Salamanca

Salamanca congela los impuestos municipales y aprueba un presupuesto de 166,8 millones de euros

Seis de cada 10 euros se destinan a la atención de las personas y de las familias y se recogen inversiones por más de 32 millones de euros 

28 enero, 2022 10:33

El Pleno del Ayuntamiento de Salamanca ha aprobado inicialmente el Proyecto de Presupuestos Municipales para este año 2022, que ascienden a un total de 166,8 millones de euros. Unas cuentas municipales que se vuelcan en la protección social de las personas y familias más vulnerables y en la recuperación económica del tejido productivo, mediante el apoyo a la generación de riqueza y de empleo, la apuesta por los sectores estratégicos, como la hostelería, el comercio o la enseñanza del español, el impulso a la nueva industrialización vinculada al talento de las universidades, el desarrollo logístico y la creación de más espacios verdes.

Al mismo tiempo, apuestan por las infraestructuras y los equipamientos sociales culturales y deportivos para contribuir a la mejora y modernización de los servicios públicos, manteniendo congelados los impuestos y tasas municipales. 

En el apartado de ingresos, destaca la reducción ocasionada por la sentencia del Tribunal Constitucional sobre la plusvalía, que se estima que producirá en 2022 un agujero de al menos 850.000 euros. También estas cuentas están afectadas por los sobrecostes que el Consistorio deberá pagar a causa del incremento del coste de la energía eléctrica, que inicialmente se estima en más de 900.000 euros para 2022.

A pesar de estos factores, los presupuestos mantienen la congelación de las tasas e impuestos municipales, que se viene produciendo desde 2015, facilitando el pago a los proveedores con un promedio de en torno a los 10 días.

Reducción de la deuda

Por otro lado, está previsto que el Ayuntamiento acuda a un préstamo de 8,7 millones de euros en este 2022, con lo que el capital vivo de la deuda a finales de 2022 será de casi 77,5 millones de euros y la ratio de endeudamiento del 49,6%.

Una deuda y una ratio de endeudamiento que se espera incluso reducir sobre las previsiones iniciales una vez que se conozca el superávit de 2021, utilizándolo parcialmente para sustituir el préstamo como fuente de financiación de inversiones.