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El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez Europa Press

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Alemania da una lección a España: los empleados que retrasan su jubilación pueden cobrar hasta 24.000€ netos

El sistema alemán premia con 2.000 euros al mes libres de impuestos a quienes decidan alargar su edad de jubilación.

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Trabajar más allá de la jubilación puede ser toda una pesadilla para la gran mayoría de trabajadores. Aunque, si nos basamos exclusivamente en los datos, no cabe duda de que en ciertos países es un esfuerzo bien recompensado.

En Alemania, retrasar la edad ordinaria de jubilación ya tiene recompensa. Desde enero de 2026 está en marcha una medida pensada para aliviar la escasez de mano de obra y el déficit en las cotizaciones.

Se trata de la “Aktivrente”, o ‘pensión activa’, que permite dejar exentos de impuestos hasta 2.000 euros mensuales del salario (24.000 euros al año) a quienes continúan trabajando tras la edad legal de jubilación, pudiendo además compatibilizarlo con la pensión completa.

¿En qué consiste esta medida?

Con este incentivo, Alemania busca cubrir la falta de mano de obra y, al mismo tiempo, reforzar su sistema de pensiones.

En la práctica, los asalariados mayores de 67 años pueden cobrar su pensión completa y sumar hasta 2.000 euros mensuales libres de IRPF. Eso sí, mantienen cotizaciones parciales y el pago del seguro médico.

La medida se dirige solo a empleados (no incluye autónomos ni funcionarios) y pretende retener perfiles senior que son clave en sectores donde falta mano de obra, como la sanidad o la ingeniería.

Un sistema ya en funcionamiento en España

España también cuenta con su propio sistema de incentivos para quienes deciden retrasar su jubilación.

Una vez alcanzada la edad ordinaria de jubilación (66 años y 10 meses en 2026), quienes optan por seguir activos pueden elegir entre varias opciones.

Por un lado, incrementar su pensión en un 4% mensual, un aumento que se mantiene de por vida. Por otro, recibir un pago único al jubilarse, que puede oscilar entre los 4.800 y los 13.500 euros. Y, por último, el Gobierno también permite la posibilidad de combinar ambas opciones.

En comparación, el sistema alemán destaca por ofrecer un nivel de ingresos bastante elevado, lo que acaba repercutiendo en la economía del país. Cuando la población tiene más capacidad de gasto, consume más y eso mantiene en movimiento la actividad económica.

Además, Alemania cuenta con un fondo público de inversión que busca generar rentabilidad en los mercados financieros. Así, no depende solo de los impuestos para llenar las arcas del Estado, sino también de los beneficios que obtiene a través de la inversión.

España, en cambio, soporta más presión por el envejecimiento de la población y su fuerte dependencia del sistema de pensiones actual. Esto complica su sostenibilidad con el paso del tiempo.

Retrasar la jubilación puede ayudar a reducir el gasto futuro, pero no genera ingresos a corto plazo ni resulta especialmente atractivo para muchos trabajadores.