VEGA es el más potente de nuestro país y a nivel mundial se cuentan con los dedos de una mano, y en este caso está en Castilla y León. Las Infraestructuras Científicas y Técnicas Singulares (ICTS) son centros que no están centralizados en las grandes ciudades, siguen un esquema similar al que se utiliza en Alemania con los institutos Max Planck, las ICTS están diseminadas y descentralizadas por la geografía española. Y en esta ocasión tenemos la suerte de que uno de ellos esté en Salamanca.  

¿Por qué se sigue esta estructura de no centralizarlo en las grandes urbes?

Porque la singularidad está en Salamanca, y aquí tenemos que reconocer la labor del profesor Luis Roso, verdadero impulsor del centro y fundador. A veces se dice que las personas no importan y que somos sustituibles, pero hay algunas que marcan un hito y el profesor Roso lo ha conseguido. Al ser catedrático en Salamanca, el centro se estableció aquí. Y, por otra parte, no hubiese podido conseguir nada sin el apoyo institucional, tanto del ministerio como de la Junta de Castilla y León y la Universidad de Salamanca.

Empieza su etapa al frente de un nuevo consorcio con 11,2 millones comprometidos por parte del Gobierno hasta 2028. ¿Cómo plantea esta nueva etapa para el CLPU?

Los fondos siempre son escasos. A corto plazo lo que quiero es que no se note el cambio de director en el centro, que sea una transición suave entre el anterior director y mi mandato. A medio plazo tengo la intención de seguir promoviendo contratos y convenios con empresas del sector, y transferir el conocimiento a la sociedad. Me gustaría, además, promover un mayor número de contratos con empresas y universidades y grupos de investigación. Pienso que nuestra ciudadanía tiene que estar informada sobre las aplicaciones de los láseres de cara a la población en general. Pueden ser aplicaciones en estética, cirugías. Con el Covid y las vacunas hemos visto cómo cuando la sociedad necesita su uso, se requiere de hoy para ayer, y los avances científico-técnicos requieren de mucho trabajo de fondo. Quiero ir promoviendo todas estas aplicaciones con empresas y que se aplique la tecnología láser fuertemente a la sociedad. 

¿Cree que la población tanto de Salamanca como de Castilla y León es consciente del centro que tienen y de todos los beneficios que puede dar a la sociedad?

Creo que, a nivel nacional, no ya solo en Salamanca, preguntas por ahí y no saben que existen estas infraestructuras singulares, que la sociedad no es consciente, y eso que financiamos con nuestros impuestos estos centros. Los científicos estamos en el día a día y la difusión y la divulgación lo dejamos un poco aparte. Yo entiendo que nuestro trabajo tiene que llegar a la sociedad, y eso lo voy a intentar promover. Por ello insisto en que la noticia no soy yo ni el cambio de director. La noticia es el centro, y pido a los medios que no nos abandonéis, ya que en la tarea de divulgación los medios tenéis esa corresponsabilidad.  Por ejemplo, los observatorios de Canarias, que también son una ICTS, tienen una difusión muy fuerte.

En el ámbito de las aplicaciones, desde el momento que haya empresas con base tecnológica, debemos intentar seguir promocionándolo. Con el profesor Roso se vivió una etapa de crear el centro y llevarlo a estas cotas de excelencia, pero una vez que está creado, creo que mi empeño debe ser consolidarlo e impulsarlo a todos los niveles. Tenemos que ser conscientes de lo que tenemos. 

¿Alguna idea en mente de estas aplicaciones de cara a los próximos meses?

No quiero vender humo, pero vamos a intentar promoverlo. Tengo que estudiar todos los convenios. Sé que se lidera un proyecto europeo desde el centro, coordinamos a universidades y centro a nivel internacional, donde el CLPU es mucho más reconocido. Tenemos proyectos europeos, nacionales, contratos y convenios con empresas, por lo que va a ser posible ampliar el número de contratos y convenio, y desarrollar aplicaciones que reviertan a la sociedad. 

¿Cuál es el perfil de usuarios en el CLPU? Luis Roso hablaba hace unos meses de que había una sobredemanda

La ICTS está comprometida a tener que hacer una oferta pública, a abrir la oportunidad para que apliquen empresas o grupos de investigación tanto nacionales como internacionales. Un comité de selección evalúa las propuestas. Ante este grupo de científicos quiero promover que haya una mayor implicación de empresas, e incluso si podemos con ayuda del gobierno de Castilla y León, atraerlas al parque tecnológico. El dinero llama al dinero, y las empresas lo mueven. Y con los Fondos Europeos se pueden ir haciendo más cosas. España todavía tiene esa asignatura pendiente, el tanto por ciento que dedica a la investigación es muy bajo y no estamos al nivel del resto de países de nuestro entorno en Europa. 

¿Qué tipo de empresas podrían instalarse junto al CLPU?

El centro da servicio a empresas de estética, propiamente de láseres, para investigar en medición y precisión. Hay multitud de aplicaciones del láser. De óptica, de radiología… De hecho, tenemos abierta una de las líneas de protección radiológica, hay multitud de aplicaciones. Para que las empresas investiguen en ello necesitan emplazarse, y si tienen que hacerlo en cualquier sitio, pueden hacerlo junto al centro, lo cual se incentivaría si tuvieses algún beneficio del Gobierno. Es la idea: tenemos la joya de la corona y debemos adornarla de pedrería alrededor. 

¿Hacia dónde se encamina el rumbo de la tecnología láser en cuanto a estudios y aplicaciones?

De humo no me gusta hablar, pero tengo en mente la posibilidad de potenciar las aplicaciones en el espacio. Tengo experiencia en el ámbito de lanzar tecnología española al espacio, y podríamos trabajar también con empresas del sector aeroespacial para el desarrollo de la tecnología láser en aplicaciones espaciales.