Rafael Cruz Casado
Los psicólogos españoles coinciden: "Cuando enfermas, va a reflejarse rápido en la escritura"
La detección de enfermedades a través de la escritura se denonima grafopatología.
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La forma en la que escribimos, aunque lo hagamos de manera totalmente inconsciente, puede decir mucho sobre nuestra personalidad.
Por ejemplo, una letra pequeña suele relacionarse con personas tímidas y reservadas, mientras que una letra grande se asocia con perfiles más extrovertidos y seguros. En cambio, dejar mucho espacio entre letras puede indicar una necesidad de libertad, tranquilidad y rechazo a los ambientes agobiantes o masificados.
En definitiva, la escritura puede revelar muchas verdades internas, incluso aquellas que todavía ni nosotros mismos somos capaces de sospechar.
Así lo explica el psicólogo y experto en caligrafía Rafael Cruz Casado en sus redes sociales (@rafaelcruz_aips).
Más allá interpretar rasgos de la personalidad, "cuando te enfermas también va a reflejarse rápido en la escritura", afirma el profesional.
Según detalla, "las investigaciones que hemos realizado con médicos, osteópatas, fisioterapeutas, psiquiatras, psicólogos (…), nos han permitido demostrar científicamente que las enfermedades, tanto físicas como mentales, se proyectan en la escritura".
La depresión, asegura, es una de las afecciones más fáciles de detectar. "Podemos identificar los distintos tipos de depresión a través de la escritura", sostiene.
Entre los signos más evidentes destaca "un renglón exageradamente descendente, a partir de los 30 centígrados".
Además, explica que "las barras de test descendentes" suelen reflejar una tristeza generalizada y constante.
Ejemplos de escritura descendente aportados por Rafael Cruz Instagram @rafaelcruz_aips
Sin embargo, como señala en otro de sus vídeos, no suele ser un trabajo tan rápido de identificar en otro tipo de enfermedades o dolencias.
Para "los cambios de trasfondo o de personalidad más complejos va a tardar un poco", asegura el psicólogo, señalando que este tipo de transformaciones suelen reflejarse en la escritura después de unos cuantos meses.
Los psicólogos coinciden
Recogiendo el testigo de Rafael, la grafóloga Sandra Cerro explica en su página web otras tantas enfermedades detectables mediante la caligrafia.
Además de la depresión, la especialista afirma que enfermedades como la tuberculosis pueden detectarse gracias a "palabras decrecientes, la presión floja provocada por la fatiga o astenia y el amplio espaciamiento entre renglones o entre palabras".
Lo mismo ocurre con personas que sufren una insuficiencia respitaria, debido a que "se aprecian signos de cansancio tales como falta de presión o presión rota y puntos innecesarios", o en la hipertensión, con "escrituras espasmódicas, sinuosas, muy irregulares", sostiene.
Además, ambos escialistas coinciden en que se pueden descubrir otros aspectos más perturbadores del ser humano, como psicopatías, narcisimos e incluso la relación familiar entre padres e hijos.
Al final, la escritura no solo deja palabras sobre el papel, también puede revelar emociones, heridas y rasgos que bajo la atenta mirada de un especialista pueden salir a la luz.