El Claustro de Universitario ha aprobado por amplia mayoría este jueves el Plan Estratégico de la Universidad de Salamanca 2020-2023, que nace con el objetivo de orientar los esfuerzos de toda la comunidad universitaria hacia la excelencia académica y “con el reto el desafío de modelar la sociedad del futuro y de responder a sus necesidades de educación superior, así como la creación y transferencia de conocimientos”. Asimismo, durante la sesión ordinaria, realizada de modo telemático, el rector Ricardo Rivero ofreció un balance de su gestión del curso anterior (con especial atención a la gestión de la crisis Covid-19) y adelantó las principales acciones previstas para el próximo año 2021.

El Plan Estratégico, que salió adelante con 146 votos a favor,  27 en contra y 20 abstenciones, establece tres prioridades estratégicas: el crecimiento de la Universidad de Salamanca, a través de una oferta académica, investigadora y de servicios diferencial, equilibrada y de calidad, capaz de atraer y fidelizar a estudiantes e investigadores de ámbito nacional e internacional; la contribución a la sostenibilidad haciendo compatible el crecimiento con el cuidado del medio ambiente en el que se inserta y con el bienestar de la comunidad universitaria; y, finalmente, la mejora del servicio público de docencia, investigación, innovación y transferencia, según explicó el rector.

Estas tres líneas de actuación se materializan a través de cinco ejes sobre los que se estructuran los objetivos y compromisos que regirán las decisiones de la institución hasta el año 2023: “Oferta académica multidisciplinar, diferenciada y actualizada, que asegura una docencia de calidad”;  “Investigación, transferencia e innovación para un desarrollo sostenible”; “Promoción y reconocimiento del trabajo bien hecho por la comunidad universitaria, orientado a la mejora del servicio público”; “Administración eficaz, transformación digital y proyección internacional”; y “Universidad comprometida con el progreso de su entorno, la participación social y la empleabilidad”.

Para el catedrático Fernando Gil Villa, delegado del rector para la coordinación del Plan Estratégico de la USAL, el ideario que ha inspirado los trabajos de este documento se basa “en la idea del equilibrio, reconstruyendo la misión y visión de nuestra universidad en el siglo XXI pero teniendo en cuenta el legado que nos otorgan ochocientos años de andadura y que se traducen no solo en orgullo ostentoso sino en experiencia y valores”.

Este documento deberá ahora ser aprobado por el Consejo de Gobierno antes de su ratificación definitiva por el Consejo Social.

Líneas estratégicas para 2021



Previamente, el rector informó a los claustrales sobre las principales líneas estratégicas de la gestión de su equipo de Gobierno para el año 2021, recogidas en el anteproyecto de presupuestos ya aprobado por el Consejo de Gobierno del pasado mes de noviembre.

Las cuentas de la Universidad de Salamanca para próximo año, que se elevan a 236.240.904 euros, lo que representa un aumento de casi un 4% respecto al de 2020, se ha configurado “para paliar los efectos de la crisis -incorpora una partida extraordinaria para nuevos imprevistos por la pandemia- y para evitar que suponga un paso atrás en la Universidad”, según el rector. De esta manera mantiene los niveles de inversión en personas, investigación e infraestructuras, contempla los compromisos laborales ya asumidos y los previstos (pago de complementos, promoción, carrera horizontal), protege a los estudiantes (añade partidas especiales para inserción laboral, prácticas en empresa, emprendimiento, ayudas solidarias) y recoge partidas para planes especiales de investigación y colaboración con organizaciones sociales.

En el capítulo de infraestructuras destacan la plena operatividad del Edificio de Cursos Internacionales, la conclusión de la reforma de la Facultad de Psicología y la restauración del Patio de Escuelas, la licitación de la construcción de la Facultad de Ciencias Agrarias y Ambientales y la construcción final del Centro Internacional del Español en la plaza de los Bandos.

Como parte de la política económica del Estudio, Rivero explicó que la universidad colaborará con las instituciones y empresas del entorno para obtener financiación del programa europeo Next Generation, el instrumento de inversión acordado por el Consejo Europeo para la reconstrucción de la economía tras la pandemia de COVID-19. En consonancia con los objetivos previstos en el anuncio de Next Generation, los proyectos girarán en torno a trabajos sobre transición ecológica y digitalización, para los que se han dispuesto el 80% de los 750.000 millones de euros presupuestados.

Apoyo a la investigación

El rector resaltó asimismo las líneas programáticas que marcarán la política de apoyo a la investigación durante los próximos meses con el impulso en la captación de fondos europeos, el desarrollo de un nuevo programa estratégico de Unidad de Excelencia en el sector agroalimentario y medioambiente (CIALE), el aumento del 30% el número de contratos predoctorales y la firma de un nuevo convenio con el Ayuntamiento de Salamanca para contratos puente de 42 estudiantes de master y doctorado.

Finalmente, Rivero reiteró su apoyo a los campus de Ávila, donde se ha planteado una nueva estrategia de internacionalización; Béjar, con el desarrollo del Plan de Reindustrialización, y Zamora, en el que se reforzará la oferta de grados el próximo curso.