Opinión

Libertad o socialismo

14 marzo, 2021 19:14

A lo largo de la pasada semana hemos vivido una convulsión política propia de la inconsistencia intelectual de nuestros dirigentes, la falta de ideología y, sobre todo, de las manipulaciones propias de las cloacas de la vida política que cada vez están más en la superficie de la misma.

Mientras a la política se acude para obtener el reconocimiento final que a todo ego place, con una vida profesional y personal en la que se ha realizado un recorrido, y sin más objetivo que poner al servicio de los demás lo obtenido hasta ese momento, con una edad, una formación, un reconocimiento profesional y una bolsa cumplida, se acude a servir y no a servirse.

De este modo, en Estados Unidos llegan a presidentes siempre personas con un pasado profesional, una vida cumplida y un servicio que prestar, que lo harán mejor o peor; pero ahora, en España, acuden aquellos que en su vida profesional han fracasado, si es que han llegado a tenerla, los que no han demostrado formación o destreza alguna, muertos de hambre y para servirse, con estas mimbres cómo no vamos a tener la gestión de la pandemia que tenemos, con el mayor número de muertos por millón del mundo, desnortados, sin sentido, sin otro propósito que el control ciudadano.

Ciertamente, con estas mimbres, no es lo más oportuno convocar elecciones, ni catalanas, ni gallegas, ni madrileñas; pero, siendo cierto que las primeras podían haberse celebrado en otro momento, las madrileñas han sido convocadas por la Presidente, pues de otro modo hubieran alcanzado el poder los socialistas-comunistas y, para evitarlo, o que si lo obtienen sea con el plácet del madrileño, convoca las elecciones.

La llamarán de todo, pero la posición más democrática es la adoptada por la Sra. Ayuso que, poniendo a disposición su presidencia, para que sean los ciudadanos y no las intrigas palaciegas de las meretrices, rabonas y otras hordas, pero a eso no están acostumbrados los "Abalos" que se dedican a detrás de la cortina manipular las urnas metiendo votos antes de empezar.

Quien ha hecho que en su vida el leitmotiv esté en el "resisitiré", caiga lo que caiga, pierda lo que pierda, tenga que estar con quien tenga que estar... da igual, se trata de resistir, no de tener un proyecto, no de tener un plan, simplemente resistir en la detentación del poder, rompa lo que rompa, lo hace con los asesinos de ETA, con los independentistas radicales, con los comunistas, con todos aquellos que buscan la ruptura, pero ¿qué proyecto puede tener con tan variopinta raza de mostrencos? El resistir.

Entre tanto, no tiene más objetivo que ampliar el poder y laminar a todo aquel que pueda enfrentarse a él, que pueda poner en riesgo su resistencia y eso, ahora, guste o no, sólo lo hace el PP con sus gobiernos en autonomías, de ahí que comenzase con la compra de diputados al peso de Ciudadanos en Murcia que, como son al peso, ahora vuelven a cambiar de platillo en la romana dejando la operación al descubierto.

Esa operación comenzaba en Murcia, se desarrollaba en Madrid y se aprovechaba de las guerras internas para cerrar la preparada y firmada en Castilla y León. Les sale mal, pues en Murcia el kilo de procurador vale lo que vale y fluctúa en el mercado de marzo, en Madrid, Ayuso, valiente, le da la palabra al ciudadano que les genera tal prurito anal que acuden a los Tribunales y allí reciben una nueva coz en la digna parte que pone fin a la espalda.

Para colmo de males, la firmada, cerrada y preparada para Castilla y León, en el tsunami producido, se lleva al congelador, más por miedo que por otra cosa, pero la paralizan dando de nuevo la imagen de lo que son.

Si ahora el centro derecha fuese inteligente daría un responso por Cs y Ayuso, que no el PP, ofrecería una coalición electoral a Vox Madrid para hacer un frente de libertad que impidiese el desarrollo de las políticas socialistas-comunistas que hunden España y destrozarían el motor económico que es Madrid, y si, como es de esperar, el proyecto sale bien, se podría desarrollar a nivel nacional y, en ese caso, la fusión, unión, regeneración, ya sí sería fruto de la negociación o reformulación de todo el centro derecha nacional.

Es el momento de hacer virtud de la necesidad y Ayuso ha demostrado que es virtud, y España que necesita esos modos de hacer que ella, guste o no, tiene. Su valentía, arrojo y capacidad de renuncia personal deben de ser recompensados y servir para hacer una prospección eficaz de colaboración.