Región

Procesiones, naturaleza y gastronomía: Semana Santa en la provincia de Salamanca

24 marzo, 2018 19:14

La provincia de Salamanca es rica en tradiciones ancestrales –procesiones y pasiones en estos días santos-, muchas de ellas aún se viven con el fervor de los primeros tiempos. Pero también es un compendio geográfico de naturaleza, en muchas ocasiones salvaje, con rutas que recorren la provincia de norte a sur y de este a oeste. Caminos en los que nunca falta una parada y fonda donde esperan mesa y mantel con las más sugestivas, suculentas y sabrosas recetas que provienen de los fogones de la abuela. Todas estas propuestas caracterizan la Semana Santa de los pueblos Salamanca.

Seis territorios con rasgos propios componen el mapa turístico salmantino, cada uno con su paisaje, historia, patrimonio y tradiciones populares. En cada uno de ellos el viajero halla una experiencia, una sensación distinta, una razón para volver.

La geografía salmantina acoge durante la Pascua tradicionales procesiones, a las que se suman otros ritos denominados 'Pasiones Vivientes', que no son más que recreaciones populares llenas de sentimiento y emoción. Entre ellas se encuentra el Auto de Pasión, una representación medieval que tiene lugar el Sábado de Dolores o el Domingo de Ramos en Béjar y que se realiza utilizando textos de Gómez Manrique (s. SV) y Lucas Fernández (s. XVI).

Cateja Teatro representa 'La Pasión' en La Alberca./ Foto Cateja

Un día más tarde, las plazas de Ciudad Rodrigo y la Catedral se convierten en el escenario de los Diálogos de la Pasión y Muerte. Y durante el Jueves Santo, en el atrio de la iglesia de la localidad de La Alberca, se celebra una vibrante recreación de las escenas de 'La Pasión' a cargo del grupo Cateja Teatro.

El Viernes Santo los vecinos del pueblo de Serradilla del Arroyo protagonizan una representación viviente de la Pasión, durante más de tres horas de duración, que finaliza con una sobrecogedora recreación de la crucifixión. Durante la misma jornada, un singular Vía Crucis discurre por las empinadas calles del municipio de Candelario.

Hay muchas razones para visitar Salamanca al margen de las representaciones religiosas -de las que el viajero dará cuenta este Domingo de Ramos-, una provincia donde la naturaleza ha sido pródiga: desde los verdes campos de cereales a las crestas nevadas del sur, pasando por los formidables cañones del Duero o los inmensos encinares del Campo Charro.

En este mosaico de tierras y gentes el viajero se sorprenderá con los regalos de la Historia, como los grabados de Siega Verde -declarados Patrimonio de la Humanidad-, el Territorio Vetón con sus castros, los Conjuntos Históricos, o las Fortificaciones de la Frontera.

De las cumbres nevadas de la sierra de Béjar -con la estación de esquí Sierra de Béjar-La Covatilla- y Candelario, a 2.400 metros de altitud, a los cañones de Los Arribes, a 150 metros; de los robledales a la dehesa, son muchas y variadas las posibilidades del viajero para disfrutar de la Salamanca natural.

Tras la huella de Teresa de Jesús

Salida de clausura de Santa Teresa./ FALCAO

Representaciones de autos sacramentales de origen medieval; Pasiones vivientes de vecinos entregados; templos para el recogimiento y la meditación; montañas veneradas desde antiguo; caminos de peregrinos hechos de esperanzas y sufrimientos... Experiencias únicas para conocer, para sentir en estos días en que el misterio y el ocio van de la mano.

Para quienes deseen conocer más sobre los últimos momentos de Santa Teresa de Jesús, encontrarán en la antigua villa medieval de Alba de Tormes el Monasterio de la Asunción, fundado por la Santa en 1571. Considerada uno de los personajes históricos más destacados de España, Teresa de Jesús fue escritora del siglo de Oro y autora de obras literarias como “Camino de Perfección” o “Las Moradas”. Además, fundó numerosos conventos en España y reformó la orden Carmelitana.

En esta localidad se encuentra también el Museo Carmus, que comparte con el convento el sepulcro y las reliquias de la Santa, así como numerosas obras de arte para admiración de peregrinos y turistas. La Basílica de Santa Teresa, la Iglesia de San Juan de la Cruz y la Torre del Homenaje del castillo de los Duques de Alba son otros puntos destacados de Alba de Tormes.

Para seguir los pasos de Teresa de Jesús se puede recorrer la ruta ‘De la cuna al sepulcro’ que une las dos ciudades teresianas por excelencia, Ávila y Alba de Tormes, y guía al peregrino en un recorrido histórico y espiritual.

Rutas de peregrinación

Ciudad Rodrigo, en la Ruta de San Francisco de Asís, con sabor andaluz en la Plaza del Buen Alcalde./ FALCAO

Otro itinerario destacado es el Camino de San Francisco de Asís, un recorrido que rememora su viaje hasta Lisboa, desde Ledesma a Ciudad Rodrigo y los límites con Portugal. Este camino permite al peregrino descubrir algunos de los más bellos rincones del Campo Charro, donde son protagonistas del paisaje las extensas dehesas de encinas en las que se encuentran las ganaderías de toro bravo.

Los milagros y la devoción por la Virgen de la Peña de Francia atraen a numerosos caminantes que realizan el recorrido de los antiguos peregrinos jacobeos, que abandonaban la Vía de la Plata para dirigirse al monasterio de la Virgen Negra: es el Camino de la Peña de Francia. El trazado recorre 72 kilómetros, se inicia en la localidad de Puerto de Béjar, y continúa atravesando ríos y valles de las sierras salmantinas de Béjar y Francia, declaradas Reserva de la Biosfera por la Unesco. A su paso se encuentran además pueblos serranos como Lagunilla, Valdelageve, Madroñal o Monforte, y ejemplos arquitectónicos como los Conjuntos Históricos de Montemayor del Río y La Alberca.

La Calzada de Béjar en la Vía de la Plata./ FALCAO

Y de camino hacia Santiago de Compostela se encuentra la Vía de la Plata, que discurre por la provincia de Salamanca durante más de 100 kilómetros. Extensas dehesas y llanuras cerealistas acompañan al peregrino durante su viaje, paisajes que complementan los bosques de castaños y robles de las Sierras de Béjar y Candelario. Imprescindibles en el camino son también la propia Calzada romana con numerosos miliarios, el puente de la Malena, el fortín de la Calzada de Béjar o el puente romano de la ciudad de Salamanca.

Gastronomía en la provincia de Salamanca

El suculento Jamón Guijuelo

Suculentas entradas como el Jamón Guijuelo, lomos y embutidos ibéricos, el tradicional hornazo o el farinato de Ciudad Rodrigo; platos de cuchara a base de lentejas de La Armuña o garbanzos de Pedrosillo; segundos de carne de morucha o ternera charra, y postres con quesos de Arribes... todo bien regado con caldos de Arribes del Duero o de la Sierra.  Entra en esta despensa de calidad y disfruta de la buena mesa.

La gastronomía de la Semana Santa corresponde a todas las costumbres culinarias y todos los alimentos permitidos durante el periodo sagrado del cristianismo y suele transcurrir desde el Domingo de Ramos hasta el Domingo de Resurrección, desde el punto de vista litúrgico. Cada lugar suele tener algún conjunto de platos, o preparaciones, característicos de esta fecha que por regla general no suele tener contenido carnal debido a la abstinencia observada durante este periodo.

Con la llegada de la Semana Santa muchas cocinas recuerdan platos típicos de Pascua y Vigilia. Una vez celebrado el Carnaval y el Miércoles de Ceniza comienza la Cuaresma que se prolonga hasta el Jueves Santo. A lo largo de 40 días los creyentes en el cristianismo se preparan para la celebración de las fiestas de Pascua.

La gastronomía ligada a la Semana Santa está condicionada por la práctica de la abstinencia que prohíbe consumir carnes rojas o blancas y cualquiera de sus derivados. En España, según la región en la que nos encontremos, podemos preparar y degustar recetas muy variadas que no utilizan productos cárnicos. El pescado tiene una presencia notable y es cocinado de múltiples formas.

Potaje de Cuaresma

Entre los entrantes tenemos buñuelos y tortillas de merluza, bacalao o gambas. Como primer plato no podemos olvidar los garbanzos con espinacas y bacalao, conocido como Potaje de Cuaresma. La Sopa de ajo con el color del pimentón nos hace recordar los tonos de la carne. El arroz es otro de los llamados a la mesa junto con el bacalao.

El segundo plato durante la Cuaresma viene del mar. El bacalao, indiscutible protagonista, también lo podemos encontrar como segundo plato en diversas elaboraciones. Otros pescados de temporada como el chicharro se suele preparar en escabeche.

Torrijas, uno de los postres más representativos de Cuaresma

Los postres son otro de los grandes esperados de Semana Santa. El toque dulce lo ponen las emblemáticas Torrijas, de leche o de vino, según gustos. El Arroz con leche, Natillas caseras o Leche frita, así como frutas de sartén como los pestiños o rosquillas.

La gastronomía tiene un papel relevante también durante la Semana Santa de la provincia de Salamanca, nada diferente al resto de los lugares sellados con la tinta del rigor cristiano, donde se pueden degustar platos ya mencionados como el Potaje de Cuaresma, el Bacalao con patatas o las Sopas de Ajo. No pueden faltar entre los dulces las torrijas, las yemas de Santa Teresa, los pestiños, amarguillos, obleas, rosquillas y otras delicias gastronómicas. Los Limones Serranos también son típicos de estas fechas. Mención aparte merecen los dulces conventuales. En la provincia hay un amplio abanico de conventos donde se pueden adquirir.

El Lunes de la Octava de Pascua, tras la Semana Santa, se celebra el popular “Lunes de Aguas”, un día de campo que reúne a amigos y familiares para degustar una de las propuestas gastronómicas más exclusivas del territorio: el Hornazo de Salamanca.

Diversidad paisajística

Vista del Embalse de Saucelle desde el paraje de La Barca de Vilvestre./ FALCAO

La provincia de Salamanca guarda una sorprendente diversidad paisajística y medioambiental en sus 12.350 km2 de superficie y cuenta con 362 municipios, incluyendo Salamanca, la capital. Está formada por seis comarcas turísticas con rasgos propios que componen el mapa turístico salmantino, cada una con su paisaje, historia, patrimonio y tradiciones populares: Campo Charro; Ciudad Rodrigo y la Frontera; Los Arribes; Tierra del Tormes, Sierra de Béjar y Candelario; y Sierra de Francia.

Grabados rupestres Patrimonio de la Humanidad, castros inexpugnables en el territorio vetón, villas medievales, arquitectura popular serrana, artesonados mudéjares, jardines románticos, autos sacramentales, carnavales del toro, teatro en patios y murallas o ritmos de blues entre castaños... siempre hay algo inesperado en el patrimonio salmantino.

Además, entre sus atractivos se encuentran rutas que atraviesan la provincia: legado romano y buena mesa en la Ruta de la Plata, historias y afanes en la de los Conjuntos Históricos, pugnas y disputas en las Fortificaciones de Frontera, o ladrillo, madera y yeso en la Ruta del Mudéjar.

La Covatilla de Béjar

A pie por los Caminos de Arte en la Naturaleza, en bici por las rutas BTT, al trote del caballo, en barco o en piragua por el Duero o el Tormes, haciendo paintball o en quad, mirando al toro de lidia en la dehesa, jugando al golf entre encinas o esquiando en La Covatilla... y después de la acción, un relajante baño termal, como aconsejan desde la propia Diputación de Salamanca.

Son también destacadas las tradiciones, la gastronomía y los eventos y fiestas que se celebran en la provincia de Salamanca, así como la Ruta del Vino de la Sierra de Francia o la Ruta del Vino Arribes o del Toro Bravo, el turismo ornitológico, fluvial y religioso, y multitud de espacios naturales donde practicar senderismo, ski, caza, pesca, BTT, o recorridos en moto.

La provincia de Salamanca, un lugar para descubrir, vivir, saborear y sentir, cachis!