Opinión

Altamira, Beatos, Capilla Románica de León...

8 agosto, 2021 13:01

Podríamos expresar que las pinturas de Altamira, los códices miniados-iluminados de los Beatos de Liébana medievales, la Capilla Románica de León, El Greco, Velázquez, Goya y Picasso son las cumbres más altas del arte plástico español. 

Puede que en esta lista, siempre quede alguno sin mencionar, pero si yo, tuviese que sintetizar cuales son los grandes nombres de la pintura-arte plástico en la Piel de Toro, pienso que estos serían imprescindibles. Toda lista es limitada en sí, y por tanto, deficiente y por tanto errónea. Pero pienso que en estos nombres, estaría sintetizado todo el Arte Plástico que se ha realizado aquí durante siglos. Puede que existieran figuras de la época romana o celtibérica, que merecen estar, quizás, se hayan perdido sus obras y sus nombres. 

Se puede indicar, que de estos dos últimos siglos también existen otros autores o autoras, que merecerían estar. Pues posiblemente. Porque toda lista es una selección y toda selección es relativa y además, deficiente. 



Cabe otra pregunta, cual sería en la lista el siguiente nombre, si ha nacido ya, si está produciendo, puede que falte todavía un siglo para que florezca. Pueden compararse las enormes obras de arte actual en tamaño, sean pictóricas, sean instalaciones, sean performances, sean de otros géneros, pueden compararse con las producciones culturales, por ejemplo, de las miniaturas de los Beatos y, aquí, habría que incluir otros códices de la época, pero sintetizamos toda esa producción medieval, diríamos, en estos libros miniados titulados Beatos de Liébana. 

Hablamos de la pintura, es decir, colores expandidos en una superficie con un aglutinante, sea esa superficie-material, un trozo de roca, la piel de una persona, un lienzo, una madera, papel... Hablamos de pintura-dibujo, porque es el más antiguo modo-medio de expresar con formas-colores ideas-símbolos del corazón-realidad humana y natural. Puede caber la posibilidad que en la prehistoria se pintasen la piel o se hiciesen tatuajes, que como es lógico se han perdido, que incluso pintasen huesos de animales, para adorno, y posiblemente se hayan destruido, y solo han quedado los esgrafiados-grabados-pinturas-dibujos en las rocas, además de las esculturas de las Venus prehistóricas, diosas-madres, como posibilidad. 



Muchos copian las formas exteriores de estilos y tendencias e ismos y movimientos artísticos-estéticos, pero otros, intentan mirar el fondo-esencia de la realidad de ese arte, el dibujo, sea en piel o sea en lienzo o sea en papel, es un misterio y enigma en si mismo. El estilo o tendencia es diríamos, algo importante, esencial y accidental. Una gran obra, que atraviesa las fauces de los siglos, puede ser-estar en estilos-tendencias románicas, los Beatos, o en los expresionismos-surrealismos-cubismos de Picasso. Eso es lo de menos. Quizás, el estilo y la forma exterior es lo de menos, eso es como el papel o el pigmento o el lápiz o el color, algo con lo que hay que expresar, pero solo eso, un medio para intentar entender-comprender el universo humano. Ese misterio de la carne-mente-alma que cada uno arrastra como un pesado pozo o como un ave que vuela, además, ese ser humano, unidad substancial dentro del cocido de una sociedad-cultura-historia. En todos esos mares-vientres nadamos... 

De joven, algunos libros tanto los leía, especialmente en verano, que se desgajaban las hojas, recuerdo uno "de aprender a nadar". Van pasando el tiempo, recuerdo, aquel libro de Maeztu y los artículos de este autor, ¿dónde terminaría aquel libro? Nosotros, algunos de nuestra especie, que hemos bebido-comido-degustado-olido tantos libros, tantos cuadros, otros tanta música, aquellos tanta.... Que entendemos el mundo con libros y cuadros, también con otras realidades. Algunos de nosotros, que creímos, durante demasiado tiempo, que podríamos ocupar un lugar, pequeño o mediano o grande o excelso en el mundo de la creación cultural, en alguno de sus campos sembrados de colores o de sonidos o de palabras, pero todos de ideas... 



Recorres-sientes-sueñas-deseas-percibes el Museo del Prado, tantas veces, has estado en sus orillas sin entrar o, en sus vientres-bodegas nadando dentro ellos. Recuerdas algunas veces, las primeras visitas lejanas, apenas un tenue recuerdo, con padres y hermana. Quién sabe si de esas veces, surgió ese afán del pintar, un deseo casi escondido-anidado en la mente más profunda, hasta que fue siendo recordado. Tantas veces, con distinta realidad personal y biográfica, diríamos, podríamos dividirlo en varias etapas, que se mezclan y entremezclan. Y ésta última hace unas decenas de horas, con una descendiente y la pareja de tantos vuelos, pareja con papeles de décadas. En este último tiempo, cada vez, que atraviesas esas pinturas, sientes-recuerdas, que tú has ido cambiando, que las obras-espejos-caleidoscopios-revueltas-laberintos te dicen y te hablan cosas-realidades distintas. Es decir, has cambiado tú, y al cambiar tú, en algo, percibes los cuadros de mil modos diferentes. 



Ahora, quizás al enfrentarte a este laberinto de colores, ya sabes, que no ocuparás ningún lugar en el mundo de la Cultura del Arte Plástico, que miles y docenas de miles de dibujos-pinturas-hojas de libros de artista, que has rellenado algo del espacio-tiempo, estarán volando o desaparecidas en los desiertos de la sociedad. Olvidadas o destruidas, quién sabe. Pero si sientes, que con un poco de apoyo que hubieses tenido, crees todavía, podrías haber hecho obras que no desentonarían de las grandes obras de este hangar, obras que aunque  quizás estés profundamente confundido, podrían estar o haber estado al lado de El Greco, Picasso, los Beatos... ¡Pero eso jamás se conocerán-existirán, porque no ha existido la posibilidad de la cristalización-materialización, no ha existido un mínimo de mercado de tu trabajo...! ¡Paz y bien...!