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Un gato. Istock

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Entró en vigor: la Ley de Bienestar Animal multa a los dueños de gatos si no lo esterilizan antes de los 6 meses

Esta obligación se aplica a todos los dueños de gatos, excepto a aquellos registrados como reproductores o que pertenezcan a un criador legítimo.

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La entrada en vigor de la nueva Ley de Bienestar Animal en 2023 supuso un jarro de agua fría en muchas prácticas con animales que eran habituales en España.

Desde entonces, han sido varias las medidas que más debate han generado. Entre ellas destacan la prohibición de dejar a los perros más de 24 horas sin supervisión, el veto a la venta de animales tanto en tiendas como por internet o la eliminación de los collares de castigo.

Sin embargo, todavía hay algunas obligaciones que siguen sorprendiendo a quienes se estrenan como dueños de una mascota.

Una de ellas es la necesidad de esterilizar a los gatos antes de que cumplan los seis meses de edad, una medida que está estrechamente vinculada a la obligación de identificarlos mediante microchip.

En este sentido, la Ley de Bienestar Animal es clara, estableciendo que es obligatorio "identificar mediante microchip y proceder a la esterilización quirúrgica de todos los gatos antes de los seis meses de edad", recoge en su art. 26.

Eso sí, no es una obligación aplicable en todos los casos, solo se libran los gatos que estén registrados como reproductores y que pertenezcan a un criador legalmente inscrito.

No es la única excepción, ya que en los casos en los que un veterinario determine que la intervención pone en riesgo la vida del animal no será necesaria la esterilización.

un veterinario esterilizando un gato.

un veterinario esterilizando un gato. R. Cacho ICAL

Frenar la reproducción descontrolada

El objetivo de esta medida no es otro más que evitar camadas no controladas y reducir abandonos.

No es un tema menor, según los expertos veterinarios consultados, como el portal clinicanimal.vet, afirman que una gata puede tener entre 2 y 3 camadas al año, aunque en condiciones óptimas podría llegar hasta 4. De estas, cada camada consta de 4 a 6 cachorros en promedio.

De hecho, únicamente en Zaragoza se contabilizaron más de 3.500 gatos callejeros en más de 200 colonias felinas, según datos relativos a octubre de 2025. Una cifra que sorprende al contrastarla con los 450 contabilizados a fecha de 2016.

En lo que a la obligación de identificar al animal con microchip respecta, los datos reflejan que tan solo el 4,3% de los gatos que ingresan en centros de acogida lo llevan.

Por lo que atender a estas medidas resulta fundamental.

¿Qué pasa si no se cumple?

Ignorar esta exigencia legal puede salir caro a los propietarios.

La normativa prevé multas para quienes no respeten las medidas de control reproductivo establecidas para los animales de compañía, así como para aquellos que no lo identifiquen correctamente.

Las sanciones por este tipo de infracciones pueden situarse entre los 10.001 y los 50.000 euros de multa.

Además, cuando la conducta se considera especialmente grave, como ocurre con la cría y venta de cachorros sin la correspondiente autorización administrativa, las multas pueden alcanzar los 200.000 euros en su máxima cuantía.