Salamanca

El centro cultural de la Torre de Los Anaya abrirá sus puertas cuatro años después de la presentación del proyecto

Los incumplimientos de las empresas encargadas de las obras obligaron al Ayuntamiento de Salamanca a licitar el proyecto tres veces, lo que originó los retrasos

10 agosto, 2021 12:48

El Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana (Mitma) anunció el pasado fin de julio la finalización de las obras de rehabilitación de la Torre de los Anaya, unos trabajos que supusieron una inversión de 1,2 millones de euros, de los que 632.959 euros fueron sufragados con cargo a fondos del programa del 1,5 por ciento Cultural de la Dirección General de Agenda Urbana y Arquitectura, mientras que la otra mitad del presupuesto fue costeado por el Ayuntamiento de Salamanca. El objetivo de la rehabilitación consiste en convertir a este inmueble, del siglo XV, en un gran centro cultural, conforme al proyecto que presentaron el Ayuntamiento y la Diputación.

Sin embargo, la polémica ha marcado el desarrollo de estas obras, dado que el proyecto para convertir la emblemática torre en centro cultural se encontró con todo tipo de obstáculos. No en vano, las obras fueron licitadas en tres ocasiones, debido a que las anteriores empresas adjudicatarias no fueron capaces de acabarlas y las dejaron a medias. Finalmente, el pasado mes de febrero se procedió a una tercera licitación, por vía de urgencia, por parte del Ayuntamiento. Pero falta todavía el equipamiento del inmueble para que el anunciado centro cultural pueda abrir sus puertas y estar plenamente operativo. El Ayuntamiento confía en que la inauguración pueda llevarse a cabo el próximo otoño y, de esta forma, las controversias por los constantes retrasos en el proyecto queden atrás definitavmente.

Precisamente, los problemas con las empresas adjudicatarias explican los clamorosos retrasos en la marcha de las obras. El proyecto fue presentado en septiembre de 2017 por el entonces alcalde de la ciudad, Alfonso Fernández Mañueco, y por el presidente de la Diputación, Javier Iglesias. Entonces se anunció que el centro cultural de Los Anaya entraría en funcionamiento en 2019. No ha sido así y al final verá la luz con dos años de retraso sobre la previsión inicial, arrastrando, además, cuatro años desde su presentación. Sin duda alguna, uno de los retrasos más llamativos al que se ha enfrentado el Ayuntamiento en los últimos tiempos.

Historia 

La torre, que nombra al monumento en su conjunto, es el origen del mismo y la única superviviente del antiguo Palacio de Abrantes. Se trata de una torre cuadrangular, construida en el siglo XV siguiendo el modelo teórico de las torres de defensa con variantes múltiples, cuyo aspecto manifiesta las sucesivas intervenciones de las que ha sido objeto.ç

Este edificio, situado a escasos metros de la plaza Mayor, es considerado una de las contadas pervivencias militares del siglo XV, pues es el resto de una torre de casa-fuerte. En 1985 la titularidad del edificio pasó de manos privadas a públicas, y resultó adquirido por el Ayuntamiento de Salamanca con el apoyo económico de la Diputación Provincial.

Futuros usos

El proyecto de rehabilitación de la Torre de los Anaya para ser centro cultural se fundamentó en la reconstrucción y consolidación de la fachada exterior del edificio, y la adaptación de su interior para ajustarse al nuevo fin. «Se buscó -señala el Ministrio- ligereza a la hora de acometer los trabajos exteriores, careciendo de violencia la intervención, dignificando la relación del edificio con el entorno», según fuentes ministeriales.

Por su parte, en la remodelación interior se «buscó la simplificación de los recorridos en torno a los espacios principales para ganar funcionalidad». La parte oriental del edificio, en planta baja y entreplanta, se destinará a una ocupación expositiva, y la planta primera se destinará a zona de aulas. El ala oeste servirá para ubicar salas de usos múltiples, sala de juegos, biblioteca y despacho.

El fin último es «dotar al inmueble de unas instalaciones modernas, acordes con las necesidades demandadas por los colectivos y asociaciones que trabajan en el ámbito de la cultura, convirtiendo al mismo en un edificio de referencia que permita organizar todo tipo de eventos y congresos».