La presidenta del Consejo de la Juventud de España, Sara Villodre, la presidenta del Consejo de la Juventud de Castilla y León, Ainoa Acebes, y el presidente del Consejo Económico y Social de Castilla y León, Enrique Cabero, durante la presentación del informe, este viernes

La presidenta del Consejo de la Juventud de España, Sara Villodre, la presidenta del Consejo de la Juventud de Castilla y León, Ainoa Acebes, y el presidente del Consejo Económico y Social de Castilla y León, Enrique Cabero, durante la presentación del informe, este viernes Rubén Cacho

Región

Solo 11 de cada 100 jóvenes logran emanciparse en Castilla y León: el alquiler se come casi el 70% del sueldo

Cerca de tres de cada 10 menores de 30 años se encontraban en riesgo de pobreza o exclusión social en 2025 en la Comunidad.

Más información: Una de cada cuatro personas en Castilla y León está en riesgo de pobreza o exclusión social: 32.000 más en un año

Publicada

Solo el 11,4% de la población joven de 16 a 29 años residente en Castilla y León estaba emancipada en 2025. Es la tasa más baja al menos desde 2007 y supone una caída de 2,2 puntos porcentuales respecto al año anterior.

El dato deja a casi nueve de cada diez jóvenes todavía en el hogar familiar y refleja una realidad cada vez más asfixiante: el acceso a la vivienda se ha convertido en el principal muro para la independencia y una persona joven destinaba de media el 68,3% de su salario neto mensual al pago del alquiler.

Es la principal conclusión del Observatorio de Emancipación del Consejo de la Juventud correspondiente al año 2025, presentado este viernes en la sede del Consejo Económico y Social de Castilla y León en Valladolid.

Una presentación en la que han intervenido el presidente del CES, Enrique Cabero, la presidenta del Consejo de la Juventud de España, Sara Villodre, y la presidenta del Consejo de la Juventud de Castilla y León, Ainoa Acebes.

Un salario que no llega

Los números son contundentes. Una persona joven destinaba de media el 68,3 % de su salario neto mensual al pago del alquiler. El precio medio de la vivienda libre se situaba en 123.370 euros, lo que equivale a casi tres años de salario joven.

Al mismo tiempo, cerca de tres de cada 10 jóvenes se encontraban en riesgo de pobreza o exclusión social. Quienes sí estaban emancipados (35.667 personas, un 13,2 % menos que el año anterior), la situación no era mucho más holgada.

Más de dos de cada diez vivían de alquiler. La mitad de los hombres emancipados residía en vivienda en propiedad (con o sin hipoteca), mientras que las mujeres estaban sobrerrepresentadas en el alquiler.

El régimen de cesión gratuita (vivir sin pagar o pagando muy poco, normalmente gracias a familia o conocidos) seguía siendo una vía importante, especialmente entre los más jóvenes.

Empleo, estudios y origen

La relación con la actividad marca diferencias claras. Los jóvenes activos (ocupados o en paro) presentaban tasas de emancipación del 20,6% y 23,0% respectivamente.

Entre los inactivos −en su mayoría estudiantes− la cifra caía al 2,8%. El nivel de estudios también influye, aunque de forma relativa. Quienes habían alcanzado estudios superiores estaban emancipados en un 14,1%, frente al 9,5% de quienes solo tenían estudios secundarios obligatorios.

Sin embargo, dentro de cada nivel, quienes ya no cursaban estudios presentaban tasas sensiblemente más altas.El lugar de nacimiento introduce otra brecha relevante: la tasa de emancipación de los jóvenes nacidos en el extranjero (23,1%) duplicaba con creces la de los nacidos en Castilla y León (9,8%).

Las personas migrantes suelen llegar con redes familiares más débiles y trayectorias vitales distintas, lo que a menudo las obliga a emanciparse en condiciones más precarias.

Provincias y municipios

El mapa autonómico no es homogéneo. Salamanca (25,3%) y Soria (24,2%) registraban las tasas más elevadas de emancipación entre los 16 y 29 años, mientras que Ávila (10,7%) y Palencia (11,1%) se situaban en la parte baja.

En cuanto al tamaño del municipio, las zonas densamente urbanas y las escasamente pobladas mostraban tasas similares (12,1% y 13,1%), mientras que las zonas medias quedaban rezagadas (8,1%).

Los datos de tenencia de vivienda entre los emancipados de 25 a 34 años muestran una evolución clara desde 2007: la proporción de quienes viven en propiedad ha ido descendiendo de forma sostenida, mientras el alquiler ha experimentado altibajos y alcanzó picos entre 2019 y 2023 antes de reducirse.

La cesión gratuita, aunque menor, sigue presente.El informe deja claro que la emancipación residencial en Castilla y León no solo es escasa, sino que se produce en un contexto de elevada presión económica.

Con solo el 11,4% de jóvenes emancipados, el 68,3% del salario destinado al alquiler y un precio de la vivienda equivalente a casi tres años de trabajo, la independencia juvenil se ha convertido en un privilegio cada vez más restringido.