Conchita Polo

Conchita Polo YouTube (Maximiliana) y Canva.

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Los cocineros coinciden: "Si os habéis pasado con la sal, pela una patata en 2 rodajas y métela al guiso"

"El exceso de sal lo chupa la patata", afirma Conchita Polo, la abuela cocinera más famosa de Aragón.

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Todo parece ir sobre ruedas hasta que llega la última cucharada. Pruebas el guiso, notas el exceso de sal y piensas que tantas horas en la cocina no han servido de nada.

Pero, como advierte el refranero, "todavía no está todo perdido". Y es que las abuelas, con décadas de experiencia entre fogones, llevan toda la vida rescatando recetas que parecían no tener solución.

Conchita Polo, la abuela cocinera más popular de Aragón, desvela en uno de sus vídeos compartidos en el canal de YouTube de Maximiliana que es lo que hay que hacer cuando esto sucede.

"Si habéis hecho cualquier comida o guiso de carne y os habéis pasado un pelín de sal, coge una patata, la peláis en dos rodajas y lo metéis en el guiso", explica la cocinera.

Además de equilibrar el sabor del plato principal, la pieza de verdura adquiere una textura tierna y agradable.

"El exceso de sal lo chupa la patata y encima igual queda tierna y 'sabrosona'. Lo vais a arreglar fácilmente", concluye.

Cogiendo el testigo de Conchita, desde la cuenta especialista en recetas @cocinadebolsilloo también recomiendan el truco de la patata cortada por la mitad para absorber toda la sal.

"Si se te va la mano con la sal en una comida se puede arreglar, mete una patata partida por la mitad, la dejas cocer dentro y que trabaje ella", señala.

Además, en lo que al tiempo se refiere, "media horita después la patata absorbe la sal y la comida se queda de lujo", sentencia.

Otros trucos para eliminar el exceso de sal

Volviendo a citar al refranero, "cada maestrillo, tiene su librillo". En este aspecto, el cocinero Javier Romero opta por un remedio diferente para solucionar el exceso de sal.

"Coge un cazo, retiras ese caldo que está salado y echas agua. A partir de ahí, sigues cocinando", afirma Romero, matizando que "no te va a quitar toda la sal, pero es un buen truco".

Este, según asegura, es el método más fiable para reducir la concentración de sodio real.

Por otro lado, hay quienes prefieren doblar la cantidad de otros ingredientes como legumbres, verduras o carne sin sal para repartir y diluir el sabor salino global. Siempre que el guiso y la fase de la receta lo permitan, claro está.

Porque en la cocina, como en la vida, casi todo tiene arreglo. Solo hace falta conocer el truco adecuado... y escuchar a quien lleva toda una vida entre fogones.