Portugal

Dos pueblos, un patrimonio común, Miranda do Douro y Sligo

13 mayo, 2018 13:41

No hay duda que vivimos en un mundo multicultural sin fronteras. Si ocurre hoy en día, todo tiene un pasado fascinante, rico, largo en el tiempo y, por qué no, también tenebroso y sangriento que han conformado este crisol de culturas que toca vivir en el siglo XXI. Es el pasado común que entronca culturas tan lejanas pero en el tiempo y el contenido tan cercanas. Hablamos de esos primeros pueblos celtas de la Edad de Hierro que habitaron un territorio tan amplio que recorría todo el centro de Europa, Iberia y las islas británicas. Pero acercándonos más en el tiempo, el uso del término celta para referirse a gente de Irlanda y Gran Bretaña surge en el siglo XVIII. Vivían en pueblos amurallados llamados castros. Y de esos pueblos entroncamos la cultura de Trás-os-Montes, Galicia, Asturias, Cantabria y lo que es el Viejo Reino de León. Cada una con sus particularidades, pero con troncos comunes como la lengua, la música, el arte, la arquitectura y también formas de vida.

Dejemos para 'eruditos' -que en estos tiempos por las redes sociales proliferan en la búsqueda del 'sexo de los ángeles'- e historiadores y nos centraremos en las jornadas de convivencia e intercambio cultural entre Miranda do Douro (Portugal) con Sligo (Irlanda), que ya llegan a su segundo día. Una jornada que ha tenido a la música como principal protagonista, si durante todo el día han sido los estupendos y grandes profesionales Pauliteiros de Palaçoulo (Miranda do Douro), por la noche fue el grupo Las Çarandas, que en un memorable concierto de música tradicional mirandesa -del gusto de las decenas de personas que llenaban el salón de actos- que compartieron escenario y tiempo con los grupos locales de escuela de música. Desde niños con apenas unos cuantos años hasta los más mayorcitos. La música es Irlanda e Irlanda es la música. Una cultura que destila melodías a chorros.

Existe algo común en esa música entre lo que llegó de Miranda do Douro y lo que había en Irlanda. Son los ritmos y son las formas. Aunque como tal, no existe un cuerpo musical real que pueda ser descrito como celta, pero el término sirve para unificar tanto músicas estrictamente tradicionales de determinadas regiones geográficas, como un tipo de música contemporánea de raíz folclórica con un mismo origen etnológico y musical. A menudo, por su amplia difusión, el término 'música celta' se aplica a la música de Irlanda y Escocia ya que ambos lugares han producido estilos bien conocidos que comparten muchos y evidentes rasgos comunes. La música de Galicia, Asturias, y algunas zonas de Cantabria, León y Portugal -concretamente en Trás-os-Montes y más certeramente en la Tierra de Miranda- son a menudo etiquetadas también como 'música celta'. Otra definición o concretización que el viajero deja pada los 'eruditos'.

Sea como fuere, los Pauliteiros de Palaçoulo sí dejaron la impronta de la autenticidad en diversos escenarios. Sobre todo, en lo más alto, en las cumbres de la Montaña Mágica bailando al son de la brisa fresca que llegaba del congelado Atlántico en su zona polar y que las melodías las llevaba embebidas de tradición por el profundo glaciar convertido en lago y de pastizales abundantes. Porque tradiciones, leyendas y la música de Coleman, Westlife and Dervish se funden en Sligo para darnos una visión tradicional de Irlanda que se atisba desde las alturas.

Paseo, naturaleza e historia

De por medio quedó una jornada jalonada de visitas oficiales, encabezadas por los respectivos máximos dirigentes de Sligo, Hubert Keany, y Miranda do Douro, Artur Nunes, siempre con la inestimable y efectiva gestión del programa de Mario Correia. Fueron las visitas al Instituto Tecnológico Superior, donde estudian más de 4.000 jóvenes. Las magníficas instalaciones deportivas, porque Sligo -como Irlanda- es deporte, con campos de fútbol, y cómo no, sobresaliendo los destinados al rugby -deporte rey en Irlanda- y al magnífico campo de hípica y un paseo por el lago glaciar Gill. Un lugar natural e interesante dentro del Condado de Sligo, que es uno de los más populares para los irlandeses y para los turistas. Comparte este lago tanto el condado de Sligo como el condado de Leitrim dentro de la isla de Irlanda.

En los alrededores del lago es posible disfrutar con una serie de bosques característicos de esta zona, permitiendo a los visitantes disfrutar de esta zona natural. Precisamente desde los alrededores es un lugar adecuado para el avistamiento de aves. Se pueden encontrar diferentes bosques de robles viejos, bosques aluviales, además de encontrarnos con sauces y árboles de otras especies que se encuentran en esta zona. En las islas de este lago se pueden encontrar diferentes construcciones antiguas como los restos de una antigua iglesia en ruina o el Park'es Castle -donde se condensa la casa de un señor medieval-, que es otro de los alicientes de dar un paseo por este lago para descubrir algunos de sus encantos, para que el viaje sea más completo. Además, estas islas han inspirado al célebre poeta irlandés, W.B Yeats, en sus poemas, cuya tumba visitó el viajero en el cementerio de Drumcliff de bella y anárquica estructura donde destaca una gran Cruz cristiana celta medieval que, según la inscripción informativa, puede alcanzar una antiguedad de once siglos.

Y común es la arquitectura popular, como los chozos, casetas o casitas de las viñas en estas zona rayana de iberia y las chozas que el viajero pudo atisbar en su caminar por las tierras de Sligo. Y la comida, ay! Ahí ya no es tanto el gusto, el tacto y el sabor. Pero merece la pena degustar los platos típicos irlandeses en Davis'S Restaurant-Yeats Tavern. Todo el día lleno, sin interrumpir, porque el almuerzo se juntaba con la cena sin disminuir el aforo.

Y con esas visitas el cuerpo no daba para más. Aquí el ritmo de vida se ralentiza cuando se pone el sol en una estampa sublime. Era momento de hacer recopilación de lugares y vivencias en la soledad de la habitación de la abadía convertida en hotel y recordar que en épocas de Cromwell se escuchaba lo siguiente: “Al Infierno o a Connacht“, ya que este último sitio era la alternativa de los católicos y tenía fama de ser lo último de lo último. Y lo último de esta jornada ha sido este artículo finalizado con la idea de que a pesar de nuestras diferencias, juntos y sacando el egoísmo… podemos hacer una Europa mejor para todos, como hacen Sligo y Miranda do Douro, cachis!

REPORTAJE GRÁFICO LUIS FALCAO