Salamanca

Salamanca se convierte en el epicentro de la política nacional al acoger la XXIV Conferencia de Presidentes

Las sesiones se celebran en el convento de San Esteban y vienen marcadas por la polémica ausencia del presidente catalán Pere Aragonés

30 julio, 2021 08:30

El claustro de Colón de convento de los Dominicos acoge durante esta mañana una reunión clave para el futuro inmediato de España y su desarrollo territorial como es la XXIV edición de la Conferencia de Presidentes Autonómicos, que reunirá a los máximos mandatarios de la práctica totalidad de las comunidades autonómas, bajo la presidencia del Rey de España, Felipe VI, y del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.

Cuestiones absolutamente fundamentales y nucleares para la política de España y su desarrollo social son abordadas esta mañana en la capital salmantina durante la celebración de la cumbre, que se celebra en Salamanca una vez que el presidente Pedro Sánchez aceptara la propùesta que le lanzó al presidente de la Junta de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, de que fuera la capital del Tormes el escenario de esta reunión. La agenda de esta cumbre no tiene desperdicio, porque en ella se analizarán temas como el proceso de vacunación contra la covid-19 de la población española, la despoblación, el reto demográfico y la distribución de los fondos europeos del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia. Buena prueba de ello es que el líder del Partido Popular, Pablo Casado (que ayer por la tarde llegó a Salamanca para mantener un encuentro con los presidentes autonómicos del PP), ha señalado que la Conferencia de Presidentes debería ser el marco ideal para que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, pusiera en marcha el mecanismo para promulgar una Ley de Pandemias. Por su parte, el presidente de la Generalitat de Cataluña, Pere Aragonés, ya ha anunciado que no participará en la cumbre, confirmando el claro desafío que las autoridades catalanas mantienen con el Estado de España en su afán de independizarse.

Un convento del siglo XVI

Las dependencias del majestuoso convento de san Esteban, que comenzó a construirse en el año 1524, acogerán las deliberaciones y las reuniones de trabajo de los mandatarios autonómicos. El programa de esta XXIV edición, que fue desvelado ayer, tiene su punto de inicio a las nueve de la mañana, con la llegada de las autoridades a la Plaza Mayor Salamanca. Veinticinco minutos después, según el horario previsto,le toca llegar al presidente del Gobierno y de forma casi inmediata, con apenas un margen de cinco minurtos, hace acto de presencia en el ágora monumental el Rey Felipe VI.

Las sesiones de trabajo se desarrollan en el convento de San Esteban. Están previstas unas breves declaraciones por parte de Pedro Sánchez y por el presidente de la Junta de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco. Y también se prevé que al término de las sesiones,  los presidentes y presidentas que así lo deseen ofrezcan ruedas de prensa en las seis salas habilitadas a tal efecto, con el fin de hacer balance de los asuntos tratados.

Primeras polémicas 

La Conferencia ha estado marcada por la polémica ya antes de celebrarse, sobre todo por el anuncio del presidente de la Generalitat de Cataluyña, Pere Aragonés, de que no participará en la misma. El presidente de la Xunta de Galicia, Alberto Núñez Feijóo, ha pedido a Pedro Sánchez que obligue a Pere Aragonés a asistir a la misma. Por su parte, la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz-Ayuso, ha advertido de que si no hay un cambio esencial en el funcionamiento de estas Conferencias, no volverá a acudir más. Dïaz-Ayuso tiene intención de denunciar en la Conferencia los cambios de criterio de Pedro Sánchez en el proceso de vacunación y en el reparto de fondos a las comunidades autónomas.

La Conferencia de Presidentes de Salamanca adquiere, además, un especial significado, dado que será presidida por el Rey Felipe VI. El alcalde de Salamanca, Carlos García Carbayo, emitió ayer un bando dando la bienvenida a todos los presidentes autómicos y destacando la hospitalidad que siempre ha demostrado Salamanca con sus visitantes.