Vistas de Daroca desde otra perspectiva

Vistas de Daroca desde otra perspectiva Turismo de Aragón

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El pueblo medieval declarado Conjunto Histórico con un castillo del siglo XI: tiene una muralla de 4 km de extensión

La localidad se hizo famosa por un milagro eucarístico sucedido en el siglo XII.

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Zaragoza
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Pasear sin prisa por un pueblo medieval es, probablemente, uno de los mejores planes gratuitos que existen.

No hace falta billete ni equipaje: basta con dejarse llevar y aceptar esa sensación de estar, por un rato, fuera del tiempo.

Ahí encaja Daroca. Con apenas 1.900 habitantes, esta pequeña ciudad de la provincia de Zaragoza conserva una herencia histórica sorprendente y un perfil urbano dominado por una de las murallas más extensas y mejor conservadas de Aragón.

Daroca es cabecera de comarca, centro de servicios y, por su peso histórico y patrimonial, ostenta con justicia el título de ciudad.

Situada en el extremo suroccidental de la provincia, a poco más de una hora en coche de Zaragoza, Daroca forma parte de la Comarca del Campo de Daroca y ha sido declarada Conjunto Histórico-Artístico.

Daroca.

Daroca.

Su conjunto monumental destaca por la calidad y un trazado urbano que ha sabido mantener su carácter defensivo a lo largo de los siglos.

Recorrer sus calles es hacerlo por un auténtico escenario medieval. Cada rincón parece tener memoria propia, y la muralla su gran seña de identidad lo envuelve todo.

Con cerca de cuatro kilómetros de longitud y 114 torreones, esta fortificación impresiona por sus dimensiones y por su buen estado de conservación.

A lo largo de su recorrido se abren puertas monumentales y se integran estructuras defensivas que dan buena cuenta de su importancia estratégica.

Historia de Daroca

La historia de Daroca se remonta mucho más atrás de la Edad Media: hay constancia de asentamientos humanos ya en el cuarto y tercer milenio antes de Cristo. Sin embargo, la ciudad como tal nace en el siglo VIII, cuando los musulmanes fundan Daruqa en el cerro de San Cristóbal.

En 1120, la medina pasó a manos cristianas bajo el reinado de Alfonso I el Batallador, iniciando una etapa de crecimiento que alcanzó su punto álgido en torno a 1230, con más de 4.000 habitantes.

Vistas de Daroca y de su muralla

Vistas de Daroca y de su muralla Así es Aragón

De ese pasado quedan huellas visibles. Las murallas conservan vestigios de época islámica, aunque fueron ampliadas y reformadas en sucesivas etapas. Ya bajo dominio cristiano, especialmente entre los siglos XII y XIII, se levantaron numerosos edificios religiosos en estilos románico y mudéjar.

Iglesias como las de San Miguel con interesantes pinturas murales góticas, San Juan de la Cuesta o Santo Domingo de Silos forman parte de ese legado.

Interior de la Colegiata de Santa María en Daroca.

Interior de la Colegiata de Santa María en Daroca. Turismo de Aragón

Mención aparte merece la antigua Colegiata de Santa María, construida entre los siglos XIII y XV, aunque gran parte del edificio actual corresponde al siglo XVI. En su interior se encuentra una de las joyas del gótico aragonés: la Capilla de los Corporales.

Pero Daroca no es solo arquitectura religiosa. En su casco urbano también se conservan ejemplos destacados de arquitectura civil, como los palacios de los Amor Cruz, los Gil de Bernabé o los Terrer de Valenzuela.

Entre ellos sobresale el Palacio de los Luna, levantado entre finales del siglo XIV y comienzos del XV, que combina elementos mudéjares y góticos de gran valor. Completan el conjunto espacios como la Fuente de los Veinte Caños, del siglo XVII, o la Mina, una impresionante obra hidráulica que desviaba el curso del río Jiloca para evitar inundaciones.

Los museos locales como el Colegial, en la propia colegiata, o el Museo Comarcal, ubicado en el antiguo Hospital de Santo Domingo permiten entender mejor la riqueza histórica y cultural de la zona, con piezas de gran relevancia en el contexto aragonés.

Corporales de Daroca

Y luego está la historia de los Corporales, que añade a Daroca un componente singular. Según la tradición, en 1239, durante una batalla en Luchente (Valencia), unas formas consagradas se transformaron en sangre y quedaron adheridas al paño que las envolvía.

Tras diversas disputas sobre su custodia, una mula transportó la reliquia hasta Daroca y murió ante la iglesia de San Marcos, interpretándose el hecho como una señal de su destino final.

Procesión de los sagrados corporales de Daroca.

Procesión de los sagrados corporales de Daroca. Turismo de Aragón

Hoy, los Corporales se conservan en la Colegiata de Santa María, dentro de un relicario de oro donado por los Reyes Católicos. Aunque habitualmente permanecen protegidos, pueden contemplarse en determinados momentos.

Cada año, durante la festividad del Corpus Christi, sesenta días después del Domingo de Resurrección, Daroca celebra una de sus tradiciones más vistosas. La procesión recorre las calles entre ornamentos históricos, cruces y custodias, mientras miles de pétalos de flores caen al paso de las Formas, creando una escena que mezcla historia, fe y espectáculo.