Anento, Zaragoza.
No es Valderrobres, el pueblo de Aragón más bonito para visitar este otoño: está a solo una hora del centro de Zaragoza
Está incluido en el listado de Los Pueblos Más Bonitos de España, y destaca por tener un manantial de aguas cristalinas.
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Aragón cuenta con un amplio repertorio de pueblos preciosos para visitar en cualquier época del año. Otoño, invierno, primavera o verano: cualquier estación es buena para una escapada.
Ahora, en octubre, uno de los destinos más conocidos es Valderrobres, pero hay otro encantador: Anento, un pequeño pueblo con menos de 200 habitantes que reúne todos los ingredientes para una excursión otoñal perfecta.
Forma parte de la red de Los Pueblos Más Bonitos de España, y lo cierto es que el título no le queda grande. Sus calles empedradas, las casas de piedra y el aire medieval que se respira en cada rincón lo convierten en un lugar con una magia especial.
Esta pequeña localidad destaca por su sencillez y por un patrimonio histórico de gran valor. A las afueras, tras subir una pequeña cuesta, se alzan los restos de un antiguo castillo medieval. Pasear entre las plazas y callejuelas del pueblo puede hacer que el visitante viaje directamente a la Edad Media.
Y para los amantes de la naturaleza, el entorno ofrece varias rutas de senderismo que permiten disfrutar del paisaje y de los colores del otoño en todo su esplendor.
¿Cómo es Anento?
El pueblo se levanta en el valle del Jiloca, rodeado de tierras rojizas y pinares. Desde lo alto, el castillo del siglo XIV recuerda viejas batallas contra los soldados de Pedro el Cruel. Hoy, su ubicación ofrece vistas espectaculares y un merendero ideal para descansar y contemplar el paisaje.
En el centro del pueblo se encuentra la iglesia románica de San Blas, que guarda un auténtico tesoro: el mayor retablo gótico de Aragón, intacto desde hace más de cinco siglos. Una joya única que emociona a quien la contempla.
Anento Turismo de Aragón
La naturaleza también tiene un papel protagonista en Anento. Muy cerca se halla Aguallueve, un manantial de musgo, piedra y pequeñas grutas. Es un rincón fresco y mágico, al que se llega por una ruta sencilla e ideal para pasear sin prisas.
Aunque Anento es un destino ideal en cualquier momento del año, en otoño su colorido resulta especialmente cautivador. Los tonos ocres y dorados tiñen el paisaje y envuelven el pueblo en una atmósfera de cuento.
En verano, la localidad celebra sus Jornadas Medievales, una cita imprescindible para quienes disfrutan de la historia y la recreación. Durante unos días de julio, las calles se transforman en un auténtico escenario medieval: los vecinos y visitantes se visten de época, se recrea la defensa del castillo y el ambiente es tan real que parece una película.
Anento es, sin duda, un destino imprescindible en Aragón, donde la historia y la naturaleza se entrelazan para ofrecer una experiencia auténtica, tranquila y profundamente evocadora.