Opinión

‘Terminators’ de la política

20 mayo, 2018 11:51

Vigésima semana de 2018, una más de concentraciones, por un lado de los jubilados, que vuelven a la carga porque consideran que la subida de las pensiones anunciada por el Gobierno es insuficiente; por el otro, las mujeres, porque consideran que el Gobierno incumple la prometida financiación para el Pacto contra la Violencia de Género; y una tercera de trabajadores del sector de la limpieza, esta ya no contra el Ejecutivo, sino contra la patronal, que plantea más recortes en la negociación del convenio laboral.

Fue también la semana en que Salamanca volvió a ser una ciudad de cine gracias al rodaje de la nueva película del oscarizado Alejandro Amenábar, ‘Mientras dure la guerra’, recuperando temporalmente los jardines de la Plaza Mayor. Algunos parecían revivir aquellos tiempos en que paseaban en torno a los parterres, en sentido contrario a las agujas del reloj, para así poder cruzarse varias veces con los grupos de mujeres que lo hacían en sentido correcto. Ése es el origen de la tradición en días de sol en el ágora charra.

Pero también se rodó la miniserie japonesa ‘Magi’ para Amazon Primer, continuando a otra que recientemente se grababa sobre un joven Fray Luis de León. Acertada gestión la del Ayuntamiento de Salamanca convertir a la provincia en plató de cine. Promoción continua e ingresos. Que se lo digan a Aldeadávila de la Ribera si finalmente se rueda en la presa alguna escena de ‘Terminator 6’, quien sabe si con Arnold Schwarzenegger. Pocos son ya quienes recuerdan a Omar Sharif con el rodaje de la oscarizada y taquillera ‘Doctor Zhivago’ en el mismo lugar hace más de medio siglo.

También fue la semana de la festividad de San Isidro, venida a menos en la capital, pero muy viva y celebrada en los pueblos de la provincia charra. Piden más agua los agricultores para la cosecha de cereal. ¿Más todavía?, pensarán algunos al ver los pantanos casi llenos, sobre todo Santa Teresa, a punto de batir su récord histórico. Ya saben, nunca llueva a gusto de todos. Al menos ayer sábado les hicieron caso, porque vaya tromba de agua que cayó en apenas quince minutos por la tarde. Y hablando de tradiciones, este domingo es Pentecostés. Aunque no sean creyentes, les recomiendo acudir a las romerías de Valdejmena, en Horcajo Medianero; El Cueto, en Matilla de los Caños del Río; o Majadas Viejas, en La Alberca, porque podrán disfrutar del folclore charro en su máxima expresión.

La semana política nos deja más juegos preelectorales. Sobre todo durante el pleno de las Cortes de Castilla y León en el Colegio Fonseca con motivo del octavo centenario de la Universidad de Salamanca para debatir sobre el informe de 2017 del Procurador del Común. Una sesión antaño institucional, pero hay mucho en juego, sobre todo tras las últimas encuestas que dan aún más respaldo a Ciudadanos.

Entre barbas anda el juego, ironizaba un político charro. Y no le faltaba razón. El líder de Izquierda Unida en Castilla y León, el salmantino José Sarrión, la tiene, y también el secretario autonómico de Podemos, el leonés Pablo Fernández. Unidos en lo nacional, pero en ocasiones tan distantes en lo regional y local. Antes de ese pleno coincidieron en la capital charra, cada uno a lo suyo, contraprogramándose y opinando sui generis sobre el futuro de la confluencia entre IU, Podemos, Equo… todo ese galimatías de la parte más zurda de la izquierda política que vuelve a parecer un reino de taifas.

Quienes tienen bien claras sus ideas y el proyecto que quieren para los ciudadanos son el partido ídem, que lidera el salmantino Luis Fuentes en Castilla y León. También con barba. La formación naranja será clave en el próximo gobierno autonómico, ya sea con la responsabilidad de gestionar o la responsabilidad de decidir quién lo haga, si el socialista Luis Tudanca, con barba, o el popular Alfonso Fernández Mañueco, sin ella, aunque el pasado verano se la dejó temporalmente. Lo mismo tiene que repetir cuando llegue el proceso negociador, a tenor de los diferentes timones de la política. Remar a favor o contracorriente, he ahí la cuestión, en busca del rédito electoral. Por cierto, en Salamanca, Ciudadanos puede ser la llave de gobierno el próximo año en el Ayuntamiento. Su actual portavoz, Alejandro González, también tiene barba.

Quien a veces se la deja, en función del día, como sus salidas de tono, es el concejal y diputado provincial de Ganemos, Gabriel de la Mora. Esta semana se ha conocido que será juzgado a finales de junio por presuntas injurias y calumnias a dos agentes de la Policía Nacional, a quienes a través de la red social Facebook básicamente tildó de torturadores durante una intervención para localizar a un menor de edad delincuente fugado. Por cierto, hay sentencia de ese caso y establece que fueron los policías los agredidos. Pero De la Mora, otro ‘terminator’ de la política que no midió las consecuencias de la verborrea fácil a través de internet, insiste en que fue libertad de expresión y una caza de brujas amparada en la ‘ley mordaza’. No. Gabriel. No todo vale en política y no se puede ir insultando y acusando sin pruebas a los demás en público. Bueno, no se debe, poder puede, si le gusta exponerse a la Justicia… Este concejal cree que está en el patio del colegio o en conversación con amigos y conocidos en cada pleno, y ésa no es forma de hacer política. Por llamar corruptos y demás improperios a otros políticos no va a mejorar la situación de Salamanca, eso se consigue con propuestas, como sí hacen sus compañeros de Ganemos, muy críticos con PP, Ciudadanos y PSOE, pero dentro de unos límites.

‘Terminators’ de la política son también Pablo Iglesias e Irene Montero, o Irene Montero y Pablo Iglesias, por aquello de la igualdad, aunque da igual, tanto monta, monta tanto… Los amantes de Teruel... Esta semana se ha conocido que han comprado un chalet a las afueras de Madrid por 600.000 euros. El mismo que en agosto de 2012 decía: “¿Entregarías la política económica del país a quien se gasta 600.000 euros en un ático de lujo?”. Pues eso, no hay más preguntas, señoría, pese a que intenten justificar que escapan de los paparazzi, que tienen una hipoteca de 540.000 euros y que son unos currantes como el que más. Con un par. Y se quedan tan anchos. Y habrá quien los crea, los defienda y los vote si se presentan a las elecciones generales, que así será salvo giro inesperado, porque ‘El Coletas’ es un nuevo vividor de la política, aunque sea de la derrota. Se ha montado un chiringuito y mientras engañe a medio millón de votantes, pues ya saben, ande yo caliente… Pero en Podemos hay gente muy válida, también en Salamanca, donde por cierto guardan silencio públicamente, aunque me consta que se les cae la cara de vergüenza con las continuas peripecias de la parejita feliz. ¿Se atreverán a denunciarlo públicamente? Su líder supremo es de los que mantiene a rajatabla aquello de “quien se mueva no sale en la foto”.

Y ‘terminators’ de la política son quienes cargan desde el anonimato contra el diputado del PP Pablo Casado, víctima esta semana del “ensucia que algo queda”. Que sacó la carrera con ayuda pocos lo dudan, como muchos políticos con amigos influyentes. Ahora bien, ¿es eso un delito? Si cualquiera de nosotros esperamos a comprar una entrada pero estamos al final de la cola y tenemos un amigo o amiga al principio que se ofrece a comprar nuestro tiquet, ¿lo rechazamos porque no es lo correcto moralmente? Si vamos al hospital y nos atienden antes porque en ese momento hay allí un conocido o conocida, ¿lo rechazamos? Como dijo Jesús de Nazaret, quien esté libre de pecado que tire la primera piedra. Porque hemos entrado en una espiral de dimes y diretes, de acusaciones nimias, en busca del rédito electoral fácil y célere que algunos no consiguen en las urnas con sus ideas, sus iniciativas y sus propuestas. Por cierto, cuestión diferente es el caso del master de Cristina Cifuentes, donde hubo engaño inicial y después, para intentar taparlo, se investigan presuntas falsificaciones de firmas. España debe prosperar desde las buenas ideas puestas en común, no desde el linchamiento infundado y barriobajero al contrario. Y mucho menos desde el revanchismo.

Pero ya saben, son días de hacer méritos ante los superiores, de posicionarse, de buscar al mejor aliado para ocupar el mejor puesto posible en la lista electoral. Días, como ya comenté semanas atrás, del qué hay de lo mío, del quítate tú para ponerme yo, de fuego amigo, de cuchillos por la espalda. La política preeletoral es así, qué amigos somos en público pero cómo nos ponemos a parir en privado. Y al hilo de Pablo Casado, ¿qué político salmantino está preocupado, y así lo ha comentado a sus más íntimos, por si se revisa la forma en que terminó su carrera? Pero ya saben, se dice el pecado, no el pecador. La próxima semana les prometo más madera. El lunes regresa a Salamanca el Rey Felipe VI y el martes el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, junto a setecientos rectores de todo el mundo.